Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn el valle verde y soleado, acurrucado a los pies del gran Volcán Dormilón, se encontraba el pueblo de Villa Arriba. Las casitas de colores parecían caramelos esparcidos sobre una tela verde, y sus habitantes, los Arribeños, eran conocidos por sus sonrisas anchas y sus corazones alegres. El Volcán Dormilón, aunque imponente, siempre había sido un vecino tranquilo. Su cima nevada brillaba bajo el sol, y los Arribeños lo veían como un gigante bonachón que velaba por ellos.
Vivía allí una niña llamada Luna, con el cabello como el sol y ojos brillantes como las estrellas. Luna amaba explorar los alrededores de Villa Arriba. Le encantaba trepar a los árboles más altos para observar el valle, recoger flores silvestres de colores vibrantes y escuchar las historias que su abuelo, Don Mateo, contaba sobre el Volcán Dormilón. Don Mateo, el hombre más anciano del pueblo, decía que el volcán no siempre había estado dormido. Contaba historias de un pasado lejano, cuando el volcán rugía y escupía fuego, pero aseguraba que ahora era un gigante cansado, que solo necesitaba descansar.
Un día, algo extraño comenzó a suceder. Primero, la tierra empezó a temblar suavemente, como si el Volcán Dormilón estuviera teniendo una pesadilla. Los vasos tintineaban en las mesas, y los perros del pueblo aullaban inquietos. Los Arribeños, aunque un poco asustados, intentaron mantener la calma. "Seguro que es solo el viento", decían algunos, intentando convencerse a sí mismos.
Pero los temblores se hicieron más frecuentes y fuertes. Pequeñas rocas comenzaron a caer de la ladera del volcán, rodando hasta los campos cercanos. El río que bajaba de la montaña, normalmente cristalino, se tiñó de un color marrón oscuro. Los peces saltaban fuera del agua, desesperados por escapar de la turbidez.
Luna, observando todo desde la ventana de su casa, sintió un vuelco en el corazón. Recordó las historias de Don Mateo y el volcán furioso. Corrió a buscar a su abuelo, que estaba sentado en su mecedora, leyendo un libro de cuentos. "¡Abuelo, abuelo! ¡Creo que el Volcán Dormilón está despertando!" exclamó Luna, con la voz temblorosa.
Don Mateo, con su calma característica, levantó la vista y miró a Luna a los ojos. "Tranquila, mi niña", dijo con una sonrisa. "El Volcán Dormilón ha dormido por mucho tiempo. Tal vez solo esté estirándose un poco". Pero Luna podía ver una sombra de preocupación en los ojos de su abuelo.
Esa noche, un ruido sordo resonó en el valle. Era un sonido profundo y retumbante, como un gigante roncando. Las ventanas de las casas vibraron, y los Arribeños se despertaron asustados. Se asomaron a sus ventanas y vieron una columna de humo gris que se elevaba desde la cima del Volcán Dormilón. El humo olía a azufre, un olor acre y desagradable.
Al día siguiente, las flores del valle comenzaron a marchitarse. Los árboles perdieron sus hojas, y el aire se volvió denso y difícil de respirar. Los animales del bosque huyeron despavoridos, buscando refugio en lugares más seguros. Los Arribeños, preocupados, se reunieron en la plaza del pueblo, buscando una explicación a lo que estaba sucediendo.
Don Mateo, subido a una pequeña tarima, intentó tranquilizar a la multitud. "Calma, mis amigos", dijo con voz firme. "Hemos vivido a los pies del Volcán Dormilón por generaciones. Sabemos cómo cuidarlo. Tal vez solo necesite que le hagamos cosquillas".
Algunos Arribeños lo miraron con incredulidad. ¿Cosquillas a un volcán? Pero otros, recordando las historias de Don Mateo, decidieron confiar en su sabiduría. Comenzaron a cantar canciones alegres, a tocar instrumentos musicales y a bailar alrededor de la plaza, intentando enviar vibraciones positivas al Volcán Dormilón. Luna, con su voz clara y melodiosa, lideró el canto, esperando que su amor y alegría llegaran hasta el corazón del gigante dormido.
Mientras cantaban y bailaban, una pequeña grieta apareció en la ladera del volcán. De la grieta comenzó a salir un hilillo de lava roja y brillante. Los Arribeños se detuvieron en seco, observando con asombro y temor la lava que fluía lentamente por la montaña. El volcán estaba cambiando. El Volcán Dormilón, ¿estaba despertando de verdad?
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Red Mama y los secretos del arte
"Emma, una niña creativa, da vida a Red Mama, un ser mágico que le enseña valiosas lecciones sobre arte y autoconfianza. "

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

La gran aventura de la amistad
En el pequeño pueblo de Aventurita, Terror, Hallown y Espíritu se encuentran con Sofía, Valentina, Tomás y sus perros Rayo y Luna. Juntos emprenden una emocionante aventura para ayudar a los niños a regresar a casa. Superan obstáculos como construir un puente improvisado sobre un río y descubren la amistad en la vieja casa abandonada de Don Ernesto. Al final, celebran en el festival anual del pueblo y aprenden que trabajar juntos puede hacer felices a quienes nos rodean.

Sofía y el Bosque Encantado
Sofía, una niña aventurera, descubre un bosque mágico con la ayuda de Conejito Estrellado y aprende a ser una guardiana del medio ambiente.

El perrito perdido de Sofía
Sofía, una niña curiosa, encuentra a un perrito perdido en el parque y lo cuida hasta encontrarle un hogar amoroso.

El escenario del zorro salvador
"La maestra Fany, con la ayuda de un zorrito herido, salva el festival anual del pueblo construyendo un nuevo escenario. "

La Niña y el Leñador
María, una niña bandida y ladrona de comida, encuentra un mentor en un leñador compasivo que la ayuda a cambiar su actitud hacia la vida y descubrir su verdadero potencial.

El bosque encantado de Sofía
Sofía, una niña curiosa pero temerosa, se adentra en un oscuro bosque y descubre un mundo mágico con la ayuda de sus amigas. Aprende valiosas lecciones sobre la amistad y el coraje mientras enfrenta desafíos y criaturas fantásticas. Al superar sus miedos, Sofía descubre la importancia de explorar lo desconocido con valentía. Una historia llena de magia y enseñanzas para todas las niñas curiosas.

La cueva de la valentía
Miranda, una niña valiente y aventurera, decide enfrentar su miedo a la oscuridad explorando una cueva misteriosa. Con la ayuda de una luciérnaga perdida, descubre que lo desconocido no es tan aterrador como imaginaba. Miranda comparte su historia con sus amigos, inspirándolos a superar sus propios miedos. Juntos aprenden el valor de ser valientes y descubren nuevas aventuras en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



