Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez… Mi nombre es Emma, un gusto conocerte. Te quiero contar una de mis apreciaciones que tengo del mundo. Yo creo que cada vez es más agridulce, quizás se deba a que vivimos en un constante estrés. ¿Qué crees tú Xavier? (Por si no te lo había contado, Xavier es mi marido, un galán que ha robado mi corazón).
Xavier responde: ¡Yo creo que es mucho más complejo que el estrés! ¡No podemos simplificar tanto!
Emma: Ay, ¡es sólo una pequeña apreciación! Pero bueno, mejor contemos esta historia, ¿te parece?
Con Xavier tomamos la decisión de mudarnos a otro país para que él pueda comenzar sus estudios de doctorado. El destino que nos eligió fue Canadá, la zona que habla la lengua romántica, el fabuloso y complejo francés. Pero adivinen qué otra noticia llegaba a nuestras vidas: ¡Estaba embarazada! Cuando le conté a mi cariño, su reacción no fue buena ni mala, lo que me dejó neutra en emociones. Peroooooooo cuando tuve que contarle a mi familia, ¡AY! Ni se imaginan lo terrible que me sentía, pensando que mi madre me ahorcaría.
Emma, nunca entendí por qué estabas tan nerviosa, ya no éramos unos colegiales. Xavier le dice a Emma.
Xavier, lo sé, pero había un prejuicio instalado en mi madre, respondió Emma.
Una vez contado el notición, lloré como una magdalena, pero luego me dieron esos abrazos reconfortantes y todos mis miedos se fueron. Pero obvio, como buena llorona, seguí moqueando.
Bueno, siguiendo con la historia, llegó el día de dirigirnos hacia el aeropuerto. Ustedes creerán que nos fuimos juntos y que lo pasamos súper en el avión, pues déjenme decirles que no fue así para nada. La realidad fue que nos fuimos en vuelos diferentes, pero llegábamos el mismo día al mismo aeropuerto, en diferentes aerolíneas. ¿Te acuerdas por qué lo hicimos de esa forma Xavier?
La verdad, querida, no tengo la mínima noción de por qué compramos vuelos separados. Responde Xavier.
Llegué al aeropuerto hecha un manojo de nervios y miedo, pues no sabía a qué me enfrentaba, y Xavier aún no llegaba al aeropuerto. Hice todos los trámites, antes de pasar a la policía, cuando me llaman (gracias a Dios, podía hablar inglés). El oficial comienza a realizar el interrogatorio, cuando en un momento me pregunta:
“¿Has vivido en Australia?”
Yo: A lo que le respondo: “No”.
Oficial: “¿Dónde has aprendido a hablar inglés?”
Yo: “En el colegio nos enseñaron inglés británico, ¿por qué me pregunta?”
Oficial: “Es que pronuncias como australiano”.
Después de esa divertida conversación, me dejaron pasar. Y ahí estaba yo, sola, embarazada, y con un miedo atroz a lo desconocido. Al poco tiempo, llegó Xavier, ¡sano y salvo! Nos abrazamos fuerte, como si no nos hubiéramos visto en años.
Nos dirigimos a nuestro nuevo hogar, un pequeño departamento en un barrio tranquilo. Todo era nuevo y emocionante, pero también un poco abrumador. Xavier comenzó con sus estudios y yo empecé a preparar todo para la llegada de nuestro bebé. Los días pasaban entre clases de francés (¡eran un desafío!), visitas al médico y paseos por la ciudad.
Pero no todo era color de rosa. La barrera del idioma era frustrante, extrañaba a mi familia y a mis amigos, y a veces me sentía muy sola. Xavier estaba muy ocupado con sus estudios y no siempre podía entender cómo me sentía. Tuvimos algunas discusiones, algunas lágrimas y algunos momentos de silencio incómodo.
Un día, mientras caminaba por un parque, vi a una anciana alimentando a las palomas. Me senté a su lado y empezamos a conversar. Ella era una inmigrante italiana que había llegado a Canadá hacía muchos años. Me contó su historia, sus dificultades y sus alegrías. Sus palabras me reconfortaron y me hicieron sentir que no estaba sola en esto.
“La vida es como una receta”, me dijo, “a veces es dulce, a veces es amarga, pero siempre puedes agregarle un poco más de azúcar para que sea más sabrosa”.
Sus palabras me quedaron grabadas en el corazón. Decidí concentrarme en las cosas buenas, en la alegría de esperar a mi bebé, en el apoyo de Xavier (a pesar de sus ocupaciones) y en la belleza de este nuevo país.
Finalmente, llegó el día del parto. Fue un momento mágico e inolvidable. Tuvimos una hermosa niña a la que llamamos Sofía. Con su llegada, nuestra vida se llenó de amor, risas y pañales sucios. Ser padres era un desafío, pero también la aventura más gratificante que habíamos vivido.
Canadá se convirtió en nuestro hogar. Aprendimos francés, hicimos nuevos amigos, exploramos nuevos lugares y construimos una nueva vida. Fue un viaje agridulce, lleno de desafíos y alegrías, pero al final, valió la pena. Descubrimos que la felicidad no está en un lugar, sino en las personas que amamos y en las experiencias que compartimos.
Y así termina esta historia, Xavier. ¿Qué te pareció?
Xavier: Me encantó, Emma. Es una historia hermosa y muy real. Y me alegra haberla vivido contigo.
Emma: A mí también, mi amor. A mí también.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.

El equilibrio entre el mundo virtual y el real
Martín, un niño adicto a los videojuegos, descubre la importancia de encontrar un equilibrio entre la e-actividad y las actividades al aire libre.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



