Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Fausto, el hermano mayor, tenía diez años y una valentía… bueno, digamos que era una valentía selectiva. Álvaro, con sus siete años y una sonrisa traviesa, era valiente para todo. Un día, mientras exploraban el bosque detrás de su casa en el pueblo de Villaverde, encontraron algo inesperado: una casa antigua, cubierta de hiedra, con ventanas torcidas y un letrero colgando que decía, casi borrado, "La Casa de los Sustos".
"¡Guau! ¿Crees que está embrujada?" preguntó Álvaro, con los ojos brillantes.
Fausto tragó saliva. "No seas tonto, Álvaro. No existen las casas embrujadas." Pero su voz sonaba un poco temblorosa.
Álvaro, sin esperar respuesta, ya estaba empujando la puerta de madera, que chirrió abriéndose con un gemido lúgubre. Fausto, a regañadientes, lo siguió. El interior estaba oscuro y polvoriento. Telarañas colgaban del techo y el aire olía a humedad y… ¿palomitas de maíz?
"¡Hola!" gritó Álvaro. "¿Hay alguien en casa?"
Un eco respondió: "…en casa… en casa…"
De repente, una figura translúcida apareció flotando en el aire. Era un fantasma, ¡pero un fantasma con un sombrero de copa y un monóculo! "¡Bienvenidos!" dijo el fantasma con voz resonante. "Soy Don Espectro, el anfitrión de esta humilde morada. ¿Les gustan los sustos?"
Fausto se escondió detrás de Álvaro, que miraba a Don Espectro con fascinación. "¡Claro que sí!" respondió Álvaro.
Don Espectro sonrió (o al menos, lo que parecía una sonrisa en su rostro fantasmal). "¡Excelente! Entonces, síganme." Flotó a través de una puerta y los hermanos lo siguieron, adentrándose en la casa.
La primera habitación era una sala de estar con muebles cubiertos de sábanas blancas. De repente, las sábanas se levantaron y revelaron… ¡un grupo de esqueletos bailando al ritmo de una polka! Fausto gritó y se aferró al brazo de Álvaro. Álvaro, en cambio, se reía a carcajadas.
"¡Qué divertido!" exclamó Álvaro.
Don Espectro los guio a la siguiente habitación: una cocina donde los utensilios cobraban vida. Cucharas bailaban claqué, tenedores hacían malabares con tomates y una olla cantaba ópera. Fausto empezaba a relajarse y hasta esbozó una sonrisa.
La siguiente parada fue una biblioteca. Los libros volaban por el aire, abriéndose en páginas con imágenes de monstruos y dragones. Un fantasma bibliotecario con gafas les ofreció una taza de té (que, curiosamente, sabía a fresa).
Finalmente, llegaron al ático. Era un espacio grande y oscuro, lleno de cajas y baúles antiguos. En el centro, había un espejo grande y polvoriento. "Miren en el espejo," dijo Don Espectro, "y verán su mayor miedo."
Fausto no quería mirar, pero Álvaro ya se había acercado. Se miró en el espejo y… ¡se vio a sí mismo rodeado de cachorros! Álvaro adoraba los cachorros. El espejo no mostraba su miedo, sino su mayor alegría. Luego fue el turno de Fausto. Cerró los ojos con fuerza, respiró hondo y miró. Vio… ¡una pizarra llena de problemas de matemáticas! Fausto odiaba las matemáticas.
De repente, Don Espectro soltó una carcajada. "¡Ja! ¡Los sustos son solo una forma de conocernos mejor! Lo que nos asusta y lo que nos alegra nos define."
Los hermanos pasaron el resto de la tarde jugando con los fantasmas. Bailaron con los esqueletos, bebieron té con el bibliotecario y hasta ayudaron a la olla a cantar una serenata. Cuando el sol comenzó a ponerse, Don Espectro los acompañó hasta la puerta.
"Gracias por visitarnos," dijo Don Espectro. "Vuelvan cuando quieran. Siempre hay sustos divertidos esperándolos."
Fausto y Álvaro salieron de la Casa de los Sustos, sintiéndose más valientes y más unidos que nunca. Mientras caminaban de regreso a casa, Fausto admitió: "Tal vez las casas embrujadas no sean tan malas después de todo."
Álvaro sonrió. "¡Te lo dije! Y ahora sabemos que a los fantasmas les gusta el té de fresa."
Al día siguiente, Fausto hasta se animó a resolver algunos problemas de matemáticas… ¡con un poco menos de miedo!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La Aventura de la Solidaridad
Martín y Sofía, dos hermanos aventureros, descubren que ayudar a otros les trae alegría. Con su solidaridad, transforman su comunidad en un lugar lleno de amor y esperanza.

El Cuento de la Casa Embrujada
Un grupo de amigos desafía sus miedos y visita la Casa Embrujada, donde se enfrentan a un supuesto fantasma pero descubren que no es más que una sábana blanca soplada por el viento, demostrando que incluso las leyendas más aterradoras pueden no ser tan aterradoras después de todo.

Los hermanos unidos
Tres hermanos unidos, Ramón David, Camila y Juan Diego, se adentran en el bosque y viven una aventura cuando Juan Diego se cae de un árbol. Juntos, encuentran una manera de llevarlo de regreso a casa a salvo, demostrando el poder del amor y el apoyo fraternal.

Jugando juntos
Dos hermanos comparten sus juguetes en el parque, enseñando a un nuevo amigo sobre la amistad y el perdón.

Gabriel, el pescador y Julieta, la aventurera
Gabriel, un niño que amaba pescar, lleva a su hermana menor, Julieta, a pescar con él. Julieta, que inicialmente no estaba interesada, se emociona cuando pescan un pez enorme. A partir de ese día, los hermanos comparten la pasión por la pesca y crean recuerdos juntos.

Dos hermanos inseparables
Altair y Adhara son dos hermanos que comparten una fuerte conexión. A pesar de sus diferencias, juntos enfrentarán desafíos y descubrirán el valor de la amistad, el trabajo en equipo y la importancia de la familia.

La Noche de las Sombras Susurrantes
Tres hermanos exploran su vieja casa en una noche oscura y llena de susurros aterradores. Encuentran una muñeca de porcelana que parece estar viva, y la hermana menor desaparece misteriosamente. Años después, la hermana mayor regresa para descubrir la verdad detrás de la desaparición, encontrando a su hermana atrapada en una caja de música, pero con un final escalofriante.

¡Lolo y Toto en la Cancha Encantada!
Lolo y Toto, dos hermanos pequeños, aprenden a jugar fútbol en una cancha mágica. En este lugar encantado, la pelota vuela, aparecen hadas y gnomos, y los hermanos descubren la importancia de la amistad y el trabajo en equipo por encima de ganar el juego.

El pollito valiente
Un pollito morado es discriminado por sus hermanos en la granja, pero aprende a valorarse gracias a un sabio búho y enfrenta su situación con valentía.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



