Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Cierto día, Juanito salió temprano de la escuela porque los profesores tuvieron una reunión con el Director. Su papá, con apuro, llegó a la escuela a recoger a Juanito y le dijo: –Juanito, te voy a llevar a mi oficina, tengo un trabajo muy importante que entregar… ¿quieres acompañarme?
Llegaron a la oficina y Juanito se sorprendió mucho cuando vio un lugar muy ordenado y con muchos equipos desconocidos para él. Juanito se fijó en algo parecido a unas cajas con botones y le preguntó a su papá: –¿Qué son esas cosas, papito?
–Son computadoras Juanito, ven te indico una, pero debes manejarla con cuidado para que no se dañe y no debes comer sobre ella, podrías derramarle comida.
Juanito se sentó sobre la silla de su papá, quien le enseñó qué hacía cada parte: –Este es un monitor, mira las imágenes que aparecen, la CPU, el teclado y este es el ratón.
Juanito riendo dijo: –¿Y dónde están las hormigas?
–Ahora te voy a dejar un momento en la computadora –dijo el papá mientras buscaba un juego en Internet–, yo voy a imprimir mi trabajo.
Después de un momento regresó el papá de Juanito con muchas hojas impresas y le dijo: –Es hora de un helado, nos vamos…
–¡A mí me gusta el helado de fresa! –dijo Juanito. Muy contentos salieron a una heladería.
Pero la aventura de Juanito en la oficina apenas comenzaba. Al día siguiente, la abuela de Juanito se enfermó y su mamá tuvo que cuidarla. El papá de Juanito, sin otra opción, tuvo que llevarlo nuevamente a la oficina.
Esta vez, Juanito entró más confiado. Ya no le asustaban tanto las computadoras. Saludó al señor bigotón de la recepción, Don Ramón, y corrió directamente al escritorio de su papá.
Su papá estaba muy ocupado hablando por un aparato extraño que se pegaba a su oreja. Juanito se acercó con curiosidad. –Papito, ¿con quién hablas? –preguntó.
El papá se quitó el aparato y sonrió. –Hablo con un cliente, Juanito. Necesito terminar esta llamada, ¿puedes jugar un ratito en la computadora?
Juanito asintió con entusiasmo y se sentó en la silla. Esta vez, en lugar de un juego, encontró un programa con muchas letras y números raros. Sintió curiosidad y empezó a presionar teclas al azar.
De repente, la pantalla se llenó de colores brillantes y formas extrañas. Juanito se asustó un poco, pero también le pareció divertido. Siguió presionando teclas hasta que escuchó la voz de su papá.
–¡Juanito! ¿Qué estás haciendo? –preguntó el papá con un tono de preocupación.
Juanito se dio la vuelta y vio a su papá con el ceño fruncido. –Estaba jugando, papito –dijo Juanito con voz temblorosa.
El papá suspiró. –Juanito, no puedes tocar la computadora así. Podrías borrar cosas importantes. Mira, mejor te doy unos lápices de colores y papel para que dibujes.
El papá le dio a Juanito una caja de colores y un bloc de dibujo. Juanito se sentó en el suelo y empezó a dibujar. Dibujó un cohete espacial, un dinosaurio gigante y una casa llena de flores.
Mientras dibujaba, Juanito escuchó el sonido de una impresora. Recordó que su papá había dicho que iba a imprimir su trabajo. Sintió curiosidad y se acercó a la impresora.
La impresora estaba escupiendo hojas de papel a toda velocidad. Juanito se agachó y recogió una de las hojas. Era un plano lleno de líneas y números. No entendía nada, pero le pareció muy interesante.
De repente, la impresora se atascó. Hizo un ruido extraño y dejó de funcionar. Juanito se asustó un poco. No quería que su papá se enojara con él.
Intentó arreglar la impresora, pero no sabía cómo. Presionó todos los botones, pero nada pasó. La impresora seguía atascada.
El papá de Juanito se dio cuenta de que algo andaba mal. Se acercó a la impresora y vio a Juanito con cara de preocupación. –¿Qué pasó, Juanito? –preguntó.
–La impresora se atascó, papito –dijo Juanito con voz temblorosa. –Intenté arreglarla, pero no pude.
El papá sonrió. –No te preocupes, Juanito. Yo la arreglo. No es tu culpa.
El papá abrió la impresora y sacó el papel atascado. La impresora volvió a funcionar. Juanito se sintió aliviado.
El papá le dio un abrazo a Juanito. –Gracias por intentar ayudar, Juanito. Pero la próxima vez, mejor pídemelo a mí.
Juanito asintió. –Sí, papito. Lo siento.
El resto del día, Juanito se portó muy bien. Dibujó, jugó con sus juguetes y no tocó la computadora ni la impresora. Aprendió que la oficina de su papá era un lugar interesante, pero también un lugar donde debía tener cuidado.
Al final del día, el papá de Juanito terminó su trabajo. Empacó sus cosas y le dijo a Juanito: –Es hora de irnos, Juanito. ¿Qué te parece si vamos a comer pizza?
–¡Sí! –gritó Juanito. –¡Me encanta la pizza!
Salieron de la oficina y se dirigieron a la pizzería. Juanito estaba muy contento. Había tenido un día lleno de aventuras en la oficina mágica de su papá. Y ahora, iba a comer pizza. ¡Qué día tan perfecto!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El misterio del tiempo perdido
Lucía y su perro Pongo se pierden en una casa abandonada, donde descubren relojes antiguos que los llevan a explorar distintas habitaciones y encontrar la salida.

Manu y el desafío de Godzilla
Un niño valiente llamado Manu enfrenta a Godzilla para proteger su ciudad, demostrando que el coraje supera cualquier desafío.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



