Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Erase una vez una cuchara de acero que trabajaba en conjunto con unas cucharas de plata esterlina. Un día la cuchara de acero tuvo un accidente, pues el chef la dejó olvidada cerca de la llama de la estufa. La temperatura era tan alta que empezó a ablandarse hasta que se deformó y quedó con un dobles que la hacía verse horrible. Después del accidente tuvo que incapacitarse hasta su recuperación. Cuando regresó a sus actividades, ella quedó con una discapacidad: ¡la cuchara había quedado doblada! Sus compañeras las cucharas de plata, al verla nuevamente de regreso, en lugar de recibirla con gusto y buenos deseos no dejaban de verla con repudio y burlas. Entre ellas se iban diciendo:
- ¿Ya vieron a la cuchara de acero? Parece una obra de Picasso, perdió su forma.
- ¡Sí, qué horror! Me avergüenza que esté en nuestro grupo de cucharas.
- Tienes razón, hay que hablar con el chef principal para que la expulsen, ya no sirve para nada y nos hace ver mal en los banquetes.
Y así fue como rápidamente se reunieron con el chef para exigir la salida de “la cuchara doblada”:
- No la queremos con nosotras.
- No va con nuestra armonía.
- Nos resta belleza y elegancia.
El chef, al ver la inconformidad, aceptó deshacerse de aquella cuchara doblada, llamándole para decirle:
- Cuchara doblada, siento mucho decirte que desde tu accidente ya no eres la misma. Con tu discapacidad ya no encajas en el grupo de las bellas, respetables y distinguidas cucharas de plata. Lamentablemente tengo que prescindir de tus servicios, pasa por tu liquidación.
La cucharada doblada, al escuchar tan injusto despido, se fue llorando. Más que por perder su trabajo fue por el rechazo de sus compañeras y la falta de apoyo del chef que se benefició con su excelente desempeño:
- No lo puedo creer, siempre fui yo quien aceptó entrar en las sopas calientes y los helados de chocolate, y todo para que mis compañeras no se fueran a deteriorar con esas temperaturas tan extremas. Y ahora que soy una cuchara doblada me han dado la espalda y olvidaron todo lo que hice por ellas. Esta traición me va a matar de tristeza…
Y así iba lamentándose cuando se topó de frente a un excéntrico artista. Y éste, cuando la vio, exclamó:
- ¡Qué belleza tan más asimétrica y delicada! Pero dime, cuchara, ¿por qué lloras como río sin cauce?
A lo que contestó la cuchara doblada:
- Soy tan desdichada. Hace tiempo sufrí un accidente y quedé con esta deformidad. Desde que soy una cuchara doblada, todos se avergüenzan de mí y me desprecian. Me ven con repudio y nadie quiere estar cerca de mí.
Conmovido, el excéntrico artista la consoló mientras escuchaba todas las peripecias que había pasado la pobre cuchara doblada.
- ¡Te tengo una propuesta! - le dice el artista -: Desde ahora tú vas a encargarte de mi café y de mi té. Pondrás las cantidades correctas en el agua caliente y también las endulzarás sin que falte ni sobre. Si haces tu trabajo de manera adecuada, tendrás un lugar seguro en mi taza de porcelana y nadie más te molestará. Yo seré tu amigo y tendremos grandes pláticas en las mañanas mientras me preparo para ir a trabajar y en los atardeceres antes de ir a descansar.
La cuchara doblada no lo podía creer, le estaban haciendo una magnífica propuesta, la mejor de su vida. Obviamente aceptó. Pero fue mejor aún cuando se enteró que ese excéntrico artista era nada más y nada menos que el dueño de la casa donde trabajaban el chef y las cucharas de plata.
Así que para cobrar un poco de dulce venganza, pasó por un lado de las cucharas de plata y el chef diciéndoles:
- Hola mis amigas las cucharas de plata tan orgullosas, ¿cómo están? Así como lo ven yo estoy muy bien a pesar de que ustedes se aprovechaban y burlaban de mí y quisieron hacerme un daño al expulsarme. Pero vean, solo me hicieron un gran favor, les agradezco este gran regalo de haberme puesto en el camino de alguien que me acepta como soy… Y tú, chef, apúrate que el jefe quiere su café y ya te estás tardando…
Las cucharas de plata y el chef estaban bien arrepentidos y avergonzados de lo que habían hecho con la cuchara doblada. Nunca se hubieran imaginado que la cuchara doblada ahora fuera la favorita, indispensable, la más valorada y respetada de la casa.
Y es así como comprendieron que nunca se le debe de despreciar ni restar mérito e inteligencia a una persona solo por ser diferente.
Y colorín colorado, estás cucharas soperas se han guardado.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

No soy Messi, pero soy yo
Joaquín, un niño apasionado por el fútbol y su ídolo Lionel Messi, se sentía incómodo jugando con niños de su edad. Un día, decidió acercarse a ellos y le rechazaron. Sin embargo, gracias al consejo de su madre, Joaquín encontró la solución para hacer amigos y descubrió que no tenía que ser Messi para ser aceptado.

La rata planchadora
Rosita, una rata diferente a las demás, descubre su talento para planchar ropa y ayuda a la señora Marta en su lavandería.

La Fiesta de la Selva
Pedro, Simón y Max son tres amigos que viven en armonía en la selva. Un día encuentran a Leo, un león triste de ser siempre el rey. Juntos organizan una fiesta donde todos los animales demuestran su verdadero yo. Leo aprende que puede ser valiente y divertirse al mismo tiempo. Una historia sobre aceptarse a uno mismo y valorar la diversidad.

La radiante bailarina pelona
Yaye, una niña pelona pero radiante, persigue su sueño de ser bailarina y maestra de danza, inspirando a otros a seguir sus pasiones.

El viaje del patito hacia la belleza interior
Un patito feo busca su verdadera identidad en un viaje lleno de lecciones sobre la belleza interior y aceptación.

El equipo de los Superamigos
Julian, un niño creativo, incluye a sus amigos con diferencias en su dibujo de superhéroes, enseñando amor y diversidad.
El León y el Ratón: Una Fábula de Amistad y Gratitud
El León, orgulloso y poderoso, desdeña al pequeño Ratón. Sin embargo, cuando el León queda atrapado, el Ratón demuestra su gratitud y lo libera, enseñando el valor de la amistad y la ayuda mutua.

El Gatito y el Perro: Una Aventura Inesperada
Miau, un gatito curioso, es perseguido por perros callejeros, pero Guau, un perro leal, lo salva. A pesar de sus diferencias, Miau y Guau se dan cuenta de que son verdaderos amigos y juntos enfrentan cualquier desafío.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



