Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozMateo amaba jugar baloncesto. Un día soleado, mientras corría para encestar, ¡zas!, se cayó en la cancha. Se raspó la rodilla y sintió un poco de vergüenza, pero se levantó rápido. Su amigo Sofía lo ayudó a limpiarse la rodilla con un pañuelo. "¡No te preocupes, Mateo!", dijo Sofía. "¡A todos nos pasa! ¿Quieres ir al parque?".
Mateo asintió, un poco triste aún. El parque era su lugar favorito. Había columpios altos, un tobogán resbaladizo y un gran árbol donde a veces leían cuentos. Al llegar, Sofía le propuso jugar a las escondidas, pero Mateo no tenía muchas ganas. Se sentó en un banco, observando a los demás niños jugar.
De repente, una señora mayor, con un sombrero lleno de flores de colores, se sentó a su lado. "¿Qué te pasa, jovencito?", preguntó con una voz suave y amable. Mateo le contó sobre su caída en la cancha y cómo se sentía un poco tonto. La señora sonrió. "¡Tonterías! A veces, las caídas nos llevan a lugares inesperados", dijo. "¿Te gustan las matemáticas?".
Mateo frunció el ceño. "No mucho", respondió. "Son un poco difíciles". La señora se rió suavemente. "Las matemáticas son como un juego, ¿sabes? Como un rompecabezas. ¿Alguna vez has jugado con las multiplicaciones? Son como sumar muchas veces lo mismo, ¡pero más rápido!".
La señora sacó del bolsillo de su abrigo una pequeña bolsa llena de piedritas de colores. "Vamos a jugar", dijo. "Imagina que tienes tres amigos, y cada uno quiere dos piedritas. ¿Cuántas piedritas necesitas en total?". Mateo pensó un momento. "Dos más dos más dos... ¡seis!", exclamó. La señora sonrió. "¡Exacto! Eso es tres veces dos, o tres multiplicado por dos, que es igual a seis. ¡Lo has hecho!".
Continuaron jugando con las piedritas. La señora le explicó cómo multiplicar con los dedos, usando las flores del sombrero como ejemplos y hasta usando las hojas de los árboles. Mateo se sorprendió al ver que las multiplicaciones no eran tan aburridas como pensaba. De hecho, ¡eran divertidas! Descubrió que podía usarlas para calcular cuántos columpios había en el parque (cuatro columpios con dos asientos cada uno, ¡ocho asientos en total!) y cuántos pétalos tenían algunas flores.
Mientras jugaban, Sofía se acercó. "¿Qué están haciendo?", preguntó curiosa. Mateo, con una sonrisa radiante, le explicó sobre las multiplicaciones mágicas con las piedritas. Sofía se unió al juego, y los tres pasaron una tarde maravillosa aprendiendo y riendo. La señora, que se llamaba Doña Matilde, les enseñó un truco para recordar las tablas de multiplicar más difíciles, cantando una pequeña canción inventada.
Cuando el sol comenzó a ponerse, Doña Matilde se despidió. "Recuerda, Mateo", dijo. "No tengas miedo de caer. Y no tengas miedo de las matemáticas. ¡Ambas cosas pueden llevarte a grandes aventuras!". Mateo y Sofía la despidieron con la mano, sintiéndose mucho más felices que antes.
Al día siguiente, en la escuela, Mateo se sintió mucho más seguro en la clase de matemáticas. Cuando la maestra preguntó quién sabía cuánto era siete multiplicado por ocho, ¡Mateo levantó la mano sin dudarlo! "¡Cincuenta y seis!", respondió con confianza. La maestra lo felicitó, y Mateo sonrió. Sabía que su caída en la cancha lo había llevado a una aventura inesperada: ¡la aventura de descubrir el mundo mágico de las multiplicaciones! Ahora veía las matemáticas en todas partes: en los ladrillos de su casa, en los escalones de la escuela, en las hojas de los árboles. Y todo gracias a una caída, una señora con un sombrero de flores y un parque lleno de posibilidades. Desde ese día, Mateo amó las matemáticas tanto como amaba jugar baloncesto, y nunca más tuvo miedo de caer, porque sabía que cada caída podría ser el comienzo de una nueva y emocionante aventura.
Incluso, cuando volvía a jugar baloncesto, y fallaba un tiro, pensaba en las multiplicaciones y se decía a sí mismo: "¡No importa! Voy a multiplicar mis esfuerzos y la próxima vez encestaré seguro!"
Mateo aprendió que las caídas, al igual que los problemas de matemáticas, se pueden resolver con una actitud positiva y un poco de ayuda de los amigos.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



