Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Liliana era una leona muy, muy malvada. Siempre estaba tramando planes horribles para fastidiar a los demás animales de la sabana. Un día, su plan más reciente, que involucraba pintar todas las cebras de color rosa (¡imagínate!), salió terriblemente mal. Las cebras, lejos de asustarse, ¡encontraron el rosa muy favorecedor! Liliana, furiosa y avergonzada, salió corriendo a toda velocidad.
Corría y corría, con el polvo levantándose tras sus patas. Estaba tan preocupada por escapar que no se fijó por dónde iba. ¡CRASH! Liliana tropezó con una raíz gigante y cayó rodando colina abajo. Dio varias vueltas y, al final, aterrizó con un golpe seco en un arbusto de bayas. Estaba magullada, llena de hojas y… ¡algo le faltaba!
Intentó rugir. Quería rugir fuerte y demostrar su enfado al mundo. Pero en lugar de un rugido poderoso, solo salió… ¡un pequeño graznido! "¡Pío!" Liliana abrió los ojos con sorpresa. Intentó de nuevo. "¡Pío!" ¡Su rugido se había ido! Lo había perdido en la caída.
Estaba desesperada. Sin su rugido, ¿cómo iba a intimidar a los demás animales? ¿Cómo iba a llevar a cabo sus planes malvados? Una leona malvada sin rugido era como un pastel sin glaseado: ¡incompleta!
Se sentó al pie del arbusto, sintiéndose muy, muy desdichada. Un pequeño mono, llamado Miguelito, se acercó tímidamente. Miguelito siempre había sido víctima de las travesuras de Liliana.
"¿Estás bien, Liliana?" preguntó Miguelito, con cautela.
Liliana lo miró con los ojos llenos de lágrimas (¡aunque no lo admitiría jamás!). "¡Mi rugido! ¡Lo he perdido!" graznó, intentando sonar amenazante, pero solo consiguió sonar… patética.
Miquelito, en lugar de burlarse, sintió pena por ella. "Quizás… quizás pueda ayudarte," dijo tímidamente.
Liliana lo miró con incredulidad. "¿Tú? ¿Ayudarme? ¡Pero si siempre te molesto!"
"Lo sé," dijo Miguelito, "pero… quizás tu rugido esté atascado. Podríamos buscarlo."
Así que, muy a su pesar, Liliana aceptó la ayuda de Miguelito. Juntos, comenzaron a buscar el rugido perdido. Primero, buscaron entre las hojas y las bayas del arbusto. Nada. Luego, buscaron colina arriba, siguiendo el rastro de la caída de Liliana. Encontraron mechones de pelo de león, algunas bayas aplastadas, e incluso el sombrero ridículo que Liliana había usado para disfrazarse como jardinero en su plan de pintar las cebras. Pero ni rastro del rugido.
Finalmente, llegaron a la raíz gigante donde Liliana había tropezado. "¡Aquí fue donde me caí!" exclamó Liliana, señalando la raíz.
Miquelito examinó la raíz con cuidado. "¡Espera!" dijo, señalando un pequeño agujero en la raíz. "¡Escucha!"
Liliana se acercó y escuchó. Dentro del agujero, se oía un sonido muy, muy débil. Era… ¡un pequeño rugido! Estaba atascado dentro de la raíz.
"¡Mi rugido! ¡Está ahí dentro!" exclamó Liliana, emocionada. Pero, ¿cómo sacarlo? La raíz era demasiado dura para romperla.
Miquelito pensó por un momento. Luego, tuvo una idea. "¡Ya sé! Las hormigas!"
Liliana frunció el ceño. "¿Las hormigas? ¿Qué tienen que ver las hormigas con mi rugido?"
"Si les damos algo dulce, vendrán muchas hormigas. Y las hormigas pueden llevarse la tierra que obstruye el agujero," explicó Miguelito.
Así que, juntos, Liliana y Miguelito encontraron un poco de miel silvestre y la pusieron cerca del agujero. En poco tiempo, cientos de hormigas llegaron y comenzaron a llevarse la tierra que bloqueaba el rugido de Liliana.
Después de un rato, el agujero estaba lo suficientemente despejado. Liliana se acercó y respiró hondo. Luego, con todas sus fuerzas, intentó rugir. Esta vez, no salió un "¡Pío!". Salió… ¡un pequeño rugido! Era débil, pero estaba ahí.
Liliana siguió rugiendo y rugiendo, cada vez más fuerte, hasta que su rugido volvió a ser el rugido poderoso y aterrador que siempre había sido.
Estaba tan feliz que, por primera vez en mucho tiempo, sintió algo diferente a la maldad. Sintió… gratitud. Miró a Miguelito, que la miraba con una sonrisa.
"Gracias, Miguelito," dijo Liliana, sinceramente. "Me has ayudado mucho."
Miquelito sonrió aún más. "De nada, Liliana. Me alegro de que hayas recuperado tu rugido."
Liliana pensó por un momento. Tal vez, pensó, ser malvada no era tan divertido después de todo. Quizás, ser amable era mucho mejor.
Así que, a partir de ese día, Liliana dejó de lado sus planes malvados. Empezó a usar su rugido para ayudar a los demás animales. Rugía para advertirles del peligro, rugía para animarlos en las carreras, e incluso rugía para cantar canciones de cuna a los cachorros de león.
Y aunque a veces todavía sentía la tentación de hacer alguna travesura, recordaba el día que perdió su rugido y lo mucho que Miguelito la había ayudado. Y entonces, en lugar de hacer algo malo, hacía algo bueno. ¡Y todos en la sabana vivieron felices para siempre! (O al menos, mucho más felices que antes).
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La misión celestial de Aurora y Mateo
"Aurora y Mateo: Los Mensajeros del Cielo" cuenta la historia de una niña y un duende que llevan alegría a todos.

El bosque agradecido
Roberto, un niño de madera en un bosque encantado, cobra vida gracias a un beso mágico de una mariposa. Ahora puede explorar y jugar como los demás niños. Pero con su nueva libertad, Roberto descubre que ser responsable es importante. Se convierte en el protector del bosque, ayudando a los animales en peligro y cuidando la naturaleza. Con generosidad y bondad, Roberto demuestra que lo más valioso no es ser "normal", sino usar nuestras cualidades especiales para hacer el mundo mejor. El bosque celebra cada año el día en que Roberto cobró vida, agradeciéndole por su amor y dedicación.

Bianca y el unicornio del corazón bondadoso
Bianca, una niña llena de fantasías y colores brillantes, descubre un unicornio en el bosque que la lleva a un castillo donde aprende que para ser una verdadera princesa debe tener un corazón bondadoso, valentía y amor por todos los seres vivos.

El niño que amaba a la naturaleza
"Julián, el guardián del bosque": Un niño valiente y bondadoso ayuda a osos perdidos y salva a un pajarito herido, inspirando amor en la naturaleza.

El misterio de la calle nueva
Dos amigos, Elías y Alfon, descubren una nueva calle en Buenos Aires, comparten hamburguesas y ayudan a un perro hambriento.

El Secreto del Árbol Mágico
Sofía, una niña de buen corazón, descubre el secreto del árbol mágico, Arbolito, quien le enseña que la felicidad se encuentra en las cosas simples de la vida y en ayudar a los demás. Sofía comparte las enseñanzas de Arbolito con el mundo, inspirando bondad y respeto por la naturaleza.

El corazón puro de Lucía
Lucía, una niña con un corazón puro, ayuda a un pajarito herido y descubre que su bondad es su mayor tesoro. A través de su historia, los niños aprenden la importancia de un corazón limpio y dispuesto a amar.

Las aventuras de Loren, la Lora
Loren, una lora curiosa y amante de la naturaleza, emprende aventuras en el bosque con su abuela Bea y su madre Tete. Ayuda a los animales necesitados y aprende sobre la importancia de la bondad y la amistad.
Las Aventuras de Sofi y el Bosque Mágico
Sofi se adentra en un bosque mágico y aprende lecciones valiosas sobre la bondad, la amistad y el respeto al ayudar a un conejo perdido, cantar con pájaros y calmar a unos duendes peleadores.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



