Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn el soleado parque de Villa Alegría, vivía una pelota muy especial llamada María. María era una pelota roja, brillante y… ¡cabezona! Sí, su cabezonería era legendaria. Si María decidía que quería ir hacia la izquierda, nada ni nadie podía convencerla de ir a la derecha. Además, María era increíblemente rápida. ¡Podía rodar más rápido que un guepardo corriendo por la sabana! Pero, ¡ay!, María también era un poquito tonta. No tonta de maldad, sino tonta de no pensar mucho antes de actuar.
Un día, mientras rodaba a toda velocidad por el parque, María escuchó una conversación. Un grupo de niños planeaba un gran partido de fútbol para el día siguiente. ¡Un partido! María nunca había jugado un partido de fútbol, pero la idea la llenó de emoción. “¡Yo quiero jugar!”, exclamó María, acercándose rodando a los niños a toda velocidad.
Los niños se sorprendieron al ver a la pelota roja y cabezona. Un niño llamado Tomás, que era el capitán del equipo, dijo: “Hola, pelota. ¿Cómo te llamas?”.
“Me llamo María”, respondió la pelota, orgullosa. “Y quiero jugar en vuestro partido”.
Los niños se miraron entre ellos, un poco confundidos. “María, eres una pelota”, dijo una niña llamada Sofía, con una sonrisa amable. “Las pelotas no juegan al fútbol, ¡son con las que jugamos!”.
Pero María, con su cabezonería habitual, insistió: “¡Pero yo soy una pelota especial! Soy rápida, puedo rodar muy bien… ¡y estoy segura de que puedo ayudar a vuestro equipo a ganar!”.
Tomás, viendo la determinación en los “ojos” (en realidad, la válvula de aire) de María, decidió darle una oportunidad. “Está bien, María”, dijo. “Pero tendrás que seguir nuestras reglas. Y si no lo haces, tendrás que irte”.
María, emocionada, prometió portarse bien y seguir las reglas. El día siguiente llegó rápido. El parque estaba lleno de gente animando. Los dos equipos se preparaban para el partido. María, rodando nerviosamente alrededor de Tomás, escuchaba atentamente las instrucciones.
El partido comenzó. Al principio, todo iba bien. María rodaba rápidamente hacia la portería contraria, intentando llevar la pelota con ella. Pero su cabezonería pronto empezó a causar problemas. En una jugada, Tomás le gritó: “¡María, pasa la pelota a Sofía!”. Pero María, que había decidido que quería meter el gol ella misma, ignoró a Tomás y siguió rodando hacia la portería. ¡Pum! Chocó contra el poste y la pelota se fue rodando en dirección contraria. El equipo contrario aprovechó para marcar un gol.
Tomás suspiró. “María, ¡tenías que pasar la pelota!”.
María, avergonzada, murmuró: “Lo siento. Es que yo quería…”.
El partido continuó, y los problemas de María no hicieron más que aumentar. En otra jugada, el entrenador del equipo contrario gritó: “¡Bloqueen a la pelota roja!”. Los jugadores contrarios, al oír la orden, rodearon a María e impidieron que se moviera. María, frustrada, intentó escapar, pero era inútil.
“¡Déjenme pasar!”, gritó María, rodando desesperadamente en círculos. Pero nadie la escuchó.
Finalmente, en el último minuto del partido, cuando el equipo de Tomás perdía por un gol, María tuvo una idea. Vio que Sofía estaba sola, en una buena posición para marcar. A pesar de su cabezonería, María recordó la instrucción de Tomás: “Trabaja en equipo”. Con un último esfuerzo, María rodó hacia Sofía y, con un pequeño impulso, le pasó la pelota. Sofía, sorprendida pero rápida, chutó la pelota con fuerza. ¡Gooool! El equipo de Tomás había empatado el partido en el último segundo.
Todos los niños corrieron a abrazar a Sofía. Y luego, se acordaron de María. Tomás se acercó a la pelota roja y le dio una palmada. “María, ¡lo hiciste!”, dijo Tomás. “Al final, aprendiste a jugar en equipo”.
María, sintiéndose orgullosa y feliz, sonrió. “Sí”, dijo. “Y aunque soy cabezona, rápida y un poquito tonta, creo que puedo ser una buena jugadora de equipo”.
Desde ese día, María se convirtió en una miembro valiosa del equipo. Aprendió a controlar su cabezonería, a usar su velocidad para ayudar a sus compañeros y a pensar un poquito más antes de actuar. Y aunque a veces todavía se equivocaba, siempre lo hacía con la mejor intención. Y lo más importante, María aprendió que jugar en equipo es mucho más divertido que jugar sola. Y en Villa Alegría, todos aprendieron que incluso una pelota cabezona, rápida y tonta puede ser una gran amiga y compañera de equipo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



