Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En una casita acogedora debajo de un gran roble, vivía la familia Ratón. Estaban Papá Ratón, Mamá Ratón y sus tres pequeños ratoncitos: Risitos, Colitas y Orejitas. Risitos era el mayor, y a veces, ¡se enojaba mucho, mucho! Colitas era muy sensible y lloraba por casi todo. Y Orejitas, el más pequeño, hacía berrinches enormes cuando no conseguía lo que quería.
Un día, en la escuela del bosque, Risitos estaba jugando con bloques. Otro ratoncito, llamado Bigotes, sin querer, ¡tumbó su torre! Risitos sintió un fuego dentro de él. ¡Estaba furioso! "¡Mi torre! ¡La has roto!" gritó Risitos, empujando a Bigotes. Bigotes se asustó y empezó a llorar.
La maestra, la Señora Topo, se acercó. "Risitos, ¿qué pasa?" preguntó con voz suave. Risitos, con el ceño fruncido, explicó lo que había pasado. La Señora Topo le dijo: "Risitos, entiendo que estés enojado, pero empujar no está bien. ¿Por qué no respiras hondo y le dices a Bigotes cómo te sientes?".
Risitos respiró hondo, como le había enseñado Mamá Ratón. Luego, con voz más calmada, le dijo a Bigotes: "Bigotes, me he enfadado porque has tirado mi torre. Pero no debí empujarte. Lo siento."
Bigotes, aún con lágrimas en los ojos, dijo: "Yo también lo siento, Risitos. No quería tirar tu torre. Te ayudaré a construir otra."
En casa, Colitas estaba jugando con su muñeca favorita, Rosalinda. Sin querer, se le cayó y se rompió un brazo. ¡Colitas se puso muy, muy triste! Empezó a llorar a mares. "¡Rosalinda! ¡Está rota! ¡Nunca más podré jugar con ella!" sollozaba Colitas.
Mamá Ratón la abrazó. "Colitas, cariño, entiendo que estés triste. Rosalinda es importante para ti. Pero llorar no va a arreglar su brazo. ¿Por qué no intentamos arreglarla juntos?".
Mamá Ratón y Colitas buscaron pegamento y tela. Juntas, con mucho cuidado, pegaron el brazo de Rosalinda y le pusieron un parche de tela. Colitas, aunque aún un poco triste, sonrió. "¡Gracias, Mamá! Rosalinda está mejor ahora."
Orejitas, por su parte, tenía problemas con los berrinches. Un día, quería un caramelo antes de la cena. Papá Ratón le dijo que no, porque iba a arruinar su apetito. Orejitas se tiró al suelo, pataleando y gritando. "¡Quiero un caramelo! ¡Ahora! ¡Es injusto!"
Papá Ratón se sentó a su lado, sin enfadarse. "Orejitas, sé que quieres un caramelo, pero es importante esperar hasta después de la cena. Si haces un berrinche, no vas a conseguirlo. ¿Por qué no jugamos a un juego hasta que la cena esté lista?".
Orejitas, aún un poco enfadado, dejó de patalear. Papá Ratón le propuso jugar a las escondidas. Orejitas, poco a poco, se olvidó del caramelo y se divirtió mucho jugando con su papá.
Con el tiempo, Risitos aprendió a controlar su enojo respirando hondo y hablando sobre sus sentimientos. Colitas aprendió que la tristeza es normal, pero que siempre hay soluciones a los problemas. Y Orejitas aprendió que los berrinches no son la mejor manera de conseguir lo que quiere. Papá Ratón y Mamá Ratón siempre estuvieron allí para ayudarles, enseñándoles que todas las emociones son válidas, y que aprender a manejarlas les ayudaría a ser ratoncitos más felices y amables.
Una noche, antes de dormir, los tres ratoncitos abrazaron a sus padres. Risitos dijo: "Gracias por enseñarnos a controlar nuestras emociones". Colitas añadió: "Ahora ya no lloro tanto". Y Orejitas, con una gran sonrisa, dijo: "Y yo ya no hago tantos berrinches!".
Papá Ratón y Mamá Ratón les dieron un beso a cada uno. "Estamos muy orgullosos de vosotros", dijeron. "Recordad siempre que os queremos, sin importar cómo os sintáis. Y siempre estaremos aquí para ayudaros a manejar vuestras emociones".
Y así, la familia Ratón siguió viviendo feliz bajo el gran roble, aprendiendo juntos sobre las emociones y el amor que les unía.
Desde ese día, cuando sentían una emoción fuerte, los ratoncitos recordaban lo que sus padres les habían enseñado. Risitos respiraba hondo, Colitas buscaba una solución y Orejitas intentaba hablar en lugar de hacer un berrinche. Y si necesitaban ayuda, sabían que siempre podían contar con Papá Ratón y Mamá Ratón, los mejores papás ratones del mundo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



