Lola, la Mariquita que Perdió sus Lunares

Lola, la Mariquita que Perdió sus Lunares

Cuento corto para niños

Lola, la Mariquita que Perdió sus Lunares

Lola, una mariquita sin lunares, se siente diferente y decide buscarlos. Después de una búsqueda infructuosa, se da cuenta de que su verdadera belleza reside en su interior y aprende a aceptarse tal como es, sin importar lo que piensen los demás.

A partir de: una mariquita llamada lola

Empezar a leerPublicado el 14/04/2026

Escuchá este cuento

Gratis · elegí una voz
0:000:00
Lola, la Mariquita que Perdió sus Lunares

Lola era una mariquita muy especial. Vivía en un jardín lleno de flores de todos los colores y le encantaba revolotear entre ellas. Pero Lola no era como las demás mariquitas. Mientras que todas sus amigas lucían orgullosas sus brillantes lunares negros, Lola… ¡no tenía ninguno! Había nacido sin lunares, y aunque al principio no le importaba, poco a poco empezó a sentirse diferente.

Un día, mientras jugaba al escondite con sus amigas, escuchó a escondidas una conversación. "¿Viste a Lola?", dijo Rosita, una mariquita presumida. "Es tan rara sin lunares. Parece una mariquita a medio hacer". Las palabras de Rosita hirieron profundamente a Lola. Se sintió avergonzada y corrió a esconderse detrás de una gran hoja de lechuga. Lágrimas resbalaron por sus mejillas.

Pasó toda la noche llorando. A la mañana siguiente, Lola se despertó con una idea. Si no tenía lunares, ¡tendría que encontrarlos! Decidió emprender un viaje por el jardín en busca de algo que pudiera usar como lunares.

Primero, se encontró con una oruga muy gorda que comía una hoja de mora. "¡Hola!", saludó Lola. "¿No tendrás por casualidad algunos lunares que me puedas prestar?". La oruga la miró con sus grandes ojos redondos. "¿Lunares? ¡Yo no tengo lunares! Solo me gusta comer moras". Lola se despidió y siguió su camino.

Luego, se topó con una abeja muy ocupada recolectando néctar. "¡Hola, señora abeja!", dijo Lola. "¿Podría darme algunos lunares?". La abeja zumbó con impaciencia. "¡No tengo tiempo para lunares! Estoy muy ocupada haciendo miel". Y voló hacia otra flor.

Lola siguió buscando, cada vez más desanimada. Encontró un caracol, una araña y hasta un saltamontes, pero ninguno tenía lunares que pudiera usar. Empezaba a pensar que nunca encontraría nada. Se sentó en una piedra, sintiéndose muy triste.

De repente, notó algo brillante en el suelo. Era una pequeña baya de color negro intenso. La recogió y la miró con atención. ¡Era perfecta! Era redonda y brillante, justo como un lunar. Lola sonrió. Siguió buscando y encontró otra baya, y luego otra, hasta que tuvo seis bayas negras brillantes.

Corrió a casa, emocionada. Con mucho cuidado, pegó las bayas a su caparazón con un poco de miel que le dio la abeja (esta vez, la abeja fue muy amable). Se miró en el reflejo de una gota de rocío. ¡Se veía fantástica! Tenía lunares, ¡por fin!

Corrió a mostrarles sus nuevos lunares a sus amigas. Pero cuando llegó, Rosita y las demás mariquitas estaban jugando con unas flores. Rosita la miró y se echó a reír. "¡Mira a Lola! ¡Se ha pegado bayas en el caparazón! Qué ridícula".

Lola se sintió humillada otra vez. Estaba a punto de llorar cuando una voz la llamó. "¡Lola! ¿Qué te has hecho? ¡Te ves preciosa!". Era Doña Luciérnaga, la mariquita más vieja y sabia del jardín.

Lola le explicó lo que había pasado, contándole cómo se sentía diferente y cómo había intentado conseguir lunares. Doña Luciérnaga la escuchó con atención y luego le dijo: "Lola, tus lunares de baya son muy bonitos, pero lo que realmente te hace especial es tu corazón. Eres amable, generosa y valiente. No necesitas lunares para ser hermosa".

Las palabras de Doña Luciérnaga hicieron que Lola se sintiera mucho mejor. Se dio cuenta de que Doña Luciérnaga tenía razón. No necesitaba lunares para ser feliz. Lo importante era ser ella misma.

En ese momento, las bayas empezaron a caerse de su caparazón. Lola se rió. Recogió las bayas y las compartió con sus amigas. Rosita se acercó a ella y le dijo: "Lo siento, Lola. Fui muy mala contigo". Lola la perdonó.

Desde ese día, Lola aprendió a quererse tal como era, sin importar lo que dijeran los demás. Siguió jugando en el jardín, revoloteando entre las flores, y siendo la mariquita más feliz del mundo. Y aunque nunca tuvo lunares de verdad, siempre brilló con su propia luz.

¿Te gustó el cuento?

Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.

El cuento de la semana

Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.

Continúa el cuento

¿Qué pasa después?

Escribe una idea y creamos el siguiente episodio. Gratis.

Opcional · 0/300

Herramientas del Cuento

Tu hijo es el héroe

Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista

Descargar como PDF

Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir

Gratis

Diploma de lectura

Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.

Gratis

Regalar este cuento

Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.

Gratis

Insertar en tu blog o aula virtual

Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.

Gratis

Agregar preguntas de comprensión

Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario

Crear quiz de comprensión lectora

Preguntas de opción múltiple sobre este cuento

Crear página para colorear e imprimir

Dibujo en blanco y negro listo para el aula

Traducir cuento

Traducir a otro idioma preservando el estilo

Editar cuento

Modificar la historia con instrucciones específicas

Reescribir para niños más pequeños

Vocabulario más simple, oraciones más cortas

Reescribir para niños más grandes

Vocabulario más rico, mayor complejidad

Regenerar ilustraciones

Mantener el texto, generar nuevas imágenes

Publicado el 14/04/2026

Crear mi Cuentito

¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!

Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.

Crear mi Cuentito

Cuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos

La aventura de los pingüinos

Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

14 abr 20262.2K14🇪🇸 ES
Leer cuento
La historia de María y su amiga Sofía

La historia de María y su amiga Sofía

María, una niña dulce y amorosa, lucha con el problema de hacerse pis en la cama por las noches hasta que su amiga Sofía le enseña algunos trucos útiles para superarlo.

14 abr 20268622🇪🇸 ES
Leer cuento
La confianza de Luna

La confianza de Luna

Luna, una niña con dificultades en matemáticas, aprende a confiar en sí misma y a encontrar soluciones creativas ante los obstáculos gracias a su conocimiento de las constelaciones.

14 abr 20268222🇪🇸 ES
Leer cuento
La rata planchadora

La rata planchadora

Rosita, una rata diferente a las demás, descubre su talento para planchar ropa y ayuda a la señora Marta en su lavandería.

14 abr 20261.5K2🇪🇸 ES
Leer cuento
Carila y sus nuevos amigos del tiempo

Carila y sus nuevos amigos del tiempo

Carila, una niña solitaria, viaja en el tiempo y encuentra amigos extraordinarios que la enseñan sobre amistad, valentía y diversidad, transformando su vida para siempre.

14 abr 20261051🇪🇸 ES
Leer cuento
El ventilador mágico

El ventilador mágico

En un pequeño pueblo de Argentina, el mágico ventilador Dani ayuda a Martina a encontrar amigos y descubrir el poder de la amistad.

14 abr 20264331🇪🇸 ES
Leer cuento
El equipo de los Superamigos

El equipo de los Superamigos

Julian, un niño creativo, incluye a sus amigos con diferencias en su dibujo de superhéroes, enseñando amor y diversidad.

14 abr 20265641🇪🇸 ES
Leer cuento
La mesa mágica

La mesa mágica

Vero y Valen visitan el taller de carpintería del papá Pablo y lo ayudan a terminar una mesa mientras descubren cómo pueden ayudar a la hija de Pablo con sus problemas escolares.

14 abr 20261621🇪🇸 ES
Leer cuento

El León y el Ratón: Una Fábula de Amistad y Gratitud

El León, orgulloso y poderoso, desdeña al pequeño Ratón. Sin embargo, cuando el León queda atrapado, el Ratón demuestra su gratitud y lo libera, enseñando el valor de la amistad y la ayuda mutua.

14 abr 20262141🇪🇸 ES
Leer cuento