Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez, en un pueblito lleno de casas coloridas y árboles frutales, una niña llamada Lucía. Lucía tenía trenzas castañas que siempre se escapaban de sus coletas y una sonrisa que podía iluminar toda la plaza. Pero, ¡oh, no! Lucía también tenía una… ¿cómo decirlo?... una *no-amiga*. Se llamaba Juana. Juana tenía el pelo rubio como el sol y ojos azules como el cielo en un día de verano. Pero, a veces, esos ojos azules miraban a Lucía con una chispa que no era precisamente amigable.
Un día, Lucía y Juana, a regañadientes, fueron juntas a la escuela. La escuela era un edificio grande con un patio de juegos aún más grande. En el patio había toboganes, barras para colgarse y, lo más importante, ¡columpios! Lucía amaba los columpios. Podía pasar horas balanceándose hacia el cielo, imaginando que volaba como un pájaro.
Ese día, en la escuela, Lucía intentó ignorar a Juana. Juana hizo lo mismo. Se cruzaron en el pasillo camino a clase, pero no se dijeron ni una palabra. Durante el recreo, Lucía se sentó bajo un árbol y leyó su libro favorito sobre un dragón que aprendía a hacer amigos. Juana, por su parte, jugó con sus amigas a la soga. No hubo miradas, no hubo saludos, solo un silencio incómodo que flotaba en el aire.
Al día siguiente, Lucía estaba emocionada. Era viernes, y los viernes significaban… ¡tiempo libre! Después de la escuela, Lucía corrió a la placita del pueblo, su lugar favorito para jugar. La placita tenía un arenero, un sube y baja, y, por supuesto, ¡columpios! Pero cuando Lucía llegó, se detuvo en seco. Algo no estaba bien.
¡Uno de los columpios… había desaparecido! ¡El columpio rojo, su favorito, ya no estaba ahí! Lucía sintió que se le encogía el corazón. ¿Quién podría haber hecho algo así?
Mientras Lucía miraba el espacio vacío donde antes estaba el columpio rojo, vio a Juana sentada en el otro columpio, balanceándose suavemente. Juana no parecía estar disfrutando. Tenía la cabeza gacha y los hombros caídos.
Lucía, sintiendo una mezcla de tristeza y sospecha, se acercó a Juana. "¿Juana? ¿Sabes algo sobre… el columpio?", preguntó Lucía, tratando de mantener la calma.
Juana levantó la vista. Sus ojos azules estaban brillantes, como si estuviera a punto de llorar. "Yo… yo no lo hice", dijo Juana con voz temblorosa. "Pero… lo vi".
"¿Lo viste? ¿Viste quién se lo llevó?", preguntó Lucía, con el corazón latiendo más rápido.
Juana asintió. "Era… era el perro del señor Pérez. ¡El grandote, el que siempre ladra! Lo estaba arrastrando por la calle".
Lucía no podía creerlo. ¿Un perro? ¿Llevándose un columpio? Sonaba ridículo, pero Juana parecía sincera.
"¿Por qué no me lo dijiste antes?", preguntó Lucía, un poco molesta.
Juana se encogió de hombros. "Estaba asustada. Pensé que pensarías que yo lo había hecho".
Lucía suspiró. Sabía que a veces era difícil confiar en Juana, pero también sabía que Juana a veces podía ser… bueno, un poco miedosa.
"Tenemos que ir a buscarlo", dijo Lucía, decidida. "¡El columpio necesita volver!"
Juana asintió con entusiasmo. "¡Sí! ¡Vamos!"
Juntas, Lucía y Juana, dejando atrás su enemistad, se pusieron en marcha para encontrar al perro ladrón de columpios. Siguieron las marcas que el columpio había dejado en la tierra hasta llegar a la casa del señor Pérez. Allí, en el jardín, encontraron al perro, un enorme San Bernardo, masticando la cadena del columpio rojo.
El señor Pérez, al verlas, se sorprendió mucho. Rápidamente regañó a su perro y, con la ayuda de Lucía y Juana, devolvieron el columpio a la placita. Aunque la cadena estaba un poco mordisqueada, el columpio estaba a salvo.
Ese día, Lucía y Juana no se cincharon los pelos. En cambio, trabajaron juntas, rieron juntas y, quizás, incluso, se hicieron un poquito amigas. Sus madres, al verlas jugando juntas en el columpio reparado, sonrieron aliviadas. Aprendieron que incluso las diferencias más grandes pueden desaparecer cuando se trabaja juntos para resolver un misterio… ¡especialmente si ese misterio involucra a un perro ladrón de columpios!
Y desde ese día, Lucía y Juana, aunque a veces todavía discutían por quién se balanceaba más alto, siempre recordaban el día en que un columpio desaparecido las unió. Y aprendieron que incluso las *no-amigas* pueden ser grandes compañeras de aventuras.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



