Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozMara estaba lista para dormir. Bueno, casi lista. Ya se había puesto su pijama de ositos y cepillado los dientes con pasta de fresa. Su cama la esperaba, con sábanas suaves y una almohada mullida. Pero Mara era una niña muy curiosa, y antes de cerrar los ojos, ¡tenía que asegurarse de que no se estaba perdiendo nada interesante!
"¡Quizás hay algo bueno en la tele!" pensó Mara, saltando de la cama. Corrió silenciosamente hasta el salón y encendió el televisor con el mando a distancia. La pantalla se iluminó, mostrando un programa de animales. Mara se sentó en el sofá, prometiéndose a sí misma que solo vería un poquito. Unos pingüinos torpes se deslizaban sobre el hielo, haciendo reír a Mara. Luego aparecieron unos monos juguetones que saltaban de árbol en árbol. ¡Era tan divertido!
Pero el tiempo volaba, y la mamá de Mara, con una voz suave, apareció en el salón. "Mara, cariño, ya es hora de dormir. La tele puede esperar hasta mañana," dijo, apagando el televisor. Mara hizo un puchero, pero sabía que su mamá tenía razón. "Está bien, mamá," respondió, volviendo a su habitación.
De vuelta en su cama, Mara sintió que aún no tenía sueño. "¡Ya sé! Voy a leer un libro," exclamó, incorporándose de nuevo. Tenía una pila de libros junto a su cama, y eligió su favorito: "Las Aventuras de la Ardilla Saltarina." Se acurrucó bajo las sábanas con el libro en las manos y comenzó a leer. La ardilla Saltarina vivía en un bosque mágico y siempre se metía en líos divertidos. Un día, Saltarina intentó robar todas las nueces del árbol del búho sabio, y otro día, se perdió en un laberinto de flores gigantes. Mara se reía a carcajadas con cada página.
Pero después de un rato, sus ojos empezaron a sentirse pesados. Las letras del libro comenzaron a bailar y a confundirse. La ardilla Saltarina parecía bostezar también. "Creo que Saltarina también está cansada," murmuró Mara, cerrando el libro lentamente. Lo colocó con cuidado en la mesita de noche y se estiró en la cama.
Ahora, en la oscuridad de su habitación, Mara empezó a pensar en todas las cosas que había hecho durante el día. Había jugado en el parque con sus amigos, construido una torre de bloques altísima, y ayudado a su abuela a hornear galletas. ¡Había sido un día maravilloso! Pero también estaba un poco preocupada. Mañana tenía un examen en la escuela, y no estaba segura de si lo haría bien.
"¿Y si suspendo el examen?" se preguntó Mara, sintiendo un nudo en el estómago. Intentó recordar lo que había estudiado, pero su mente estaba llena de pingüinos, monos y ardillas saltarinas. Se revolvió en la cama, sin poder encontrar una posición cómoda.
De repente, recordó lo que su abuela siempre le decía: "Cuando te preocupes, cierra los ojos y piensa en cosas bonitas." Mara hizo lo que le decía su abuela. Cerró los ojos y se imaginó en la playa, construyendo un castillo de arena gigante. Las olas rompían suavemente en la orilla, y el sol calentaba su piel. Sintió la arena entre sus dedos y escuchó el sonido de las gaviotas. Se relajó al instante.
Luego, se imaginó volando en un globo aerostático, viendo el mundo desde arriba. Las casas parecían pequeñas cajas de colores, y los árboles parecían brócolis diminutos. Se sintió libre y feliz, flotando en el cielo azul. La preocupación por el examen desapareció por completo.
Finalmente, se imaginó abrazando a su perrito, Max. Max era suave y calentito, y siempre la hacía sentir mejor. Sintió el latido de su corazón y escuchó sus pequeños ronquidos. Se sintió segura y amada.
Con cada imagen bonita, Mara se sentía más y más relajada. Sus músculos se aflojaron, y su respiración se hizo más lenta y profunda. Los pingüinos, los monos y la ardilla Saltarina se desvanecieron de su mente. Solo quedaban la playa, el globo aerostático y Max.
Poco a poco, Mara se fue quedando dormida. Su mente se llenó de sueños dulces y coloridos. Soñó que volaba con Max en un globo aerostático sobre una playa llena de pingüinos que construían castillos de arena con la ardilla Saltarina. Era el sueño más extraño y maravilloso que había tenido en su vida.
Al día siguiente, Mara se despertó sintiéndose descansada y llena de energía. El examen en la escuela no le pareció tan aterrador después de todo. Sabía que había estudiado lo suficiente, y que, incluso si no lo hacía perfecto, todo estaría bien. Se levantó de la cama, se estiró y sonrió. ¡Hoy iba a ser un gran día!
Y así, Mara aprendió que, aunque es divertido ver la tele y leer libros antes de dormir, lo más importante es relajarse y pensar en cosas bonitas para poder tener sueños dulces y despertar feliz.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El Zorro Gourmet
La historia de Zorrito, un zorro que sueña con probar la mejor comida del mundo en el prestigioso restaurante Ratatuy de París. A lo largo de su aventura, descubre que la verdadera pasión y dedicación son más valiosas que el dinero, y que con esfuerzo y creatividad se pueden alcanzar los sueños.

La Promesa Perfecta
En un salón de escuela dominical, los niños aprenden sobre la caída de la humanidad a través de la historia de Adán y Eva, y las promesas de esperanza dadas por Dios a lo largo del tiempo, hasta el nacimiento de Jesús. Con un enfoque en compartir amor y bondad, los pequeños se inspiran a hacer promesas en su propia vida.

La puerta secreta del Área 51
Tres amigos descubren una puerta secreta en el Área 51, donde conocen a un amigable robot que les enseña ciencia y tecnología.

El hogar sagrado de Tenoshtitlan
En "El sueño sagrado de Tenosh", un valiente sacerdote azteca tiene un sueño que cambiará el destino de su pueblo. Guiado por los dioses, Tenosh lidera la construcción de una ciudad sagrada en medio del lago Texcoco. Pero cuando descubren una serpiente gigante en las aguas cercanas, los aztecas comprenden que es un recordatorio divino de su origen. Con respeto y devoción, los aztecas prosperan en la ciudad de Tenoshtitlan, demostrando el poder de seguir los mensajes divinos y encontrar el hogar sagrado. Una historia inspiradora sobre la conexión entre el hombre y lo divino.

La misión celestial de Aurora y Mateo
"Aurora y Mateo: Los Mensajeros del Cielo" cuenta la historia de una niña y un duende que llevan alegría a todos.

El avión de chocolate de Dieguito
Dieguito, un niño con gran imaginación y amor por el chocolate, ayuda a un hombre necesitado vendiendo chocolates caseros y luego construye su propio avión de chocolate para cumplir su sueño de cabalgar las nubes.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



