Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Papá estaba disfrutando de un baño caliente, lleno de burbujas que olían a fresa. Nico, con sus nueve años y una energía inagotable, apareció en la puerta del baño.
"¡Papá, por favor! ¡Déjame bañarme contigo! ¡Podemos jugar a los piratas!", suplicó Nico, con los ojos brillantes como estrellas.
Papá suspiró. Amaba a Nico, pero a veces necesitaba un poco de paz. "Nico, cariño, estoy relajándome. ¿No puedes jugar un rato con tus juguetes?"
"¡Pero quiero jugar contigo! ¡Por favor, por favor, por favor!", insistió Nico, aferrándose a la pierna de su papá.
Papá no pudo resistirse a esa carita de cachorro abandonado. "Está bien, está bien. Pero solo un rato, ¿entendido? Y nada de salpicar demasiado."
Nico saltó de alegría y se quitó la ropa a toda velocidad. Entró en la bañera con un chapuzón que casi sacó toda el agua. "¡Soy el Capitán Nico, el terror de los siete mares!", gritó, imaginando que la esponja era su espada.
Papá rió y se unió al juego. Estuvieron luchando contra monstruos marinos de jabón y buscando tesoros escondidos entre las burbujas durante un buen rato. La ventana del baño estaba abierta para que entrara aire fresco, y el sol de la tarde brillaba a través de las cortinas.
En un momento de entusiasmo, mientras Nico intentaba hundir el barco de espuma de su papá, resbaló y, con un grito ahogado, ¡cayó por la ventana!
El corazón de Papá dio un vuelco. Sin pensarlo dos veces, olvidando por completo que estaba desnudo y cubierto de espuma, saltó tras él. ¡No podía permitir que nada le pasara a su hijo!
Afortunadamente, el jardín debajo de la ventana era suave y estaba lleno de hierba recién cortada. Nico, aunque sorprendido, estaba ileso. "¡Papá! ¡Eso ha sido increíble!", exclamó, riendo a carcajadas.
Papá respiró aliviado, abrazando a Nico con fuerza. "¡Nico! ¡Casi me matas del susto! Pero... ¡espera!".
Ambos se dieron cuenta de su situación al mismo tiempo. Estaban completamente desnudos, cubiertos de jabón, en medio del jardín. Y, peor aún, la ventana se había cerrado de golpe, ¡dejándolos encerrados fuera de casa!
"¡Oh, no!", gimió Nico, con los ojos muy abiertos.
"Esto es... complicado", dijo Papá, rascándose la cabeza y tratando de pensar con claridad.
Intentaron abrir la puerta trasera, pero estaba cerrada con llave. "Tendremos que ir por la puerta principal", dijo Papá, con un tono de voz que intentaba ser optimista, pero que sonaba más bien desesperado.
Se acercaron sigilosamente a la puerta principal, escondiéndose detrás de los arbustos. Papá intentó girar el pomo, pero, ¡horror!, también estaba cerrado. Estaban atrapados.
"¿Y ahora qué hacemos, Papá?", preguntó Nico, con la voz temblorosa.
Justo en ese momento, escucharon risas y voces. Se asomaron con cuidado por entre los arbustos y se encontraron con una escena aún peor de lo que imaginaban. ¡Un grupo de madres y sus hijas estaban reunidas frente a su casa, jugando y charlando animadamente!
"¡Mamá! ¡Mira, es el señor Pérez!", gritó una niña, señalándolos.
Todas las miradas se dirigieron hacia Papá y Nico, que estaban allí, completamente desnudos y cubiertos de jabón, escondidos detrás de los arbustos. El silencio fue ensordecedor, seguido por un coro de jadeos ahogados y risitas nerviosas.
Papá sintió que la sangre se le subía a la cabeza. ¡Qué vergüenza! Intentó cubrirse con las manos, pero era inútil. Nico se escondió detrás de él, temblando de la risa y la vergüenza.
Una de las madres, la señora Rodríguez, la más audaz del grupo, carraspeó y dijo: "Erm... Señor Pérez, ¿necesita ayuda?"
Papá balbuceó algo incomprensible sobre un accidente con la ventana y una emergencia jabonosa. La señora Rodríguez, conteniendo la risa, sacó su teléfono y llamó a la esposa de Papá.
"Hola, Marta, soy yo, Elena. Eh... creo que deberías venir a casa. Y trae toallas. Muchas toallas... y quizás un cerrajero".
Mientras esperaban a Marta, Papá y Nico permanecieron agachados detrás de los arbustos, sintiéndose más pequeños que nunca. Las niñas, curiosas, no dejaban de mirarlos y reírse entre dientes.
Finalmente, Marta llegó, con una expresión entre divertida y horrorizada. Les lanzó dos toallas grandes y llamó al cerrajero. Mientras éste trabajaba en la cerradura, Marta no pudo evitar reírse. "¡Nunca olvidaré esto!", dijo, secándose las lágrimas de la risa.
Una vez dentro de casa, Papá y Nico se ducharon rápidamente y se vistieron. La vergüenza seguía ahí, pero también un sentimiento de alivio y, extrañamente, de conexión. Habían pasado por algo ridículo y vergonzoso juntos, y eso los había unido aún más.
Esa noche, mientras acostaba a Nico, Papá le dijo: "Cariño, te quiero mucho, pero la próxima vez, nos bañaremos por separado. ¿Entendido?"
Nico asintió, con una sonrisa traviesa. "Entendido, Papá. Pero... ¿podemos jugar a los piratas en la piscina la semana que viene? ¡Con flotadores!"
Papá suspiró y sonrió. "Lo pensaremos, Capitán Nico. Lo pensaremos". Y supo que, a pesar de todo el caos y la vergüenza, no cambiaría ese momento por nada del mundo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Lucas y el secreto del bosque encantado
Lucas, el valiente unicornio que teme bañarse, aprende una técnica especial de su madre para superar su miedo y disfrutar de las maravillas del bosque encantado.

Diego y su viaje al baño
Diego, un niño divertido pero distraído, aprende a escuchar su cuerpo y superar sus problemas de ir al baño con la ayuda de su maestra y amigos.

La Bañera de Amor y Diversión
En "La Bañera Mágica de Luan", un niño descubre la diversión y el amor en cada baño gracias a las sorpresas que le preparan sus padres.

El Misterio del Pipí Valiente
Tomás tiene miedo de ir al baño porque cree que su mamá lo regañará. Su mamá le explica que ir al baño es normal y que todos lo hacen, incluso los superhéroes y las princesas. Tomás supera su miedo y aprende que es importante escuchar a su cuerpo.

Los baños de luna
Dos hermanas deciden tomar baños de luna para blanquear su piel, pero descubren que necesitan protector solar incluso de noche. Su madre les enseña la importancia de protegerse del sol siempre.
El Día en que el Sol Jugó al Escondite con Juan
Juan experimenta sensaciones nuevas y confusas durante un baño después de jugar con su amiga. Su hermana Amanda interrumpe su baño, creando una situación incómoda que Juan intenta manejar mientras lucha con sus emociones y busca entender lo que le está sucediendo.
¡No Quiero, No Quiero! La Aventura Jabonosa de Tomás
Tomás odia bañarse y siempre escapa de su mamá. Un día, un gusano parlante le enseña a ver el baño como algo divertido y refrescante, cambiando su perspectiva y haciendo que disfrute de la hora del baño. Desde entonces, Tomás ama bañarse y jugar con burbujas.
¡El Gran Desafío de Pipo y la Caca Voladora!
Pipo, un niño amado, tiene miedo de hacer caca. Su abuela Elena le presenta la idea de la "caca voladora" y el país de las cacas felices, ayudándolo a superar su miedo con paciencia y amor. Finalmente, Pipo aprende que ir al baño es natural y que con apoyo puede superar cualquier desafío.

Martina y los baños ecológicos
Martina, una niña curiosa, encuentra una solución creativa para cuidar el planeta al usar macetas como baños especiales.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



