Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez un niño llamado Tomás que vivía en un pueblo lleno de colores y sonidos. Tomás era un niño curioso y le encantaba aprender cosas nuevas. Un día, escuchó a su maestra, la Señora Elena, hablando sobre un verbo muy especial: el verbo "poder".
"El verbo poder es mágico," dijo la Señora Elena con una sonrisa. "Nos dice qué cosas somos capaces de hacer."
Tomás se quedó pensando. ¿Qué significaba eso? Él quería saberlo todo sobre este verbo mágico. Después de la escuela, corrió a casa y le preguntó a su mamá sobre el verbo "poder".
"Mamá, ¿qué significa poder?" preguntó Tomás con los ojos brillantes.
Su mamá, que estaba horneando galletas, se rió suavemente. "Poder significa tener la habilidad o la capacidad de hacer algo, Tomás. Por ejemplo, yo puedo hornear galletas deliciosas." Le extendió una galleta tibia y Tomás la mordisqueó con entusiasmo.
Tomás pensó un momento. "¿Puedo volar?" preguntó.
Su mamá sonrió. "No, Tomás, tú no puedes volar como un pájaro. Pero puedes correr muy rápido y puedes dibujar hermosos dibujos."
Tomás se sintió un poco decepcionado por lo de volar, pero se animó al pensar en sus dibujos. Al día siguiente, en la escuela, la Señora Elena les propuso un juego. "Hoy vamos a descubrir todo lo que podemos hacer," dijo. "Cada uno de ustedes dirá una cosa que puede hacer usando el verbo poder."
Sofía, la niña más alta de la clase, dijo: "Yo puedo alcanzar el estante más alto."
Luego, Juan, el niño más rápido, dijo: "Yo puedo correr muy rápido."
Tomás se puso un poco nervioso. ¿Qué podía decir él? No era el más alto ni el más rápido. Pensó y pensó. De repente, se le ocurrió algo.
"Yo puedo contar historias," dijo Tomás con una sonrisa tímida. A Tomás le encantaba inventar historias sobre dragones, princesas y animales parlantes. La Señora Elena sonrió con entusiasmo.
"¡Excelente, Tomás!" dijo. "Todos tenemos algo especial que podemos hacer."
Después de la escuela, Tomás fue al parque. Vio a un grupo de niños intentando trepar a un árbol muy alto. Parecía difícil. Uno de los niños, Mateo, no podía alcanzar la primera rama.
"No puedo, no puedo," se lamentaba Mateo.
Tomás se acercó a Mateo. "¡Claro que puedes!" dijo Tomás. "Tal vez necesites un poco de ayuda. Yo puedo ayudarte a subir."
Tomás le dio un pequeño empujón a Mateo y le indicó dónde poner los pies. Con la ayuda de Tomás, Mateo logró alcanzar la primera rama. Mateo sonrió con orgullo.
"¡Puedo hacerlo!" exclamó Mateo. "¡Puedo trepar al árbol!"
Juntos, Tomás y Mateo treparon al árbol. Desde arriba, podían ver todo el parque. Tomás se sintió muy feliz de haber ayudado a Mateo. Se dio cuenta de que el verbo "poder" no solo se trataba de lo que uno podía hacer solo, sino también de lo que uno podía hacer con la ayuda de los demás.
Al día siguiente, Tomás decidió usar el verbo "poder" para hacer algo aún más especial. Vio que la Señora Elena estaba teniendo dificultades para llevar una pila de libros pesados.
"Señora Elena, yo puedo ayudarle," dijo Tomás.
La Señora Elena sonrió aliviada. "Muchas gracias, Tomás. Eso sería de gran ayuda."
Tomás tomó la mitad de los libros y caminó con la Señora Elena hasta la biblioteca. Mientras caminaban, Tomás pensó en todo lo que había aprendido sobre el verbo "poder". Se dio cuenta de que "poder" no solo se trataba de habilidades físicas, sino también de la capacidad de ayudar a los demás, de ser amable y de creer en uno mismo.
Esa noche, Tomás le contó a su mamá todo sobre su aventura con el verbo "poder". Su mamá lo abrazó con cariño.
"Estoy muy orgullosa de ti, Tomás," dijo su mamá. "Has aprendido que todos podemos hacer cosas maravillosas, grandes y pequeñas. Y juntos, ¡podemos hacer aún más!"
Tomás sonrió. Sabía que su aventura con el verbo "poder" apenas comenzaba. ¡Había tantas cosas que podía hacer, tantas personas a las que podía ayudar, y tantas historias que podía contar! Y lo más importante, había aprendido que creer en sí mismo era el primer paso para lograr cualquier cosa. Ahora Tomás sabía que podía lograr cualquier cosa si se lo proponía, ¡y eso lo hacía sentir increíblemente feliz!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

Gorky, el defensor de los animales
Gorky aprende a ayudar a los animales heridos gracias a su madre Fanny, convirtiéndose en un defensor de los animales necesitados.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

Defensores del océano
Medusita, una medusa preocupada por los animales marinos, busca justicia y ayuda de sus amigos para enfrentar a la humanidad. Con valentía y perseverancia, organizan un evento que inspira a los humanos a proteger el océano. Juntos logran cambios positivos y aprenden la importancia de cuidar nuestro planeta.

El avión de chocolate de Dieguito
Dieguito, un niño con gran imaginación y amor por el chocolate, ayuda a un hombre necesitado vendiendo chocolates caseros y luego construye su propio avión de chocolate para cumplir su sueño de cabalgar las nubes.

La Aventura de la Solidaridad
Martín y Sofía, dos hermanos aventureros, descubren que ayudar a otros les trae alegría. Con su solidaridad, transforman su comunidad en un lugar lleno de amor y esperanza.

La Princesa, el Príncipe y el Dragón
Un príncipe y una princesa ayudan a un dragón atrapado, quien luego los ayuda a derrotar al malvado Conde Malvado. Aprenden que no se debe juzgar por la apariencia.

El bosque agradecido
Roberto, un niño de madera en un bosque encantado, cobra vida gracias a un beso mágico de una mariposa. Ahora puede explorar y jugar como los demás niños. Pero con su nueva libertad, Roberto descubre que ser responsable es importante. Se convierte en el protector del bosque, ayudando a los animales en peligro y cuidando la naturaleza. Con generosidad y bondad, Roberto demuestra que lo más valioso no es ser "normal", sino usar nuestras cualidades especiales para hacer el mundo mejor. El bosque celebra cada año el día en que Roberto cobró vida, agradeciéndole por su amor y dedicación.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



