Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn las profundidades del Océano Brillante, vivía una familia de tiburones muy elegante. Mamá Tiburona, Tía Tiburcia, y hasta la abuela Tiburina, ¡todas usaban tacones de coral! Eran altos, brillantes y hacían clic, clac al nadar por los arrecifes. Todos menos Tiburtino.
Tiburtino era un tiburón peculiar. No le gustaban los tacones. Le parecían incómodos y poco prácticos para jugar a las carreras con los peces payaso. En cambio, Tiburtino amaba sus zapatos. Eran unos zapatos viejos, un poco desgastados, pero ¡perfectos! Los había encontrado flotando cerca de un barco hundido. Eran de color azul brillante, con cordones blancos, y tenían una suela de goma que le permitía correr por el fondo del mar sin resbalar.
"¡Tiburtino! ¿Dónde están tus tacones?" preguntaba Mamá Tiburona, frunciendo el ceño. "¡Todos los tiburones elegantes usan tacones!"
Tiburtino escondía sus zapatos detrás de un alga gigante. "Estoy jugando a las carreras, Mamá. Los tacones me hacen ir muy lento."
Tía Tiburcia, con sus tacones de coral rojo, soltaba una risita. "¡Tacones para tiburones veloces, zapatos para… caracoles!"
La abuela Tiburina, cuyos tacones eran de perlas brillantes, movía la cabeza. "Recuerda, Tiburtino, la elegancia es importante. Un tiburón con zapatos… ¡qué ridículo!"
Tiburtino se sentía muy triste. Amaba a su familia, pero no entendían por qué le gustaban tanto sus zapatos. Un día, mientras jugaba con sus amigos, los peces payaso, se encontró con un problema. Un grupo de erizos de mar, muy traviesos, habían bloqueado la entrada a su cueva favorita.
"¡Necesitamos ayuda!" gritó el pez payaso más pequeño, llamado Nimo. "No podemos pasar. ¡Nos pincharán las espinas!"
Tiburtino pensó rápidamente. Sus zapatos… ¡podrían ser la solución! Con cuidado, caminó hacia los erizos de mar. La suela de goma de sus zapatos lo protegía de las espinas. Con sus pies, empujó suavemente a los erizos fuera del camino.
"¡Mira! ¡Tiburtino nos ha salvado!" exclamó Nimo, saltando de alegría.
Los demás peces payaso vitorearon a Tiburtino. Él se sintió muy orgulloso de sus zapatos. Esa tarde, Mamá Tiburona, Tía Tiburcia y la abuela Tiburina estaban nadando cerca de la cueva de los peces payaso cuando escucharon el alboroto. Se acercaron para ver qué pasaba.
Vieron a Tiburtino, rodeado de peces payaso, jugando y riendo. Los peces payaso les contaron cómo Tiburtino los había salvado de los erizos de mar gracias a sus zapatos.
Mamá Tiburona se sorprendió. Nunca había pensado que unos zapatos pudieran ser tan útiles. Tía Tiburcia, un poco avergonzada, se rascó la aleta. La abuela Tiburina, con una sonrisa, dijo: "Quizás… quizás los zapatos tengan su utilidad después de todo."
Esa noche, durante la cena de algas marinas, Mamá Tiburona le dijo a Tiburtino: "Cariño, hemos sido un poco injustas contigo. Deberíamos haberte dejado usar lo que te hace feliz."
Tía Tiburcia añadió: "Sí, y debemos admitir que te veías muy valiente empujando a esos erizos."
La abuela Tiburina, con su voz suave, dijo: "La elegancia no lo es todo, Tiburtino. La amabilidad y la valentía son mucho más importantes."
Tiburtino sonrió de oreja a oreja. "¿Entonces… puedo seguir usando mis zapatos?"
"¡Por supuesto!" respondieron las tres tiburonas al unísono.
Al día siguiente, algo sorprendente sucedió. Mamá Tiburona, Tía Tiburcia y la abuela Tiburina… ¡se quitaron sus tacones! Mamá Tiburona se puso unas sandalias de algas marinas. Tía Tiburcia se puso unos mocasines de concha. Y la abuela Tiburina… ¡se puso unas zapatillas de estar por casa hechas de esponja marina!
"¡Son mucho más cómodas!" exclamó Mamá Tiburona, dando un salto.
"¡Y puedo nadar más rápido!" gritó Tía Tiburcia, persiguiendo a un pez globo.
La abuela Tiburina sonrió. "¡Y mis pies están calientitos!"
Desde ese día, la familia de Tiburtino dejó de juzgarlo por usar zapatos. Aprendieron que lo importante es ser feliz y cómodo con uno mismo. Y Tiburtino, con sus zapatos azules, siguió corriendo y jugando por el Océano Brillante, siempre listo para ayudar a sus amigos y demostrar que, a veces, lo más importante no es la elegancia, sino la utilidad y la amabilidad. Y, de vez en cuando, hasta Mamá Tiburona le pedía prestados sus zapatos para darle una patada a algún erizo de mar travieso. Fin.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.

El equilibrio entre el mundo virtual y el real
Martín, un niño adicto a los videojuegos, descubre la importancia de encontrar un equilibrio entre la e-actividad y las actividades al aire libre.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



