Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez, en un pequeño pueblo rodeado de campos de arrozales dorados y árboles frutales rebosantes, un pequeño sahur llamado Tung-Tung. Tung-Tung era un sahur muy, muy curioso. Le encantaba explorar cada rincón, olfatear cada flor y escuchar el zumbido de cada abeja. Era, como dirían en el pueblo, un sahur "visioso" – no en el sentido malo, ¡sino en el sentido de que le encantaba aprender y descubrir cosas nuevas! Su nariz siempre estaba metida donde no debía, pero siempre con buenas intenciones.
Un día, la abuela Elena, una sahur muy sabia y querida en el pueblo, horneó sus famosas galletas de miel y canela. ¡Eran las galletas más deliciosas del mundo! Las colocó cuidadosamente en una cesta, en la mesa de la cocina, para que se enfriaran. "Tung-Tung, mi niño," dijo la abuela Elena, "por favor, vigila las galletas mientras voy a regar las plantas. ¡Pero no te las comas todas!"
Tung-Tung asintió con entusiasmo. ¡Vigilar las galletas era una misión importante! Se sentó frente a la cesta, con los ojos bien abiertos y la nariz moviéndose ligeramente, aspirando el delicioso aroma. De repente, escuchó un pequeño ruido. ¡Chas! ¡Chas! Venía de la ventana.
Tung-Tung, curioso como siempre, se acercó sigilosamente a la ventana. Vio a una pequeña ardilla, con ojos brillantes y una cola esponjosa, mirando fijamente la cesta de galletas. La ardilla intentaba alcanzar una galleta con sus pequeñas patitas, pero no llegaba.
Tung-Tung sintió pena por la ardilla. Él sabía lo deliciosas que eran las galletas de la abuela Elena. Pero también sabía que no debía tocar las galletas sin permiso. Entonces, tuvo una idea brillante.
Corrió al jardín y buscó una ramita larga y fuerte. Con mucho cuidado, empujó una de las galletas hacia el borde de la mesa, lo suficiente para que la ardilla pudiera alcanzarla. La ardilla, sorprendida, agarró la galleta con sus patitas y corrió a esconderse en el árbol.
Tung-Tung se sintió orgulloso de sí mismo. Había ayudado a la ardilla sin romper la promesa que le había hecho a la abuela Elena. Regresó a la cesta de galletas y continuó vigilando.
Pero entonces… ¡otro ruido! ¡Crujido! ¡Crujido! Esta vez venía del suelo, debajo de la mesa. Tung-Tung se agachó y vio un pequeño ratón, con bigotes largos y temblorosos, mirando con anhelo la cesta de galletas.
El ratón estaba demasiado pequeño para alcanzar las galletas. Tung-Tung volvió a sentir pena. Él entendía lo difícil que era ser pequeño y no poder alcanzar lo que uno quería. Pensó un momento y luego tuvo otra idea.
Tomó una hoja grande de lechuga del jardín y la colocó debajo de la cesta de galletas. Luego, con mucho cuidado, dejó caer una pequeña miga de galleta sobre la hoja. El ratón, feliz, corrió hacia la miga y la devoró con gusto.
Tung-Tung estaba muy contento. Había ayudado a la ardilla y al ratón a probar las deliciosas galletas de la abuela Elena. Pero… ¡oh, no! Cuando miró de nuevo la cesta, se dio cuenta de que faltaban… ¡tres galletas!
"¡Oh, no!" pensó Tung-Tung. "La abuela Elena se va a enfadar mucho." Estaba a punto de llorar cuando escuchó la voz de la abuela Elena.
"Tung-Tung, mi niño, ¿has vigilado bien las galletas?" preguntó la abuela Elena, acercándose a la mesa.
Tung-Tung, con la cabeza gacha, le contó a la abuela Elena todo lo que había pasado. Le contó sobre la ardilla, sobre el ratón y sobre las tres galletas desaparecidas.
La abuela Elena escuchó atentamente, con una sonrisa en el rostro. Cuando Tung-Tung terminó, ella lo abrazó fuerte.
"Tung-Tung, mi niño," dijo la abuela Elena, "no te preocupes. Estoy muy orgullosa de ti. Has sido muy generoso y amable con los animales. Eso es mucho más importante que unas cuantas galletas."
Luego, la abuela Elena sacó otra cesta de galletas, aún más grande que la anterior. "He horneado suficientes galletas para todos," dijo ella, "¡incluso para nuestros pequeños amigos del bosque!"
Tung-Tung sonrió de oreja a oreja. ¡Estaba tan feliz! Compartió las galletas con la ardilla, el ratón y todos los demás animales del pueblo. Y aprendió una lección muy importante: que ser curioso y generoso es mucho más dulce que cualquier galleta.
Desde ese día, Tung-Tung siguió explorando y aprendiendo, siempre con una sonrisa y un corazón lleno de bondad. Y la abuela Elena siempre horneaba galletas extra, sabiendo que Tung-Tung encontraría la manera de compartirlas con todos sus amigos, grandes y pequeños. El pueblo se llenó de alegría y el aroma de las galletas de miel y canela siempre recordaba la bondad del pequeño sahur curioso, Tung-Tung.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Ana y el Libro de los Secretos
Descubre la historia de Ana, una niña curiosa que encuentra el Libro de los Secretos y aprende sobre el valor del conocimiento.

El vuelo de Lola
Lola, una mariposa curiosa, descubre un mundo fascinante más allá del jardín, pero aprende que el hogar y la familia son invaluables.

El abuelo del parque
Dua, una niña curiosa que nunca conoció a sus abuelos, encuentra un abuelo adoptivo en el parque del pueblo. Juntos comparten momentos inolvidables hasta el final feliz del cuento.

El Tesoro de Jax y Ponmi
"Jax y Ponmi, una historia de amistad y aventuras donde la curiosidad los lleva a descubrir un tesoro inesperado. "

El Maravilloso Cuerpo Humano
Mateo, un niño curioso, se encoge al tamaño de una hormiga y experimenta las características únicas de diferentes criaturas. A través de sus transformaciones, descubre el propósito de cada parte del cuerpo y la asombrosa diversidad del mundo natural.

El árbol de los sueños
Octavia, una niña curiosa y llena de energía, descubre la importancia del descanso al escuchar las maravillosas historias del árbol mágico en sus sueños.

El fuego de Ignis
Ignis, un joven dragón curioso y valiente, lucha por controlar su fuego interior con la ayuda de sabios maestros.

El asombroso viaje de Pepito y Gastro
En "El viaje mágico de Pepito", un niño curioso llamado Pepito descubre el fascinante mundo del sistema digestivo humano junto a su nuevo amigo, Gastro. A medida que exploran cada parte del cuerpo, desde la boca hasta el intestino grueso, Pepito aprende sobre la importancia de una dieta saludable y cómo su cuerpo procesa los alimentos para obtener energía. Con ilustraciones encantadoras y personajes divertidos, este libro enseña a los niños sobre la digestión de una manera entretenida y educativa.

El viaje educativo de Mateo y sus amigos
Mateo, Lucas y Valentina, un grupo variado que cuenta con los tres niveles educativos, emprenden un viaje educativo que los lleva a descubrir el increíble mundo del conocimiento. A través de la lectura, visitas a museos y un planetario, los amigos exploran nuevos horizontes y descubren la emoción del aprendizaje. Esta historia inspiradora y educativa destaca la importancia de la curiosidad, el descubrimiento y la amistad en el proceso de aprendizaje.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



