
Capy nunca había salido del río. Pero un día recibió una invitación para visitar a su primo en la ciudad. «¡La ciudad!», gritó Ranita emocionada. «¡Edificios! ¡Luces! ¡Pizza!». Carlos gruñó: «La ciudad es ruidosa y horrible». Pero Capy empacó su flor favorita y partió con Ranita escondida en su oreja.
— 1 / 3 —
1 / 3
Berättelse 4: välj ett nytt äventyr
Fortsätt berättelsen med samma figurer: skriv nästa kapitel på ett par minuter.

