
En la blanca y hermosa ciudad de Arequipa, donde los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu parecen gigantes guardianes que conversan con el cielo azul, vivía una niña llamada Aziel. Cada amanecer, el sol pintaba en las afueras de la ciudad una hermosa campiña con muchos matices de color verde y flores silvestres. Allí, entre el canto alegre de los pájaros y el viento suave de la mañana, caminaba Aziel con su pequeña mochila sobre los hombros. Sus ojos estaban llenos de sueños y de una curiosidad infinita por el mundo que la rodeaba. Mientras otros niños iban distraídos jugando, ella observaba con cuidado cómo las aves movían sus alas y cómo el viento mecía los árboles de la campiña. Había algo muy diferente en ella, una chispa que la hacía especial. Sus ojos brillaban intensamente como si guardaran un secreto muy valioso del mismo cielo. Su nombre significa Fortaleza de Dios, pero Aziel aún no entendía lo grande que era el regalo escondido dentro de su tierno corazón. Ella era como una pequeña águila que todavía no sabía que había nacido para volar muy alto sobre las montañas.
Kapitel 2: vad händer sedan?
Fortsätt berättelsen med samma figurer: skriv nästa kapitel på ett par minuter.

