
Un día en Pintalinda, Sofía estaba sentada en un banco junto al conejito, dibujando en su cuaderno. El hada del lápiz mágico apareció junto a ella, brillando con su vestido de estrellas. De repente, escucharon un pequeño chillido. El conejito se asustó y corrió hacia un árbol donde un pájaro pequeño estaba atrapado en una rama.
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