Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozSoy Alfonso, ¡y me gusta el fútbol! No solo me gusta, ¡lo amo! Podría jugar fútbol todo el día, todos los días. En la escuela, durante el recreo, soy el primero en el campo. En casa, practico mis tiros al arco en el jardín, a veces rompiendo sin querer las macetas de mi abuela (¡lo siento, abuela!).
Pero tengo un secreto. Un secreto muy, muy especial. No es que sea el mejor jugador del mundo, aunque me gustaría. Mi secreto es que... ¡puedo volar cuando juego fútbol! No siempre, solo cuando me emociono mucho, cuando la adrenalina corre por mis venas y el partido se pone realmente emocionante.
La primera vez que volé, tenía siete años. Estábamos jugando la final del campeonato de la escuela. El partido estaba empatado, 0-0. El tiempo se agotaba. Sentí una presión enorme. Quería ganar, ¡quería ganar para mi equipo! Tomé la pelota, corrí hacia el arco contrario, y de repente… ¡sentí que mis pies se despegaban del suelo! No volé muy alto, solo unos centímetros, pero fue suficiente para esquivar al defensa y marcar el gol de la victoria. ¡Fue increíble!
Desde entonces, he aprendido a controlar un poco mi vuelo. No puedo elegir cuándo volar, pero sé que sucederá cuando lo necesite, cuando el partido lo requiera. Mis amigos del equipo, Sofía y Mateo, son los únicos que saben mi secreto. Al principio no me creían, por supuesto. Pero luego, en un partido muy importante, me vieron elevándome sobre los demás jugadores para cabecear la pelota y marcar un gol espectacular. Se quedaron boquiabiertos.
“¡Alfonso, estás volando!”, gritó Sofía, con los ojos muy abiertos.
“¡Lo sabemos!”, respondí, mientras volvía a tocar el suelo.
Ahora, Sofía y Mateo me ayudan a mantener mi secreto a salvo. Me dan señales si hay gente mirando y me animan a volar cuando necesitamos un poco de magia en el campo.
Un día, llegó a nuestra escuela un nuevo entrenador. Se llamaba Don Ricardo y era un ex futbolista profesional. Era muy estricto y serio, pero también muy sabio. Desde el primer día, Don Ricardo vio algo especial en mí. No sabía que podía volar, pero notó mi pasión por el fútbol y mi dedicación al equipo.
“Alfonso”, me dijo un día después del entrenamiento, “tienes un talento natural para el fútbol. Pero necesitas trabajar duro para desarrollarlo. Necesitas practicar todos los días, mejorar tu técnica y aprender a jugar en equipo”.
Tomé en serio las palabras de Don Ricardo. Empecé a entrenar más duro que nunca. Practicaba mis tiros, mi pase, mi defensa. Y, por supuesto, trataba de controlar mi vuelo, aunque eso era lo más difícil. A veces, cuando me concentraba demasiado, me elevaba unos pocos centímetros del suelo sin darme cuenta. Sofía y Mateo se reían y me hacían señas para que volviera a bajar.
El próximo campeonato escolar se acercaba rápidamente. Don Ricardo nos había preparado muy bien. Éramos un equipo fuerte y unido, con una gran pasión por el fútbol. Pero también sabíamos que la competencia sería dura. Había otros equipos muy buenos en la ciudad.
Llegó el día del primer partido. Estábamos nerviosos, pero también emocionados. Jugamos contra un equipo muy fuerte, los “Tigres”. El partido fue muy reñido. Estábamos empatados 1-1 a pocos minutos del final. La tensión era palpable en el aire.
De repente, uno de los Tigres cometió una falta cerca de nuestra área. Don Ricardo me miró y me hizo una señal. Sabía que tenía que hacer algo especial. Tomé la pelota, me concentré y corrí hacia el arco contrario. Sentí la adrenalina corriendo por mis venas. Y entonces, sucedió. Mis pies se despegaron del suelo. Volé por encima de la defensa, esquivé al portero y marqué el gol de la victoria. ¡Volamos a la final!
Don Ricardo se acercó a mí y me abrazó. “¡Alfonso, eres increíble!”, me dijo. “Tienes un talento especial”.
No le conté mi secreto, por supuesto. Pero sabía que él había visto algo especial en mí. Algo que iba más allá de mis habilidades futbolísticas.
En la final, jugamos contra el equipo más difícil de todos, los “Rayos”. Eran rápidos, fuertes y muy bien organizados. El partido fue el más difícil que habíamos jugado en nuestras vidas. Estábamos empatados 2-2 a pocos segundos del final. El tiempo parecía detenerse.
De repente, un jugador de los Rayos cometió una falta en nuestra área. Era nuestra última oportunidad. Tomé la pelota, me concentré y corrí hacia el arco contrario. Sabía que tenía que darlo todo. Sentí la adrenalina corriendo por mis venas. Y entonces, sucedió. Volé aún más alto que antes. Volé por encima de todos los jugadores, incluso por encima del portero. La pelota parecía estar suspendida en el aire. Y entonces, con un cabezazo poderoso, marqué el gol de la victoria. ¡Éramos los campeones!
La multitud enloqueció. Mis amigos me abrazaron. Don Ricardo me levantó en sus hombros. Habíamos ganado el campeonato. Y yo, Alfonso, el futbolista volador, había ayudado a mi equipo a lograrlo.
Desde ese día, me conocen como Alfonso, el Futbolista Volador. Sigo jugando fútbol con mis amigos, Sofía y Mateo. Sigo entrenando con Don Ricardo. Y sigo volando, cuando la emoción me invade y el partido lo requiere. Porque, al final, lo más importante no es volar, sino jugar en equipo y darlo todo por lo que amas. Y yo amo el fútbol, ¡y amo volar!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.

El rescate del Titanic Robot
En un país lejano, el sargento Martín y sus valientes soldados son ayudados por Titanic Robot para salvar vidas y proteger su nación.

El viaje del teclado unido
Un teclado y sus partes se aventuran fuera de la oficina, enfrentando desafíos y descubriendo la importancia del trabajo en equipo.

La gran aventura de la amistad
En el pequeño pueblo de Aventurita, Terror, Hallown y Espíritu se encuentran con Sofía, Valentina, Tomás y sus perros Rayo y Luna. Juntos emprenden una emocionante aventura para ayudar a los niños a regresar a casa. Superan obstáculos como construir un puente improvisado sobre un río y descubren la amistad en la vieja casa abandonada de Don Ernesto. Al final, celebran en el festival anual del pueblo y aprenden que trabajar juntos puede hacer felices a quienes nos rodean.

La fortaleza de la amistad
Ernesto el elefante, conocido por ser fuerte y grande, ayuda a un ratón atrapado en una telaraña. El ratón se convierte en su mejor amigo y juntos enfrentan a cazadores furtivos para proteger la selva. Aprenden que la verdadera fortaleza está en la amistad y trabajar juntos.

Cocinando Amistad
"Dini y Remy: Una Amistad Cocinando Aventuras" es un encantador cuento sobre la amistad entre un dinosaurio y un ratoncito. Juntos, exploran el colegio de dinosaurios mientras aprenden sobre cocina, superan obstáculos y demuestran que el trabajo en equipo puede lograr grandes cosas. Un libro que enseña valores como la amistad, perseverancia y aceptación de las diferencias.

Los aventureros de Animálpolis
Lucas, Lola, Martín y Camila son amigos animales que se embarcan en un viaje educativo por Animálpolis. A medida que visitan diferentes lugares, aprenden sobre el cuidado de los animales, la protección del medio ambiente, las artes y la importancia del trabajo en equipo. Superando desafíos juntos, se convierten en modelos a seguir para otros niños, dejando una huella positiva en sus vidas y en las de los demás. Inspirados por su aventura, continúan viviendo más emocionantes experiencias mientras inspiran a otros a nunca dejar de aprender y crecer.

El misterio de la biblioteca encantada
Ana, una niña valiente y curiosa, se enfrenta al misterio de una biblioteca encantada en su pueblo. Con la ayuda de sus amigos, se sumerge en una intrigante conspiración y descubre la inesperada verdad detrás de los sucesos inexplicables. Esta historia inspiradora destaca la importancia de la valentía, la perseverancia y el trabajo en equipo, mientras celebra el poder transformador de la lectura y la imaginación.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



