Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozAlis era una niña muy curiosa. Un día, mientras exploraba el bosque detrás de su casa, tropezó con un pozo cubierto de musgo. ¡Plaf! Cayó dentro, deslizándose por un túnel oscuro hasta aterrizar suavemente en… ¡un lugar completamente diferente!
El aire olía a tierra mojada y flores extrañas. Árboles gigantes se alzaban hacia un cielo pintado de colores que Alis jamás había visto. De repente, un gruñido la hizo saltar. Frente a ella, un chico con orejas puntiagudas y pelaje rojizo en sus mejillas la miraba con cautela. ¡Tenía orejas de lobo!
"¿Quién eres tú?", preguntó el chico, con voz ronca pero no amenazante.
"Soy Alis… ¿Dónde estoy?", respondió Alis, un poco asustada pero también fascinada.
"Estás en la Era Antigua. Yo soy Inuyasha", dijo el chico lobo. "Y este no es tu mundo."
Inuyasha, aunque al principio parecía gruñón, pronto mostró un lado amable. Le explicó que era un hanyō, mitad humano, mitad bestia. Alis, con sus ojos grandes y curiosos, lo escuchaba atentamente. A pesar de ser tan diferentes, una chispa de conexión inocente nació entre ellos.
Pronto, Alis conoció a otros compañeros de Inuyasha: Sango, una valiente exterminadora de demonios con un boomerang gigante; Miroku, un monje un poco pícaro pero de buen corazón; y Shippo, un pequeño kitsune (espíritu zorro) muy juguetón.
Juntos, el grupo vivía increíbles aventuras. Una vez, lucharon contra un enorme jabalí demonio que aterrorizaba una aldea. Alis, aunque no podía luchar como Sango o usar magia como Miroku, ayudó usando su ingenio para distraer al jabalí, dando tiempo a sus amigos para derrotarlo.
Otra vez, se perdieron en un bosque encantado donde los árboles susurraban secretos. Shippo, con su habilidad para crear ilusiones, los guio a través del laberinto de árboles hasta encontrar la salida. Alis aprendió a confiar en sus nuevos amigos y a usar sus propias fortalezas, aunque no fueran las más obvias.
Inuyasha, por su parte, se volvía cada vez más protector con Alis. Le enseñó a usar un arco y flechas (aunque ella nunca llegó a ser muy buena) y la defendía de cualquier peligro. Alis, a su vez, le mostraba la belleza de las pequeñas cosas, como la forma en que el sol se filtraba entre las hojas o el sonido del agua corriendo por el río. Le contaba historias de su mundo, sobre coches, televisiones y helado de fresa. Inuyasha escuchaba fascinado, imaginando un mundo tan diferente al suyo.
Un día, mientras exploraban unas ruinas antiguas, encontraron una piedra brillante. Miroku la reconoció como una "Piedra de Regreso", capaz de abrir portales entre mundos. Alis sintió un vuelco en el corazón. Sabía que tarde o temprano tendría que regresar a su hogar.
La despedida fue difícil. Alis abrazó a Sango, Miroku y Shippo, prometiéndoles que nunca los olvidaría. Luego, se giró hacia Inuyasha. Sus ojos se encontraron. No era un amor romántico en el sentido tradicional, sino una conexión profunda, una amistad inquebrantable nacida en un mundo mágico.
"Te extrañaré, Inuyasha", dijo Alis, con la voz temblorosa.
Inuyasha le devolvió la mirada. "Yo también te extrañaré, Alis. No olvides este mundo."
Con un último abrazo, Alis tocó la Piedra de Regreso. Un remolino de luz la envolvió y, de repente, se encontró de nuevo en el bosque, cerca del pozo. El pozo ya no parecía mágico, solo un agujero cubierto de musgo.
Subió con cuidado y corrió a casa. Su madre la abrazó fuertemente, aliviada de que estuviera bien. Nadie le creyó su historia sobre el mundo antiguo y el chico lobo. Pero Alis sabía que era real. Guardaba en su corazón el recuerdo de sus aventuras con Inuyasha, Sango, Miroku y Shippo. Y cada vez que veía la luna llena, recordaba el secreto del Pozo de la Luna y sonreía, sabiendo que, en algún lugar, en la Era Antigua, sus amigos la recordaban también.
Alis nunca volvió a caer en el pozo, pero siempre conservó la esperanza de que, tal vez, algún día, podría regresar al mundo donde conoció a su amigo Inuyasha, el chico con orejas de lobo, y vivir nuevas aventuras con sus compañeros. Y aunque no lo hiciera, el recuerdo de su tiempo allí siempre sería un tesoro en su corazón.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El misterio del tiempo perdido
Lucía y su perro Pongo se pierden en una casa abandonada, donde descubren relojes antiguos que los llevan a explorar distintas habitaciones y encontrar la salida.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Manu y el desafío de Godzilla
Un niño valiente llamado Manu enfrenta a Godzilla para proteger su ciudad, demostrando que el coraje supera cualquier desafío.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



