Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En la soleada provincia de Santiago del Estero, vivía un niño llamado Eric Ezequiel Canale, aunque todos lo conocían como Che Bartolo. Che Bartolo tenía siete años y un corazón lleno de canciones que solo él podía escuchar. Le encantaba el sonido de la lluvia sobre el techo de chapa y el olor a tierra mojada después de una tormenta. A veces, las palabras se le escapaban como mariposas, revoloteando sin un orden aparente, pero sus ojos siempre brillaban con una luz especial. Che Bartolo tenía autismo, lo que significaba que veía el mundo de una manera única y maravillosa.
En un pueblito lejano, allá en Cervantes, Río Negro, vivía otro niño llamado Gonzalo Canale, al que cariñosamente llamaban Huackalito Descalzo. Huackalito también tenía siete años y una pasión por sentir la tierra bajo sus pies. Le encantaba correr por el campo, sintiendo la hierba cosquilleándole los dedos. A veces, le costaba entender las reglas de los juegos, pero su sonrisa era tan contagiosa que nadie podía resistirse a su alegría. Huackalito también tenía autismo, y como Che Bartolo, entendía el mundo a su manera.
El destino, como un viento travieso, decidió juntarlos en una escuela muy especial en Santiago del Estero. Era una escuela llamada "El Jardín de los Sueños", un lugar donde cada niño era valorado por su singularidad. En el Jardín de los Sueños, los niños aprendían a su propio ritmo, explorando sus intereses y desarrollando sus talentos.
El primer día de Huackalito en el Jardín de los Sueños, se sintió un poco nervioso. Todo era nuevo para él: los olores, los sonidos, las caras. Se aferró a la mano de su mamá, sintiendo el calor de su piel. Che Bartolo, por su parte, estaba sentado en un rincón, tarareando una melodía inventada y balanceándose suavemente.
La maestra, una mujer de sonrisa dulce y paciencia infinita llamada Doña Clara, notó la timidez de Huackalito. Se acercó a él con suavidad y le dijo: "Bienvenido, Huackalito. Este es un lugar donde todos somos amigos". Luego, le señaló a Che Bartolo. "Mira, él es Che Bartolo. ¿Por qué no te acercas y le dices hola?".
Huackalito, con un poco de vacilación, se acercó a Che Bartolo. Se sentó a su lado y, sin decir palabra, comenzó a dibujar en la arena con un palito. Che Bartolo dejó de tararear y observó el dibujo de Huackalito. Era un dibujo de un sol sonriente y un árbol lleno de frutas.
Che Bartolo, impulsado por una fuerza invisible, tomó otro palito y comenzó a dibujar junto a Huackalito. Dibujó una lluvia suave que alimentaba el árbol y hacía que el sol brillara aún más. De repente, los dos niños se miraron y sonrieron. Era una sonrisa sincera, una sonrisa que conectaba sus corazones.
Desde ese día, Che Bartolo y Huackalito se volvieron inseparables. Descubrieron que, aunque sus palabras a veces se perdían, podían comunicarse a través del arte, la música y el juego. Jugaban a las escondidas entre los árboles, cantaban canciones inventadas bajo el sol y compartían sus meriendas.
Un día, mientras jugaban en el arenero, Che Bartolo empezó a agitar sus manos, un comportamiento que a veces hacía cuando estaba emocionado o nervioso. Algunos niños se burlaban de él por eso, pero Huackalito lo entendía. En lugar de reírse, Huackalito tomó las manos de Che Bartolo y comenzó a imitar sus movimientos. Los dos niños, riendo a carcajadas, bailaron una danza extraña pero hermosa en la arena.
Doña Clara, observando la escena, sintió una profunda alegría. Sabía que Che Bartolo y Huackalito habían encontrado algo muy especial: una amistad que trascendía las palabras y las diferencias.
Con el tiempo, Che Bartolo y Huackalito aprendieron a comprenderse y apoyarse mutuamente. Se ayudaron a superar sus dificultades y a celebrar sus logros. Se convirtieron en los mejores amigos, demostrando que la amistad verdadera no necesita palabras, sino corazones que se entienden. Y así, Che Bartolo y Huackalito Descalzo, los changos con autismo de Santiago del Estero y Río Negro, encontraron en el Jardín de los Sueños una amistad que duraría para siempre.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



