Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEl sol se escondía detrás de los edificios destrozados, pintando el cielo de naranja y morado. Mateo, con su mochila llena de latas de frijoles y una linterna que apenas funcionaba, agarró la mano de su hermana Lila. Lila, de apenas seis años, abrazaba con fuerza a su osito de peluche, Oso. Sus grandes ojos marrones reflejaban el miedo y la confusión.
"¿A dónde vamos, Mateo?" preguntó Lila, su voz temblorosa.
"A un lugar seguro, Lila. Papá y Mamá nos dijeron que fuéramos al bosque, donde vive la Abuela Elena," respondió Mateo, tratando de sonar más valiente de lo que se sentía. Tenía diez años, pero la responsabilidad de cuidar a Lila lo hacía sentir mucho mayor.
Desde que los "ñam-ñam", como Lila los llamaba, habían aparecido, todo había cambiado. La gente corría y gritaba. Ahora, las calles estaban vacías, llenas de coches abandonados y… ñam-ñam. Mateo había visto cómo se movían, lentos y hambrientos, buscando… algo. Papá le había dicho que no los mirara a los ojos. Que no hiciera ruido.
Esa noche, durmieron en un autobús abandonado. Mateo tapó las ventanas con periódicos viejos y le contó historias a Lila hasta que se quedó dormida. Le contó sobre la Abuela Elena, que vivía en una cabaña en medio del bosque y hacía las mejores galletas del mundo. Le contó sobre los animales del bosque, los conejos y los ciervos que seguro les darían la bienvenida.
Al día siguiente, continuaron su camino. El bosque estaba más lejos de lo que Mateo recordaba. El sol quemaba y sus pies dolían. Pero no podían parar. De repente, un sonido. Un gemido lento y arrastrado. Un ñam-ñam.
Mateo jaló a Lila detrás de un coche volcado. El ñam-ñam pasó caminando lentamente, con los brazos extendidos. Olía mal, a podrido. Lila se aferró a Oso, temblando como una hoja. Una vez que el ñam-ñam estuvo lo suficientemente lejos, Mateo y Lila salieron corriendo en dirección al bosque.
Encontraron un pequeño arroyo y bebieron agua fresca. Mateo llenó su cantimplora y mojó la cara de Lila. El agua la refrescó y le devolvió un poco de color a sus mejillas.
"Tengo hambre, Mateo," dijo Lila con un puchero.
Mateo sacó una lata de frijoles de su mochila. La abrió con una piedra afilada y la compartió con Lila. Sabía a metal y tierra, pero Lila comió con apetito.
Al caer la noche, encontraron un árbol grande con raíces gruesas y entrelazadas. Se escondieron entre las raíces y durmieron abrazados. Mateo mantuvo los ojos abiertos, escuchando cada ruido, protegiendo a su hermana.
Al amanecer, continuaron su camino. El bosque se volvía más denso y oscuro. Los árboles eran altos y las ramas se entrelazaban, dejando pasar poca luz. De repente, Lila se detuvo.
"¡Mira, Mateo!" exclamó, señalando un pequeño camino de tierra.
El camino parecía llevar a alguna parte. Con cautela, siguieron el camino. Después de caminar un rato, vieron una pequeña cabaña de madera con una chimenea humeante. ¡Era la cabaña de la Abuela Elena!
Mateo corrió hacia la puerta y la golpeó con fuerza. La puerta se abrió y una anciana de pelo blanco y ojos amables los miró con sorpresa.
"¿Mateo? ¿Lila? ¡Mis niños!" exclamó la Abuela Elena, abrazándolos con fuerza.
Lila abrazó a la Abuela Elena con fuerza, enterrando su cara en su suave suéter. Se sentía segura por primera vez en mucho tiempo.
La Abuela Elena los llevó adentro. La cabaña era cálida y acogedora. El olor a leña quemada y a… ¡galletas! llenaba el aire. La Abuela Elena les dio leche caliente y galletas de avena. Lila sonrió por primera vez en días.
"Están a salvo ahora, mis pequeños," dijo la Abuela Elena, acariciando sus cabezas. "Aquí, los ñam-ñam no nos encontrarán."
Esa noche, Mateo y Lila durmieron en camas suaves y cálidas. Mateo supo que, aunque el mundo fuera un lugar aterrador, mientras estuvieran juntos, estarían bien. Y con la Abuela Elena y sus galletas, quizás, solo quizás, la vida volvería a ser dulce. Aunque fuera un poquito dulce, como una galleta recién horneada.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La Aventura de la Solidaridad
Martín y Sofía, dos hermanos aventureros, descubren que ayudar a otros les trae alegría. Con su solidaridad, transforman su comunidad en un lugar lleno de amor y esperanza.

El tesoro del corazón
Mateo, un valiente chico que sobrevive a un accidente aéreo en una isla misteriosa, aprende importantes lecciones de supervivencia y amistad mientras busca tesoros. Al final, descubre que la verdadera riqueza está en el corazón.

Los hermanos unidos
Tres hermanos unidos, Ramón David, Camila y Juan Diego, se adentran en el bosque y viven una aventura cuando Juan Diego se cae de un árbol. Juntos, encuentran una manera de llevarlo de regreso a casa a salvo, demostrando el poder del amor y el apoyo fraternal.

Jugando juntos
Dos hermanos comparten sus juguetes en el parque, enseñando a un nuevo amigo sobre la amistad y el perdón.

Gabriel, el pescador y Julieta, la aventurera
Gabriel, un niño que amaba pescar, lleva a su hermana menor, Julieta, a pescar con él. Julieta, que inicialmente no estaba interesada, se emociona cuando pescan un pez enorme. A partir de ese día, los hermanos comparten la pasión por la pesca y crean recuerdos juntos.

Dos hermanos inseparables
Altair y Adhara son dos hermanos que comparten una fuerte conexión. A pesar de sus diferencias, juntos enfrentarán desafíos y descubrirán el valor de la amistad, el trabajo en equipo y la importancia de la familia.

La Noche de las Sombras Susurrantes
Tres hermanos exploran su vieja casa en una noche oscura y llena de susurros aterradores. Encuentran una muñeca de porcelana que parece estar viva, y la hermana menor desaparece misteriosamente. Años después, la hermana mayor regresa para descubrir la verdad detrás de la desaparición, encontrando a su hermana atrapada en una caja de música, pero con un final escalofriante.

¡Lolo y Toto en la Cancha Encantada!
Lolo y Toto, dos hermanos pequeños, aprenden a jugar fútbol en una cancha mágica. En este lugar encantado, la pelota vuela, aparecen hadas y gnomos, y los hermanos descubren la importancia de la amistad y el trabajo en equipo por encima de ganar el juego.

El pollito valiente
Un pollito morado es discriminado por sus hermanos en la granja, pero aprende a valorarse gracias a un sabio búho y enfrenta su situación con valentía.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



