Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En una ciudad vieja, con calles empedradas y faroles que parpadeaban como estrellas cansadas, vivía Don Perrito. No era un perro cualquiera. Don Perrito vestía un elegante traje a rayas, un sombrero que siempre llevaba ladeado con coquetería, y tenía un andar que prometía grandes cosas. Era un perro con ambiciones, aunque sus ambiciones, para ser honestos, eran más grandes que sus patas.
Don Perrito soñaba con la grandeza. No soñaba con huesos ni con paseos por el parque. Soñaba con el poder, con el respeto… y con un hueso muy, pero muy grande. Su socio, su amigo, su confidente, era un gato siamés llamado Gato Joya. Gato Joya no siempre había sido un gato callejero. En sus vidas pasadas, según contaba con un brillo melancólico en sus ojos azules, había sido el guardián de la joyería más fina de la ciudad. Había visto diamantes tan grandes como nueces y rubíes que ardían como el fuego. Pero el destino, caprichoso como un ratón en una despensa, lo había despojado de su vida de lujo y lo había arrojado a las frías calles.
Gato Joya era un gato astuto. Conocía los secretos de la ciudad, los callejones escondidos, los atajos que nadie más conocía. Y, lo más importante, conocía a la gente. Sabía quién era confiable y quién no. Era la inteligencia detrás del plan de Don Perrito.
"Don Perrito," ronroneaba Gato Joya, sentado sobre un barril viejo, "tengo un plan. La Señora Elena, la dueña de la pastelería, guarda sus ahorros en una caja de galletas debajo de la cama."
Don Perrito se alisó el bigote con una pata. "¿Y qué vamos a hacer con el dinero, Gato Joya?"
"Comprar huesos, Don Perrito. Huesos para ti y para mí. Huesos tan grandes que no podremos terminarlos en una semana."
Así que, esa noche, Don Perrito y Gato Joya se pusieron manos a la obra. Don Perrito, con su elegancia y su labia, distrajo al perro guardián de la pastelería, un bulldog gruñón llamado Bruno. Mientras tanto, Gato Joya, ágil como una sombra, se deslizó por una ventana abierta y encontró la caja de galletas.
Pero la suerte, como un plato de leche derramada, a veces se escapa. Cuando Gato Joya salía por la ventana con la caja de galletas, tropezó. La caja cayó al suelo y las monedas tintinearon, despertando a la Señora Elena.
La Señora Elena gritó. Bruno ladró. Don Perrito y Gato Joya huyeron a toda velocidad, con el sonido de los ladridos y los gritos persiguiéndolos como una pesadilla.
Escaparon, sí, pero con las manos vacías. La Señora Elena, aunque asustada, reconoció el elegante traje de Don Perrito. Al día siguiente, la noticia corrió como la pólvora por toda la ciudad.
Don Perrito y Gato Joya se convirtieron en parias. Nadie confiaba en ellos. Los otros perros los miraban con desprecio. Los gatos se alejaban cuando los veían venir.
El invierno llegó, frío y cruel. La comida era escasa. El viento soplaba con fuerza, colándose por los agujeros de sus abrigos. Don Perrito y Gato Joya se acurrucaban juntos para mantenerse calientes, pero ni siquiera el calor de la amistad podía combatir el frío implacable.
Una noche, Gato Joya enfermó. Tosía y temblaba. Don Perrito lo abrazó con fuerza, pero sabía que no había nada que pudiera hacer.
"Don Perrito," susurró Gato Joya con voz débil, "recuerda los diamantes… recuerda los rubíes…"
Y con esas palabras, Gato Joya cerró los ojos para siempre.
Don Perrito se quedó solo, con el cuerpo frío de su amigo entre sus patas. La nieve caía suavemente, cubriendo el cuerpo de Gato Joya con un manto blanco. Don Perrito aulló a la luna, un aullido lleno de tristeza y arrepentimiento. Había soñado con la grandeza, pero al final, solo había encontrado soledad y pérdida. El traje elegante y el sombrero ladeado ya no parecían tan importantes. Solo quedaba el vacío de la ausencia de su amigo, el Gato Joya, en las calles empedradas de la ciudad vieja. Don Perrito, con el corazón roto, decidió dejar la ciudad, buscando un nuevo comienzo, lejos de los recuerdos de su ambición fallida y la pérdida de su único amigo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



