Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozTomás era un niño... digamos, especial. No era malo, pero las palabras mágicas parecían haberse perdido en su camino a la escuela. Nunca decía "por favor" cuando quería algo. Simplemente lo tomaba. Si quería el coche rojo de Pedrito, lo arrebataba sin más. Si necesitaba una goma de borrar de Ana, la cogía sin pedir permiso.
Sus juguetes sufrían las consecuencias de su falta de cuidado. El osito de peluche tenía un ojo colgando, el tren de madera estaba descarrilado y lleno de rayones, y sus coches de carreras parecían haber sobrevivido a una guerra. Sus lápices de colores en el colegio estaban rotos, las hojas de su cuaderno arrugadas y su libro de texto tenía las esquinas dobladas y garabatos por todas partes. Compartir era una palabra desconocida para Tomás. Usaba los materiales de sus compañeros sin preguntar y los devolvía estropeados.
En clase, las normas eran invisibles para él. Hablaba cuando no debía, se levantaba de su asiento sin permiso y hacía ruidos extraños para molestar a sus compañeros. Se reía de los demás, especialmente de aquellos que eran más tímidos o que tenían dificultades para aprender. "¡Mira, Pedrito no puede escribir su nombre!", se burlaba, provocando las lágrimas del pobre Pedrito.
Un día, Tomás se dio cuenta de que estaba solo en el recreo. Nadie quería jugar con él. Los niños lo evitaban, susurrando a su paso. Cuando intentó unirse a un grupo que jugaba al fútbol, lo ignoraron. "No queremos jugar contigo, Tomás", dijo Sofía, la niña más lista de la clase. "Nunca dices por favor, rompes nuestros juguetes y te burlas de nosotros."
El corazón de Tomás se hundió. Nunca se había dado cuenta de lo solo que estaba. La soledad era un sentimiento amargo y desconocido para él. Se sentó solo en un banco, observando a los demás niños jugar y reír. Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.
De repente, sintió una mano en su hombro. Era Daniel, un niño tranquilo y amable que siempre respetaba a los demás. Daniel era conocido por su paciencia y su buen corazón. Tomás siempre se había burlado de Daniel por ser "demasiado bueno".
"¿Qué te pasa, Tomás?", preguntó Daniel con voz suave.
Tomás, entre sollozos, le contó cómo nadie quería ser su amigo. Daniel escuchó atentamente, sin interrumpir.
Cuando Tomás terminó, Daniel le dijo: "Tomás, la gente no quiere estar contigo porque no eres respetuoso. Nunca dices por favor ni gracias, no cuidas las cosas de los demás y te burlas de ellos. Pero aún estás a tiempo de cambiar."
Daniel explicó a Tomás la importancia de las palabras mágicas: "Por favor" abre puertas y suaviza corazones. "Gracias" demuestra gratitud y aprecio. Le enseñó a cuidar sus pertenencias y las de los demás, a respetar las normas y, sobre todo, a no reírse de los demás.
"Lo más importante, Tomás", dijo Daniel, "es que aprendas a pedir perdón. Reconocer tus errores es el primer paso para ser mejor persona."
Tomás se sintió avergonzado. Se dio cuenta de que Daniel tenía razón. Se había comportado de forma horrible. Respiró hondo y se acercó a Pedrito.
"Pedrito, lo siento mucho por burlarme de ti", dijo Tomás. "No volveré a hacerlo. ¿Me perdonas?"
Pedrito, sorprendido por las palabras de Tomás, le sonrió tímidamente. "Sí, te perdono."
Tomás también pidió perdón a Ana por coger su goma sin permiso y a Sofía por romper su lápiz. Luego, se acercó a la maestra y le prometió que respetaría las normas de clase.
Al día siguiente, Tomás llegó a la escuela con una sonrisa. Cuando necesitó un lápiz, le dijo a María: "María, ¿por favor, me prestas un lápiz?" Y cuando María se lo prestó, dijo: "Muchas gracias, María."
Empezó a cuidar sus juguetes y sus materiales escolares. Ya no se burlaba de nadie y siempre trataba a los demás con respeto. Poco a poco, los niños empezaron a confiar en él y a jugar con él. Tomás descubrió que ser amable y respetuoso era mucho más divertido que ser un niño maleducado.
Tomás nunca olvidó la lección que aprendió gracias a Daniel. Aprendió que las palabras mágicas "por favor" y "gracias" eran mucho más poderosas de lo que jamás había imaginado. Y lo más importante, aprendió que ser respetuoso con los demás era la clave para tener amigos y ser feliz.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



