Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez un niño que vivía solo en un planeta muy, muy pequeño. Su planeta era redondito como una canica, de un color marrón suave con pequeñas motas verdes. Tenía tres volcanes, dos apagados y uno que a veces, muy de vez en cuando, echaba un poquito de humo blanco. Pero lo más especial de su planeta era una flor. Una flor de pétalos rosados, suaves como la seda, y un perfume dulce que llenaba todo el pequeño mundo. Esa flor era muy especial para él. La cuidaba con esmero, le ponía agua fresca cada mañana, la protegía del viento con una pantalla de cristal y la tapaba con una manta suave cuando hacía frío. Le contaba historias de las estrellas y le cantaba canciones de cuna cuando la luna brillaba en el cielo. La flor era su amiga, su confidente, su tesoro más preciado.
Un día, el Principito sintió una gran curiosidad. Quería aprender cosas nuevas, ver el universo, conocer otros mundos. Se sentía solo, a pesar de tener a su flor. Así que decidió viajar. Preparó su pequeña nave espacial, una burbuja brillante impulsada por la energía de su corazón, y se despidió de su flor con un beso suave en uno de sus pétalos. "Volveré pronto", le prometió. "Te traeré historias de lugares lejanos".
Visitó otros planetas y conoció a personas grandes. En el primer planeta, conoció a un rey que quería mandar todo. El rey estaba solo en su planeta, pero aun así, insistía en dar órdenes al Principito, diciéndole qué hacer y cómo hacerlo. El Principito se aburrió mucho y siguió su camino.
En el segundo planeta, encontró a un hombre muy serio que solo contaba estrellas. Pasaba todo el día mirando al cielo, anotando en un libro gigante el número de estrellas que veía. Estaba tan ocupado contando que no tenía tiempo para hablar con el Principito ni para disfrutar de la belleza del universo. El Principito pensó que era una pena y continuó su viaje.
En el tercer planeta, conoció a un hombre que solo quería aplausos. Tenía un sombrero elegante y una capa brillante, y se pasaba el día haciendo reverencias esperando que alguien lo aplaudiera. Pero como estaba solo en su planeta, solo se aplaudía a sí mismo. El Principito sintió pena por él y siguió adelante.
Después de mucho viajar, llegó a la Tierra. Se sentía un poco perdido y solo en este planeta tan grande y lleno de gente. Caminando por el desierto, conoció a un zorro. El zorro estaba triste porque no tenía amigos. "Por favor, domesticame", le dijo al Principito con ojos tristes. El Principito no entendía muy bien qué significaba "domesticar", pero le preguntó al zorro qué tenía que hacer.
El zorro le explicó que domesticar significaba crear lazos, hacerse amigos, dedicar tiempo el uno al otro. "Si me domesticas", dijo el zorro, "mi vida se llenará de sol. Conoceré el sonido de tus pasos, que será diferente a todos los demás. Y cuando te vayas, sentiré tristeza, pero recordaré tu amistad para siempre".
El Principito, poco a poco, cuidó del zorro y lo escuchó. Le traía comida, jugaba con él y le contaba historias de su planeta. El zorro le enseñó muchas cosas sobre la vida y sobre la amistad. Un día, el zorro le reveló un secreto muy importante: "Lo esencial es invisible a los ojos".
Eso quiere decir que lo más bonito, lo más valioso, no se ve con los ojos, sino que se siente con el corazón. El amor, la amistad, la alegría, la tristeza… todo eso no se puede tocar ni ver, pero son las cosas que realmente importan.
El Principito pensó en su flor. Recordó su perfume, su suavidad, las historias que le contaba. Entendió que, aunque había visto muchas flores en la Tierra, ninguna era como la suya. Ninguna le había dedicado tanto tiempo, ninguna había compartido tantos secretos con él. Entendió cuánto la amaba. La echaba mucho de menos.
Por eso decidió volver a su planeta, para cuidarla siempre. Se despidió del zorro con un abrazo fuerte y le prometió que nunca lo olvidaría. El zorro, aunque triste por la partida de su amigo, sonrió y le dijo: "Ahora eres responsable de lo que has domesticado. Eres responsable de tu flor".
El Principito regresó a su planeta en su burbuja brillante. Al llegar, encontró a su flor un poco marchita, pero al verlo, se iluminó de alegría. El Principito la abrazó con cuidado, le puso agua fresca y le contó todas las aventuras que había vivido. La flor, feliz de tenerlo de vuelta, le contó lo mucho que lo había extrañado.
El Principito aprendió que lo más valioso no son las cosas materiales, ni el poder, ni la fama, sino el amor, la amistad, el cuidado y la responsabilidad. Aprendió que lo esencial es invisible a los ojos, pero se siente profundamente en el corazón.
El Principito nos enseña que lo más valioso no son las cosas, sino el amor, la amistad y el cuidado. Que debemos apreciar a las personas que nos quieren y cuidar de las cosas que nos importan. Porque al final, lo que realmente cuenta es lo que sentimos en nuestro corazón.
Y así, el Principito volvió feliz con su flor, aprendiendo a valorar cada pequeño detalle, cada momento compartido, cada gesto de amor. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



