Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn el corazón de Madrid, donde la Plaza Mayor siempre está llena de vida y color, vivía un niño llamado Mateo. Mateo amaba los globos y tenía un oso de peluche gigante llamado Bruno que lo acompañaba a todas partes. Un día soleado, mientras Mateo perseguía una paloma traviesa, tropezó y Bruno salió volando, aterrizando justo a los pies de otro niño, un poco mayor, que dibujaba con tiza en el suelo.
Este niño se llamaba Alejandro. Alejandro tenía el pelo castaño alborotado y unos ojos brillantes como dos luceros. Estaba concentrado dibujando un dragón que escupía arcoíris. Al ver el oso de peluche, sonrió tímidamente. "¡Hola! Creo que este es tuyo," dijo Alejandro, extendiéndole a Bruno.
Mateo, un poco avergonzado, tomó a Bruno. "¡Gracias! Se llama Bruno. Y yo soy Mateo."
"Yo soy Alejandro," respondió el niño. "¿Te gusta mi dragón arcoíris?"
Mateo se acercó y observó el dibujo. Era increíble. "¡Es genial! Nunca había visto un dragón así," exclamó Mateo con admiración.
Así comenzó una amistad que floreció como las flores en El Retiro en primavera. Mateo y Alejandro se encontraban cada tarde en la Plaza Mayor. Mateo le contaba historias a Alejandro sobre las aventuras imaginarias de Bruno, y Alejandro le enseñaba a dibujar dragones, castillos y hasta unicornios.
Un día, Alejandro parecía triste. Mateo le preguntó qué le pasaba.
"Me voy de Madrid," dijo Alejandro con la voz apagada. "Mi familia se muda a otra ciudad."
Mateo sintió que su corazón se encogía. No quería que Alejandro se fuera. ¿Con quién iba a jugar ahora? ¿Quién le enseñaría a dibujar?
"¿Cuándo te vas?" preguntó Mateo, con lágrimas en los ojos.
"Mañana," respondió Alejandro, mirando al suelo.
Mateo pensó rápidamente. Tenía que hacer algo, cualquier cosa, para que Alejandro lo recordara. Corrió a su casa y buscó en su baúl de juguetes. Encontró una pequeña caja de madera que su abuela le había regalado. Dentro, guardaba su tesoro más preciado: una piedra brillante que había encontrado en la playa.
Regresó corriendo a la Plaza Mayor y le entregó la caja a Alejandro. "Toma," dijo Mateo. "Para que te acuerdes de mí."
Alejandro abrió la caja y sus ojos se iluminaron al ver la piedra brillante. "¡Es preciosa!" exclamó. "Gracias, Mateo. Yo también quiero que te acuerdes de mí."
Alejandro buscó en su mochila y sacó una de sus tizas de colores, una de color azul celeste, su favorita. Se la dio a Mateo. "Con esta tiza dibujé el cielo del dragón. Úsala para dibujar cosas bonitas."
Al día siguiente, Mateo fue a la estación de tren para despedirse de Alejandro. Vio a Alejandro en el andén, con su familia. Alejandro lo vio a él y le sonrió. Antes de subir al tren, Alejandro le gritó: "¡Nunca te olvidaré, Mateo!"
Mateo sonrió y agitó la mano hasta que el tren desapareció en la distancia. Se sintió triste, pero también sabía que su amistad era especial y que la distancia no la borraría.
De vuelta en la Plaza Mayor, Mateo se sentó en el suelo y sacó la tiza azul celeste. Dibujó un enorme dragón arcoíris, igual al que Alejandro había dibujado el primer día que se conocieron. Y en el cielo del dragón, escribió con letras grandes: "Alejandro y Mateo, amigos para siempre."
Pasaron los años. Mateo creció y se convirtió en un gran artista. Nunca olvidó a Alejandro. Siempre guardó la tiza azul celeste como un tesoro. Y cada vez que visitaba la Plaza Mayor, recordaba al niño que dibujaba dragones arcoíris y el secreto del oso de peluche que los unió. Un día, muchos años después, Mateo regresó a la Plaza Mayor para pintar un mural. Mientras pintaba, sintió una mano en su hombro. Se giró y vio a un hombre con el pelo castaño alborotado y unos ojos brillantes como dos luceros.
"¿Mateo?" preguntó el hombre.
Mateo lo miró fijamente. "¿Alejandro?"
Ambos se abrazaron con fuerza. El tiempo había pasado, pero su amistad seguía intacta. Alejandro le contó a Mateo que nunca había olvidado la piedra brillante y que siempre había soñado con volver a Madrid.
Juntos, volvieron a la Plaza Mayor, el lugar donde su amistad comenzó. Y juntos, dibujaron un nuevo dragón arcoíris, recordando el secreto del oso de peluche que los unió para siempre.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



