¡Jacinto, Simona y el Secreto de la Plaza de Mayo!

¡Jacinto, Simona y el Secreto de la Plaza de Mayo!

Cuento corto para niños

¡Jacinto, Simona y el Secreto de la Plaza de Mayo!

En el Buenos Aires de 1810, Jacinto, un niño de familia acomodada, y Simona, una joven sirvienta, sueñan con un país donde todos sean iguales. A través de su amistad, presencian los eventos del 25 de Mayo y celebran la formación del primer gobierno patrio, con la esperanza de un futuro más justo y libre para todos.

A partir de: Podes hacer un cuento con ilustraciones para niños de 5 años con este texto Hace mucho, mucho tiempo, cuando nuestro país era muy diferente al que hoy conocemos comenzó esta historia que hoy vamos a contarles. Todo empezó acá en la Plaza de la Victoria que quedaba justo enfrente del Cabildo de Buenos Aires. Era el año 1810. Y la vida en aquella época era muy distinta a la vida que tenemos hoy. Como todas las mañanas, a penas salía el sol, la plaza se iba llenando de vendedores que traían sus mercaderías al mercado. En 1810 no había negocios, y para poder vender sus cosas los vendedores caminaban por la plaza y cantaban sus pregones. Escoba, escobillón para limpiar el piso del gran salón! Empanadas bien sabrosas para las buenas mozas! Así, entre cantos y pregones la plaza y el mercado se iban llenando de gente, porque era allí donde se desarrollaba la vida comercial por aquellos días. Así pasaban los días en el Buenos Aires de 1810, pero vamos ahora a conocer un poco más de la vida de estas personas. Nos encontramos en la casa de don Nicolás Rodríguez Peña, un comerciante y político que será muy importante en los días de la revolución. Don Nicolás estaba casado Casilda Igarzabal, y tenían cuatro hijos, Jacinto, Demetrio, Nicolás y Catalina. Jacinto era el más curioso de los cuatro y lo que más le gustaba era meterse en la cocina de la casa y mirar como Clementina, la criada de la familia, preparaba las más exquisitas comidas. Clementina: ¿Qué hace aquí niño Jacinto? Ya le dije que un niño como usted no puede estar en la cocina con los sirvientes Pero Jacinto no entendía por qué no ´podía estar en la cocina o jugar con su amiga Simona. Simona: Mamá, puedo ir a jugar al río? Clementina: Sí mi niña, pero no se aleje mucho que en un rato estará lista la mazamorra Simona amaba ir a jugar al río, allí podía ver a otras sirvientas lavar las hermosas enaguas blancas y tenderlas a secar al sol. Además, al río iban siempre los mulatos, y cuando ellos llegaban con sus tambores y sus bailes todo era una fiesta Jacinto: Hola Simona Simona: Hola Jacinto, ¿qué haces acá? Vos no podés estar con nosotros Jacinto: ¿Por qué? Simona: Porque nosotros somos negros esclavos, a algunos sus amos les dieron la libertad, ellos son libertos, pero la mayoría de nosotros aún no somos libres Jacinto: Mi papá dice que pronto todo va a cambiar en Buenos Aires, y que por fin vamos a ser una patria libre Simona: Ojalá, porque yo también quiero ser tu amiga, y te cuento un secreto? Me encantaría poder algún día estudiar como lo haces vos Simona y Jacinto querían ser amigos, pero en la época colonial algunas cosas eran muy diferentes a lo que son hoy. Los negros, los mulatos, los paisanos, los indígenas no compartían su vida con las damas y caballeros de la sociedad. Tenían otras costumbres y otras formas de ser. Por eso en aquellos días de la revolución hubo muchos hombres y mujeres que querían que esas cosas cambien y poder ser algún día una patria donde todos seamos iguales. Pero sigamos con nuestra historia, que Simona y Jacinto aún tienen mucho que contarnos. Simona: ¡Jacinto! ¿Jacinto estas por ahí? Jacinto: Acá estoy, ¿qué pasa? Simona: ¿Me acompañas al campo? Tengo que ir a buscar unas cosas que me pidió mi mamá Jacinto: ¡Si! vamos, quiero conocer a los paisanos Simona: Dale, te va a encantar ver cómo viven y sus costumbres. Así pasaban los días en 1810, pero en los días de mayo de ese año algunas cosas empezaron a cambiar. Cuentan que en las casonas de la ciudad un grupo de patriotas se reunía para pedirle al Virrey Cisneros que se vaya y así poder formar un gobierno patrio. Fueron días de mucha discusión y la gente andaba alboratada, algo importante estaba por pasar. Y fue así que llegó el 25 de mayo. Buenos Aires amaneció nublada, algunas gotas caían del cielo, pero poco a poco el sol iba asomando. La plaza frente al cabildo se fue llenando de gente. Adentro los patriotas exigían cabildo abierto. Y afuera el pueblo quería saber qué estaba pasando. Jacinto: ¡¡Simona!! Simona te enteraste? Simona: ¿De qué? Jacinto: ¡Tenemos gobierno patrio! Ahora sí vamos a ser todos iguales Simona: ¿Es verdad? Jacinto: ¡Si, Simona! Tenemos que ir a la plaza, están todos celebrando Simona: ¡¡Sí, vamos!! Jacinto: ¿Simona, sabes una cosa? Ahora vos también vas a poder estudiar, y esta patria va a ser más justa y libre para todos.

Empezar a leerPublicado el 14/04/2026

Escuchá este cuento

Gratis · elegí una voz
0:000:00
¡Jacinto, Simona y el Secreto de la Plaza de Mayo!

Hace mucho, mucho tiempo, cuando nuestro país era muy diferente al que hoy conocemos comenzó esta historia que hoy vamos a contarles. Todo empezó acá en la Plaza de la Victoria que quedaba justo enfrente del Cabildo de Buenos Aires.

Era el año 1810. Y la vida en aquella época era muy distinta a la vida que tenemos hoy. Como todas las mañanas, a penas salía el sol, la plaza se iba llenando de vendedores que traían sus mercaderías al mercado.

En 1810 no había negocios, y para poder vender sus cosas los vendedores caminaban por la plaza y cantaban sus pregones.

¡Escoba, escobillón para limpiar el piso del gran salón!

¡Empanadas bien sabrosas para las buenas mozas! Así, entre cantos y pregones la plaza y el mercado se iban llenando de gente, porque era allí donde se desarrollaba la vida comercial por aquellos días.

Así pasaban los días en el Buenos Aires de 1810, pero vamos ahora a conocer un poco más de la vida de estas personas. Nos encontramos en la casa de don Nicolás Rodríguez Peña, un comerciante y político que será muy importante en los días de la revolución. Don Nicolás estaba casado con Casilda Igarzabal, y tenían cuatro hijos, Jacinto, Demetrio, Nicolás y Catalina. Jacinto era el más curioso de los cuatro y lo que más le gustaba era meterse en la cocina de la casa y mirar como Clementina, la criada de la familia, preparaba las más exquisitas comidas.

Clementina: ¿Qué hace aquí niño Jacinto? Ya le dije que un niño como usted no puede estar en la cocina con los sirvientes

Pero Jacinto no entendía por qué no podía estar en la cocina o jugar con su amiga Simona.

Simona: Mamá, puedo ir a jugar al río?

Clementina: Sí mi niña, pero no se aleje mucho que en un rato estará lista la mazamorra

Simona amaba ir a jugar al río, allí podía ver a otras sirvientas lavar las hermosas enaguas blancas y tenderlas a secar al sol. Además, al río iban siempre los mulatos, y cuando ellos llegaban con sus tambores y sus bailes todo era una fiesta

Jacinto: Hola Simona

Simona: Hola Jacinto, ¿qué haces acá? Vos no podés estar con nosotros

Jacinto: ¿Por qué?

Simona: Porque nosotros somos negros esclavos, a algunos sus amos les dieron la libertad, ellos son libertos, pero la mayoría de nosotros aún no somos libres

Jacinto: Mi papá dice que pronto todo va a cambiar en Buenos Aires, y que por fin vamos a ser una patria libre

Simona: Ojalá, porque yo también quiero ser tu amiga, y te cuento un secreto? Me encantaría poder algún día estudiar como lo haces vos

Simona y Jacinto querían ser amigos, pero en la época colonial algunas cosas eran muy diferentes a lo que son hoy. Los negros, los mulatos, los paisanos, los indígenas no compartían su vida con las damas y caballeros de la sociedad. Tenían otras costumbres y otras formas de ser. Por eso en aquellos días de la revolución hubo muchos hombres y mujeres que querían que esas cosas cambien y poder ser algún día una patria donde todos seamos iguales.

Pero sigamos con nuestra historia, que Simona y Jacinto aún tienen mucho que contarnos.

Simona: ¡Jacinto! ¿Jacinto estas por ahí?

Jacinto: Acá estoy, ¿qué pasa?

Simona: ¿Me acompañas al campo? Tengo que ir a buscar unas cosas que me pidió mi mamá

Jacinto: ¡Si! vamos, quiero conocer a los paisanos

Simona: Dale, te va a encantar ver cómo viven y sus costumbres.

Así pasaban los días en 1810, pero en los días de mayo de ese año algunas cosas empezaron a cambiar. Cuentan que en las casonas de la ciudad un grupo de patriotas se reunía para pedirle al Virrey Cisneros que se vaya y así poder formar un gobierno patrio. Fueron días de mucha discusión y la gente andaba alboratada, algo importante estaba por pasar. Y fue así que llegó el 25 de mayo. Buenos Aires amaneció nublada, algunas gotas caían del cielo, pero poco a poco el sol iba asomando. La plaza frente al cabildo se fue llenando de gente. Adentro los patriotas exigían cabildo abierto. Y afuera el pueblo quería saber qué estaba pasando.

Jacinto: ¡¡Simona!! Simona te enteraste?

Simona: ¿De qué?

Jacinto: ¡Tenemos gobierno patrio! Ahora sí vamos a ser todos iguales

Simona: ¿Es verdad?

Jacinto: ¡Si, Simona! Tenemos que ir a la plaza, están todos celebrando

Simona: ¡¡Sí, vamos!!

Jacinto: ¿Simona, sabes una cosa? Ahora vos también vas a poder estudiar, y esta patria va a ser más justa y libre para todos.

Tomados de la mano, Jacinto y Simona corrieron hacia la Plaza de Mayo. La plaza estaba llena de gente feliz. Se oían gritos de "¡Viva la Patria!" y "¡Viva la Libertad!". Los vendedores ambulantes ofrecían pastelitos y empanadas. Los gauchos tocaban sus guitarras y cantaban canciones patrióticas. El cielo, que antes estaba gris, ahora era de un azul brillante. Jacinto y Simona se abrazaron, sabiendo que ese día, el 25 de Mayo de 1810, había comenzado una nueva historia para todos los argentinos. Una historia donde la amistad y la igualdad serían los pilares de una gran nación. Y aunque todavía quedaba mucho por hacer, ese día, en la Plaza de Mayo, sintieron que todo era posible.

Entre la multitud, Jacinto distinguió a su padre, Don Nicolás, hablando con otros hombres importantes. Se acercó tímidamente y Don Nicolás lo levantó en sus brazos.

Don Nicolás: ¡Jacinto, hijo mío! Hoy es un día histórico. Estamos construyendo un país libre y justo para todos.

Jacinto: Papá, ¿eso significa que Simona podrá estudiar conmigo?

Don Nicolás sonrió y miró a Simona, que estaba parada cerca, un poco avergonzada.

Don Nicolás: Sí, Jacinto. Eso significa que todos tendrán las mismas oportunidades. Todos podrán estudiar, trabajar y ser felices en esta nueva patria.

Simona sonrió tímidamente. Nunca había imaginado que ese día llegaría. Miró a Jacinto con gratitud.

Simona: Gracias, Jacinto. Gracias, Don Nicolás.

Esa noche, mientras las campanas del Cabildo repicaban y los fuegos artificiales iluminaban el cielo, Jacinto y Simona hicieron una promesa. Prometieron que siempre serían amigos y que juntos lucharían por un país donde todos fueran iguales, sin importar su color de piel o su origen. Y así, con la Plaza de Mayo como testigo, comenzó la aventura de Jacinto y Simona en la construcción de una nueva Argentina.

¿Te gustó el cuento?

Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.

El cuento de la semana

Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.

Continúa el cuento

¿Qué pasa después?

Escribe una idea y creamos el siguiente episodio. Gratis.

Opcional · 0/300

Herramientas del Cuento

Tu hijo es el héroe

Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista

Descargar como PDF

Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir

Gratis

Diploma de lectura

Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.

Gratis

Regalar este cuento

Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.

Gratis

Insertar en tu blog o aula virtual

Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.

Gratis

Agregar preguntas de comprensión

Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario

Crear quiz de comprensión lectora

Preguntas de opción múltiple sobre este cuento

Crear página para colorear e imprimir

Dibujo en blanco y negro listo para el aula

Traducir cuento

Traducir a otro idioma preservando el estilo

Editar cuento

Modificar la historia con instrucciones específicas

Reescribir para niños más pequeños

Vocabulario más simple, oraciones más cortas

Reescribir para niños más grandes

Vocabulario más rico, mayor complejidad

Regenerar ilustraciones

Mantener el texto, generar nuevas imágenes

Publicado el 14/04/2026

Crear mi Cuentito

¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!

Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.

Crear mi Cuentito

Cuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones

El jardín de las emociones

En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

14 abr 20263.0K14🇪🇸 ES
Leer cuento
La Carrera de Dos Estrellitas

La Carrera de Dos Estrellitas

Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

14 abr 20262.0K12🇪🇸 ES
Leer cuento
El Ratón y el Queso de Oro

El Ratón y el Queso de Oro

Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

14 abr 20261.9K7🇪🇸 ES
Leer cuento
Los programadores curiosos

Los programadores curiosos

Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

14 abr 20261.3K6🇪🇸 ES
Leer cuento
La Semana del Aprendizaje en Reque

La Semana del Aprendizaje en Reque

Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

14 abr 20261.6K6🇪🇸 ES
Leer cuento
El Duende del Bosque Encantado

El Duende del Bosque Encantado

Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

14 abr 20261.8K5🇪🇸 ES
Leer cuento
El Bosque de la Armonía

El Bosque de la Armonía

En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

14 abr 20261.5K4🇪🇸 ES
Leer cuento
El reloj mágico

El reloj mágico

Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

14 abr 20261.1K3🇪🇸 ES
Leer cuento
Naiara y la potranca salvaje

Naiara y la potranca salvaje

Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

14 abr 20269703🇪🇸 ES
Leer cuento