Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozDon Eduardo era un hombre… digamos, ¡muy independiente! No era que fuera malo, ¡para nada! Pero a veces, su cabeza parecía estar en otro planeta, especialmente cuando su querida esposa, Doña Elena, le pedía algo. Doña Elena era un sol, siempre sonriente y organizada. Ella amaba a Don Eduardo con todo su corazón, incluso cuando él olvidaba poner la ropa sucia en el cesto o dejaba la tapa del dentífrico abierta.
Un día, Doña Elena le dijo: "Eduardo, mi amor, ¿podrías ir al mercado a comprar manzanas rojas, plátanos amarillos y zanahorias anaranjadas? ¡Por favor, recuerda bien! Necesitamos hacer un pastel delicioso para la merienda de mañana."
Don Eduardo asintió con entusiasmo. "¡Por supuesto, mi vida! ¡Manzanas rojas, plátanos amarillos y zanahorias anaranjadas! ¡Lo tengo grabado en mi memoria!"
Doña Elena sonrió, aunque una pequeña duda revoloteaba en su corazón. Sabía que la memoria de Don Eduardo a veces era… selectiva. Le dio un beso en la mejilla y lo despidió.
Don Eduardo salió silbando alegremente. El sol brillaba, los pájaros cantaban y el mercado parecía estar a la vuelta de la esquina. Pero, ¡oh, sorpresa! En el camino, Don Eduardo se encontró con su amigo Don Ramón, quien estaba vendiendo globos de colores.
"¡Eduardo, amigo! ¡Mira qué hermosos globos tengo! ¡Un rojo brillante como una… fresa! ¡Un amarillo como un… pollito! ¡Y un anaranjado como una… naranja!"
Los ojos de Don Eduardo se iluminaron. ¡Globos! ¡Qué maravilla! Se olvidó por completo de las manzanas, los plátanos y las zanahorias. Compró un globo rojo, uno amarillo y uno anaranjado. ¡Estaba tan contento con sus nuevos amigos flotantes!
Siguió caminando, balanceando sus globos, cuando de repente vio un grupo de niños jugando al fútbol. ¡A Don Eduardo le encantaba el fútbol! Se unió al juego, olvidándose por completo de la merienda y del pastel. Los globos, atados a su muñeca, lo seguían en cada carrera y patada.
Después de un buen rato jugando, Don Eduardo, sudado pero feliz, se dio cuenta de que era tarde. "¡Oh, no! ¡El mercado!", exclamó. Corrió al mercado, pero para su desilusión, ¡estaba a punto de cerrar! Apenas quedaban algunas frutas y verduras marchitas.
Triste, Don Eduardo regresó a casa con sus tres globos. Doña Elena lo estaba esperando en la puerta, con una mirada de preocupación.
"Eduardo, ¿dónde están las manzanas, los plátanos y las zanahorias?", preguntó suavemente.
Don Eduardo bajó la cabeza. "Lo siento, mi amor. Me distraje con los globos y el fútbol. ¡Pero mira qué bonitos son! ¡Rojo, amarillo y anaranjado!"
Doña Elena suspiró, pero luego sonrió. No podía estar enfadada con Don Eduardo por mucho tiempo. "Eduardo, eres incorregible", dijo con cariño. "Pero no te preocupes. Pediré las frutas y verduras a la tienda de la esquina. Y mañana, ¡me acompañarás al mercado!"
Don Eduardo abrazó a Doña Elena con fuerza. "¡Gracias, mi amor! ¡Prometo que mañana recordaré todo! ¡Y no me distraeré con globos, ni con fútbol, ni con nada!"
Al día siguiente, Don Eduardo y Doña Elena fueron juntos al mercado. Don Eduardo se esforzó mucho por recordar la lista: manzanas rojas, plátanos amarillos y zanahorias anaranjadas. Esta vez, ¡lo logró! Compraron las frutas y verduras, hicieron un pastel delicioso y aprendieron una valiosa lección: a veces, es mejor escuchar a tu esposa y concentrarse en la tarea en cuestión. Y aunque los globos y el fútbol son divertidos, ¡la merienda es aún mejor! Don Eduardo aprendió que aunque ser independiente es bueno, escuchar y trabajar en equipo es aún mejor para todos. Desde ese día en adelante, Don Eduardo intentó recordar las cosas que Doña Elena le decía, y aunque a veces se le olvidaba, siempre se esforzaba por mejorar. Y Doña Elena, con su paciencia y amor, siempre estaba ahí para recordarle, ¡con una sonrisa y un abrazo! Y así, vivieron felices para siempre, con manzanas rojas, plátanos amarillos, zanahorias anaranjadas y, por supuesto, ¡mucho amor!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El día de compras de Don Manuel
Don Manuel, un hombre amable y alegre, sale de compras al supermercado y termina viviendo una experiencia que le enseña la importancia de ayudar a los demás. A lo largo de su recorrido, comparte momentos entrañables con su vecino, Don Pedro, y su maestra de su nieto. Al final, descubre que la solidaridad es un aspecto vital de la vida cotidiana.

La Gran Aventura del Supermercado
Amelia se prepara para ir al supermercado con su papá, creando juntos una lista de compras que se convierte en una emocionante aventura. A medida que eligen cada elemento, Amelia aprende sobre la importancia de planificar y colaborar. La visita al supermercado resulta en risas, aprendizajes y un final sorprendente que deja a Amelia con un recuerdo especial.

Luna y los animales voladores
Luna, una niña inteligente y hermosa, ayuda a animales perdidos y salva vidas en apuros. Con su valentía, se convierte en piloto de globos aerostáticos y nos enseña que todos podemos hacer grandes cosas.

Volando entre sueños
Luna, una gata soñadora, descubre la magia de los globos aerostáticos y aprende que perseguir sus sueños es volar más alto que cualquier nube.

Los valientes búhos de Paislectura
Lucas y Sofía, dos búhos sin alas, descubren la magia de los libros con la ayuda de Don Libro. Juntos, enfrentan al malvado Dr. Olvido para salvar a Paislectura de perder todas sus historias. Aprenden el poder de la lectura y deciden compartirlo con el mundo.

El secreto de Plazas
Una familia visita el automercado Plazas en Caracas, donde aprenden lecciones de generosidad, honestidad y esfuerzo hacia el éxito.

La Aventura de Lucía en el Supermercado
Lucía acompaña a su mamá al supermercado y se maravilla con la variedad de productos. Participa en un concurso de dibujo y gana un premio, haciendo de su viaje a la compra una experiencia inolvidable.

¡Vale, la joven empresaria millonaria!
Vale, una adolescente apasionada por los negocios, utiliza sus conocimientos de mercadotecnia y administración para crear una empresa millonaria en Corea del Sur. A través de su arduo trabajo y dedicación, inspira a otros jóvenes a perseguir sus sueños y demuestra que todo es posible con pasión y apoyo.

El secreto de las velas aromáticas
Valentina, una emprendedora apasionada por las velas aromáticas, enfrenta el desafío de destacarse en un mercado digital competitivo. Con determinación y creatividad, logra captar la atención de los interesados y convertir su tienda en un éxito.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



