Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Luna era una niña muy curiosa. Le encantaba descubrir el mundo a través de sus manos. En la escuela, le fascinaba tocar las trencitas de Camila, que parecían cuerdas de chocolate, los brazos de Diego, que siempre estaban listos para correr y jugar, y el cabello de Mateo, suave como la lana de una ovejita.
—¡Tienes el pelo suave! —decía Luna mientras tocaba el cabello de Mateo, sonriendo con picardía.
—¡No me gusta que me toques el cabello! —le decía Camila, cruzando los brazos y frunciendo el ceño.
—¡Eso me hace cosquillas! —decía Diego, moviéndose inquieto.
Pero Luna, absorta en su exploración táctil, a veces olvidaba escuchar. Se reía y seguía tocando, sin darse cuenta de que, aunque sus intenciones eran buenas, no todos disfrutaban de sus caricias.
Un día soleado, durante el juego en el patio, Luna se dio cuenta de algo extraño. Intentó sentarse junto a Camila en el banco, pero Camila se levantó y se fue a jugar con Sofía. Luego, intentó unirse a Diego y Mateo en el arenero, pero ellos se alejaron, construyendo castillos de arena en un rincón distante.
Luna se sintió muy triste. Se sentó sola en un columpio, balanceándose suavemente, con los ojos llenos de lágrimas. ¿Qué había pasado? ¿Por qué nadie quería estar cerca de ella?
La señorita Ana, una maestra de ojos amables y sonrisa cálida, se acercó a Luna y se sentó a su lado en el columpio.
—¿Qué pasa, Luna? —preguntó la señorita Ana con voz suave.
—Nadie quiere jugar conmigo —respondió Luna, con la voz temblorosa.
La señorita Ana le rodeó los hombros con un brazo y le dijo con cariño:
—Luna, eres una niña muy especial y curiosa. A veces, cuando tocas mucho a los demás, ellos se sienten incómodos. Aunque a ti te guste sentir diferentes texturas, no todos disfrutan de lo mismo. Sus cuerpos también necesitan respeto. Cada persona tiene derecho a decidir si quiere ser tocada o no.
Luna escuchó atentamente las palabras de la señorita Ana. Nunca había pensado en eso de esa manera. Siempre había creído que sus toques eran una forma de mostrar cariño y curiosidad, pero ahora entendía que no todos lo veían así.
Esa noche, Luna lo pensó mucho. Recordó las caras de Camila, Diego y Mateo cuando ella los tocaba. Recordó el ceño fruncido de Camila, la inquietud de Diego y la timidez de Mateo. Se dio cuenta de que, aunque ella no lo hiciera con mala intención, sus toques podían ser molestos.
Al día siguiente, Luna decidió poner en práctica lo que había aprendido. Cuando llegó a la escuela, vio a Camila trenzándose el cabello en el patio.
Luna se acercó a Camila con cuidado y le preguntó:
—¿Puedo tocar tu trencita, Camila?
Camila la miró con sorpresa y luego respondió:
—No, gracias —dijo Camila con suavidad.
Luna sintió una punzada de decepción, pero recordó las palabras de la señorita Ana. Sonrió y dijo:
—Está bien —dijo Luna, sonriendo. Y luego se alejó, sin insistir.
Más tarde, vio a Diego dibujando en el suelo con una tiza. Luna se sentó a su lado, pero esta vez, no lo tocó. Simplemente observó cómo Diego creaba un colorido paisaje.
—¡Qué bonito dibujo! —dijo Luna, admirando el arte de Diego.
Diego sonrió y le mostró su dibujo con orgullo.
Con el tiempo, Luna aprendió a controlar su impulso de tocar todo. Empezó a preguntar antes de tocar a alguien y a respetar las decisiones de los demás. Descubrió que había muchas otras formas de mostrar cariño y curiosidad, como sonreír, escuchar y ofrecer ayuda.
Luna también aprendió a usar sus manos para crear cosas hermosas. Empezó a dibujar, a pintar y a construir. Sus manos, antes inquietas, ahora estaban concentradas en crear arte y ayudar a los demás.
Desde entonces, Luna aprendió que respetar el cuerpo de los demás también es una forma de ser amable. Aprendió que cada persona es diferente y que todos merecen ser tratados con respeto y consideración. Y aunque todavía sentía curiosidad por el mundo que la rodeaba, ahora lo exploraba con más cuidado y sensibilidad.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



