Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En un armario polvoriento, sobre una estantería llena de libros olvidados, vivía un tarro de cristal. Dentro, apretadas y silenciosas, dormían unas tizas de colores. Había una tiza roja, llamada Carmesí, una tiza azul, que respondía al nombre de Celeste, una tiza verde, siempre optimista, llamada Esmeralda, una tiza amarilla, radiante como el sol, llamada Girasol, y una tiza morada, misteriosa y soñadora, llamada Amatista.
Día tras día, observaban a través del cristal del tarro cómo los niños jugaban en el jardín. Veían las carreras, los saltos y las risas, y sentían una gran envidia. ¡Ellas también querían divertirse! Pero estaban atrapadas, condenadas a permanecer quietas y secas.
Un día, el calor era insoportable. El sol golpeaba con fuerza el cristal del tarro, y las tizas se sentían sofocadas. "¡No aguanto más!", exclamó Carmesí, la tiza roja. "¡Necesitamos refrescarnos!"
Celeste, la tiza azul, tuvo una idea brillante. "¡Miren!", dijo, señalando con su punta a través del cristal. "¡En el jardín han puesto una piscina inflable! ¡Podríamos darnos un chapuzón!"
La idea pareció una locura, pero la necesidad de refrescarse era más fuerte que el miedo. Esmeralda, la tiza verde, propuso un plan. "Esperaremos a que anochezca, cuando todos estén durmiendo. Luego, rodaremos juntas hasta el borde de la estantería y saltaremos al suelo. Después, avanzaremos hasta la piscina."
La noche llegó lentamente. La luna llena iluminaba el jardín, bañándolo de un brillo plateado. Las tizas, temblando de emoción y nerviosismo, esperaron el momento oportuno. Cuando el silencio fue absoluto, Carmesí dio la señal.
Una por una, rodaron hasta el borde de la estantería y se lanzaron al vacío. ¡Plof! ¡Plof! ¡Plof! ¡Plof! ¡Plof! El golpe contra el suelo fue amortiguado por una alfombra polvorienta. Ahora, la verdadera aventura comenzaba.
Con mucho esfuerzo, y rodando a toda velocidad, las tizas se dirigieron hacia la piscina. El camino era largo y lleno de obstáculos: juguetes olvidados, calcetines desparejados y hasta un pequeño coche de carreras que casi las atropella.
Finalmente, llegaron a la piscina. El agua cristalina brillaba bajo la luz de la luna, invitándolas a sumergirse. Sin pensarlo dos veces, se lanzaron al agua. ¡Qué sensación tan refrescante! El agua fría calmó su sed y las llenó de energía.
Las tizas nadaron, jugaron y chapotearon durante horas. Se rieron a carcajadas y se olvidaron de todos sus problemas. Nunca se habían sentido tan felices y libres.
Pero, como todo lo bueno, la noche llegó a su fin. El sol comenzó a asomarse por el horizonte, anunciando un nuevo día. Las tizas sabían que debían volver al tarro antes de que los niños se despertaran.
Sin embargo, había un problema. El agua de la piscina las había mojado por completo. Sus colores se habían mezclado y corrido, y su forma se había vuelto blanda y deforme. Ya no eran las tizas perfectas y brillantes que eran antes.
Con tristeza, salieron de la piscina y regresaron al armario. Trepar de nuevo a la estantería fue mucho más difícil que bajar. Estaban pesadas, resbaladizas y pegajosas. Pero, con la ayuda de todas, lograron volver al tarro.
A la mañana siguiente, los niños, al entrar al jardín, notaron algo extraño. La piscina estaba llena de agua sucia y coloreada. Se acercaron con curiosidad y vieron las tizas, blandas y deformadas, flotando en el fondo.
Al principio, se sorprendieron. Pero luego, una idea maravillosa les vino a la mente. "¡Tizas mojadas! ¡Podemos usarlas para pintar en el suelo!", exclamó la niña mayor.
Los niños sacaron las tizas de la piscina y comenzaron a dibujar. Con las tizas mojadas, los colores eran más intensos y vibrantes que nunca. Dibujaron soles sonrientes, casas de colores, árboles llenos de flores y hasta un dragón gigante que escupía fuego.
Las tizas, a pesar de estar mojadas y deformadas, se sintieron felices. Por fin, estaban cumpliendo su propósito: hacer felices a los niños. Ya no importaba que no fueran perfectas. Lo importante era que estaban creando magia y alegría.
Desde ese día, las tizas traviesas se convirtieron en las tizas favoritas de los niños. Cada vez que querían pintar, las sacaban del tarro y las mojaban en la piscina. Y así, las tizas y los niños vivieron felices para siempre, creando un mundo lleno de color y fantasía.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El león amable
Un león malhumorado aprende a ser amable gracias a una pequeña luciérnaga de colores y se convierte en un amigo fiel para todos los animales de la selva.

Mailen y el Reino de los Colores
Mailen, una niña amante de los cuentos, se convierte en protagonista de su propia historia mágica junto a la princesa Bella. Juntas, deberán romper un hechizo oscuro y devolver los colores al reino. A través de desafíos y aventuras, Mailen descubrirá el poder de la valentía y la amistad. Al regresar a su mundo real, llevará consigo lecciones sobre perseverancia y creer en sí misma.

La flor dorada
Mailen, una niña amante de los libros, se embarca en una aventura para ayudar a la princesa Bella y su reino a recuperar los colores perdidos. Con la ayuda de su amiga Sol y una misteriosa flor dorada, Mailen demuestra que los libros son fuente de inspiración y enseñanza.

Bianca y el unicornio del corazón bondadoso
Bianca, una niña llena de fantasías y colores brillantes, descubre un unicornio en el bosque que la lleva a un castillo donde aprende que para ser una verdadera princesa debe tener un corazón bondadoso, valentía y amor por todos los seres vivos.

El mágico viaje de las medidas
En el colorido barrio del Sol, Lucas, Martina, Sofía y Mateo descubren la importancia de las medidas y cómo estas han cambiado la forma en que percibimos el mundo.

La búsqueda de los colores perdidos en Arcoiris
En un pueblo mágico llamado Arcoiris, valientes niños buscan los colores perdidos del arcoiris para devolverle su brillo.

Las Mariposas Guardianas del Bosque
"Tres mariposas mágicas devuelven los colores al bosque y enseñan la importancia de cuidar la naturaleza juntos. "

El misterio del caparazón mágico
En las profundidades del mar, Lautaro el pez cirujano azul ayuda a Matilde la tortuga a encontrar su caparazón mágico perdido.

¿Dónde se Escondió el Rosa del Cielo?
Luna, una conejita, se preocupa cuando el cielo rosado del atardecer desaparece. Emprende una aventura para encontrarlo, preguntando al Búho y la Mariposa, hasta que descubre que el rosa está presente en el arcoíris después de la lluvia, aprendiendo que los colores a veces se esconden y se manifiestan de diferentes maneras.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



