Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Un día soleado, mientras Maddie jugaba en el jardín de su casa, escuchó un sonido suave y lastimero. Era un maullido, pero un maullido triste y un poco perdido. Maddie dejó caer su pelota roja y siguió el sonido, adentrándose en el laberinto de rosales que su abuela cuidaba con tanto cariño.
"¿Quién anda ahí?", preguntó Maddie en voz baja, apartando con cuidado las ramas espinosas. El maullido respondió, ahora un poco más fuerte, y Maddie, con el corazón latiendo rápido, encontró la fuente del sonido. Era un gatito pequeño, acurrucado bajo un rosal floreciente. Era blanco como la nieve, con manchas negras en las orejas y una colita que no paraba de temblar. Sus ojos, grandes y verdes, miraban a Maddie con una mezcla de miedo y esperanza.
"¡Oh, pobrecito!", exclamó Maddie, acercándose lentamente. El gatito se encogió aún más, pero no huyó. Maddie extendió su mano, ofreciéndole su dedo para que lo oliera. El gatito, con cautela, se acercó y rozó su nariz contra el dedo de Maddie. Luego, ronroneó, un ronroneo suave y tembloroso.
Maddie supo en ese instante que no podía dejarlo solo. Con cuidado, lo tomó en sus brazos. El gatito se acurrucó contra ella, buscando calor y consuelo. "Te llevaré a casa", le susurró Maddie, "y te cuidaré".
Cuando llegó a la casa, su mamá estaba en la cocina, preparando galletas de chocolate. "¡Mamá, mira lo que encontré!", exclamó Maddie, mostrando el gatito. La mamá de Maddie se sorprendió al principio, pero al ver la mirada de preocupación en los ojos de su hija, sonrió.
"¡Qué bonito!", dijo. "Pero, ¿de quién será? Debemos buscar a sus dueños".
Maddie y su mamá pusieron carteles por todo el vecindario, con una foto del gatito y un número de teléfono. Esperaron, con la esperanza de que alguien lo reclamara. Mientras tanto, Maddie cuidaba del gatito, al que había llamado Nieve, por su pelaje blanco. Le daba leche en un platito, jugaba con él con una bolita de lana y lo acurrucaba por las noches para que no tuviera frío.
Pasaron los días y nadie llamó. Maddie empezó a pensar que Nieve se quedaría con ellos para siempre. Le encantaba tener un gatito en casa. Le hacía compañía, la hacía reír con sus travesuras y la llenaba de cariño con sus ronroneos.
Una tarde, mientras Maddie y Nieve jugaban en el salón, sonó el teléfono. Era una señora, con la voz llena de angustia. "¿Han encontrado un gatito blanco?", preguntó. "Es que se nos ha perdido hace unos días y mis hijos están muy tristes".
Maddie sintió un vuelco en el corazón. Reconoció la descripción de Nieve. Con tristeza, le contó a la señora que sí, que habían encontrado un gatito blanco. La señora lloró de alegría y dijo que iría a recogerlo al día siguiente.
Esa noche, Maddie no pudo dormir. Sabía que debía devolver a Nieve a su familia, pero le dolía mucho separarse de él. Al día siguiente, cuando la señora llegó a la casa, Maddie abrazó a Nieve con todas sus fuerzas. Le dio un último beso en la cabeza y se lo entregó a la señora.
La señora le agradeció a Maddie su bondad y le dijo que sus hijos estaban deseando ver a Nieve. Cuando la señora se marchó, Maddie se sintió muy triste. Se sentó en el escalón de la puerta y empezó a llorar.
De repente, escuchó un maullido. Miró hacia arriba y vio a Nieve, corriendo hacia ella. Se había escapado de los brazos de la señora y había regresado a casa de Maddie. La señora, que había regresado para buscarlo, le explicó a Maddie que Nieve la había seguido hasta su casa después de que lo encontrara.
La señora, al ver lo mucho que Nieve quería a Maddie, tuvo una idea. Le propuso a Maddie que Nieve pasara los días con ella y que por las noches volviera a su casa, para estar con sus hijos. Así, Nieve tendría dos familias que lo quisieran.
Maddie se puso muy contenta. Aceptó la propuesta de la señora y desde ese día, Nieve se convirtió en un miembro más de la familia de Maddie. Aprendió que a veces, aunque las cosas parezcan tristes al principio, pueden tener un final feliz. Y que el amor, a veces, se encuentra donde menos lo esperas, incluso en el jardín, bajo un rosal floreciente, con un gatito blanco como la nieve y un maullido perdido.
Nieve, aunque tenía dos casas, siempre buscaba a Maddie al amanecer, esperando un abrazo y un juego. Y Maddie, cada día, esperaba ansiosa el ronroneo suave y tembloroso de su amigo felino, el gatito del maullido perdido que se había convertido en el tesoro más valioso de su jardín.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



