Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Había una gatita que se llamaba Malú. Vivía con sus amas Jessica, Nicole y Sara, en una casa llena de cojines suaves y ovillos de lana de colores brillantes. Malú era una gata llena de amor, le encantaba ronronear cuando la acariciaban y amasar con sus patitas en las mantas. Era aventurera, le gustaba explorar cada rincón de la casa, desde la cima del armario hasta el interior de las cajas de cartón. Pero, ¡ay!, también tenía su lado de mal genio.
Lo que más le cargaba a Malú era que sus amas cantaran. Jessica cantaba en la ducha, Nicole cantaba mientras cocinaba, y Sara cantaba… ¡todo el tiempo! A Malú no le gustaba nada de nada. Cuando escuchaba las primeras notas de una canción, sus orejas se aplanaban, su colita se movía de un lado a otro con fastidio, y un pequeño gruñido escapaba de su garganta. Prefería mil veces ir a un dormitorio lejano a dormir una siesta profunda hasta que el concierto terminara.
Pero, a pesar de sus gruñidos y su mal genio momentáneo, Malú amaba a Jessica, Nicole y Sara con todo su pequeño corazón gatuno. Y ellas la amaban a ella. Todas las noches, después de la cena y las caricias, Malú elegía cuidadosamente con quién dormir. Era una decisión muy importante.
Una noche, Sara empezó a cantar una canción muy fuerte mientras lavaba los platos. Malú, con el pelo erizado, corrió al dormitorio de Jessica y saltó a la cama. Se acurrucó a los pies, escondiendo su cabeza bajo la manta. Jessica, al verla tan molesta, dejó de leer su libro y le susurró: "Lo siento, Malú. Sara está muy contenta hoy. ¿Quieres que te cante una nana suave?"
Malú levantó la cabeza y miró a Jessica con sus grandes ojos verdes. Jessica, con una voz dulce y suave, comenzó a cantar una nana que conocía desde niña. Era una canción lenta y melancólica, sobre un pequeño barquito que navegaba por el río. Sorprendentemente, a Malú le gustó. Cerró los ojos y ronroneó suavemente, dejándose llevar por la música.
Al día siguiente, Nicole estaba preparando un pastel de zanahoria y cantaba a todo pulmón una canción pop. Malú, sintiendo la vibración en el suelo, corrió al dormitorio de Nicole y se escondió debajo de la cama. Nicole, al encontrarla allí, apagó la música y se sentó en el suelo junto a ella.
"¿No te gusta mi canción, verdad, pequeña gruñona?" le preguntó Nicole, acariciándole la cabeza. Malú ronroneó tímidamente, admitiendo su culpa. Nicole sonrió y sacó su guitarra. "¿Qué tal si te toco algo diferente? Algo más tranquilo."
Nicole comenzó a tocar una melodía suave y relajante en su guitarra. Era una canción instrumental, sin palabras, llena de notas dulces y armoniosas. Malú salió de debajo de la cama y se sentó frente a Nicole, escuchando atentamente. La música era como un masaje para su alma gatuna.
La tercera noche, Sara, después de un largo día de trabajo, cantaba una canción triste mientras regaba las plantas. Malú, sintiéndose un poco culpable por ser tan gruñona, se acercó a Sara y se frotó contra sus piernas. Sara la levantó y la abrazó con fuerza.
"Sé que no te gusta que cante, Malú," dijo Sara, con la voz un poco temblorosa. "Pero hoy estoy un poco triste. ¿Me dejarías cantarte una canción, aunque sea una sola?"
Malú, sintiendo la tristeza de Sara, ronroneó en su cuello y la miró con compasión. Sara entendió que era un "sí". Cantó una canción suave y lenta, una canción sobre la amistad y el amor incondicional. Malú escuchó atentamente, sin gruñir ni moverse. Al final de la canción, Sara tenía lágrimas en los ojos. Malú lamió sus lágrimas con suavidad.
Desde ese día, Malú entendió que a veces las canciones no eran tan malas. Que a veces, incluso, podían ser una forma de expresar amor y cariño. Seguía prefiriendo el silencio, pero aprendió a tolerar las canciones de sus amas, e incluso, a disfrutarlas un poquito. Y todas las noches, seguía eligiendo con quién dormir, no solo por la comodidad de la cama, sino también por el amor y el cariño que recibía de Jessica, Nicole y Sara. Porque, al final, Malú, la gatita gruñona, tenía un corazón de miel. Aprendió que el amor puede venir en muchas formas, incluso en forma de una canción desafinada. Y que, a veces, un poco de paciencia y comprensión pueden convertir un gruñido en un ronroneo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.

La torta mágica de Nadia
Nadia celebra su cumpleaños cocinando una torta especial con la ayuda traviesa y cariñosa de sus gatos Agatha y Gaspar.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



