Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn un huerto lleno de colores, vivían dos espantapájaros muy especiales. Uno se llamaba Tito Sombrero, porque siempre llevaba un sombrero grande y gracioso. El otro era Don Espantín, con un parche en el ojo y una sonrisa pintada.
Tito Sombrero era muy sensible. A veces, cuando el viento soplaba fuerte, sentía *miedo*. "¡Uuuuh! ¡Qué viento más fuerte!", decía temblando un poquito. Don Espantín, con su voz ronca, le decía: "¡No te preocupes, Tito! ¡Estamos aquí para proteger el huerto!".
Don Espantín era valiente, pero a veces se sentía *solo*. Echaba de menos tener a alguien con quien charlar por las noches. Tito Sombrero, al notarlo, le cantaba canciones suaves. "¡Mira, Don Espantín, la luna es redonda como un queso!", decía Tito, intentando animarle.
Su trabajo era muy importante: ¡cuidar el huerto de los pájaros! A los pájaros les encantaban las semillas de las fresas y los tomates jugosos. Tito Sombrero y Don Espantín, con mucho cariño, hacían todo lo posible para que los pájaros no se comieran las semillas.
Un día, llegaron muchos pájaros pequeños, ¡muchísimos! Tito Sombrero sintió *pánico*. "¡Oh, no! ¡Son demasiados! ¡Se comerán todas las semillas!", gritó Tito, moviendo los brazos desesperadamente. Don Espantín, aunque se sentía un poco *nervioso*, se mantuvo firme.
"¡Tito, recuerda lo que sabemos hacer! ¡Vamos a cantarles una canción!", propuso Don Espantín. Tito Sombrero, un poco dudoso, asintió. Empezaron a cantar una canción divertida y un poco desafinada. La canción decía:
"¡Somos espantapájaros con corazón,
Cuidamos las semillas con mucha emoción!
Si quieren comer algo rico y sabrosón,
¡Vuelen al campo del vecino, con precaución!"
Los pájaros, al escuchar la canción, se quedaron muy sorprendidos. Nunca habían escuchado a un espantapájaros cantar. Algunos empezaron a reírse, pero otros, los más pequeños, sintieron *curiosidad*.
Una pajarita, la más valiente de todas, se acercó a Don Espantín. "Señor espantapájaros, ¿por qué no quieren que comamos las semillas?", preguntó la pajarita.
Don Espantín, con mucha paciencia, le explicó: "Las semillas son para que crezcan más plantas y tengamos más frutas y verduras para todos. Si nos comemos todas las semillas, no habrá comida para nadie".
La pajarita entendió. Se sintió un poco *triste* por haber pensado solo en ella y sus amigos. "Tiene razón, señor espantapájaros. No volveremos a comer las semillas", prometió la pajarita.
Los pájaros, al escuchar a la pajarita, asintieron. Se despidieron de Tito Sombrero y Don Espantín y volaron hacia otro lugar en busca de comida. Tito Sombrero y Don Espantín se sintieron muy *alegres*.
"¡Lo hemos conseguido, Don Espantín! ¡Hemos salvado las semillas!", exclamó Tito Sombrero, dando saltos de alegría. Don Espantín sonrió. Ya no se sentía solo. Tenía a Tito Sombrero, su amigo, y juntos cuidaban del huerto.
Desde ese día, los pájaros y los espantapájaros se hicieron amigos. Los pájaros ayudaban a espantar a los insectos que querían comerse las hojas de las plantas, y Tito Sombrero y Don Espantín les dejaban comer algunas frutas maduras que ya no necesitaban.
El huerto era un lugar feliz, lleno de colores y de amigos. Tito Sombrero aprendió a controlar su miedo, y Don Espantín ya no se sentía solo. Juntos, demostraron que incluso los espantapájaros pueden sentir emociones y hacer grandes cosas con amor y amistad. Y al final del día, cansados pero contentos, se contaban historias bajo la luz de la luna, sabiendo que mañana, volverían a proteger su querido huerto, ¡siempre juntos!
Un día soleado, una mariposa muy colorida se posó en el sombrero de Tito. Tito se sintió muy *feliz* y le dijo a Don Espantín: "¡Mira, Don Espantín, una amiga nueva!" Don Espantín sonrió. La amistad y la alegría llenaban el huerto, haciendo que cada día fuera una aventura.
Así, Tito Sombrero y Don Espantín siguieron cuidando el huerto, aprendiendo a manejar sus emociones y demostrando que la amistad es el mejor regalo de todos. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

Sofía y el sapo valiente
La princesa Sofía debe enfrentarse a un malvado dragón que destruye su reino, pero con la ayuda de un sapo heroico disfrazado aprende a controlar sus emociones para vencer al monstruo.

Luz y el Jardín de las Emociones
Luz, una niña del pueblo de Colores, se adentra en el mágico Jardín de las Emociones, donde flores representan diferentes sentimientos. Aprenderá a manejar sus emociones y a ayudar a otros a hacer lo mismo, descubriendo que cada emoción necesita atención y cuidado.

El tesoro de los corazones valientes
Martina, Lucas y Benjamín encuentran un mapa que los lleva a enfrentar desafíos emocionales en busca de un tesoro. Aprenden sobre el poder de las emociones y la amistad verdadera.

El Pájaro de las Emociones
En "El Pájaro Mágico del Lenguaje Emocional", Sofía descubre un mundo sin color hasta que conoce a un pájaro que le enseña a comunicarse a través de las emociones. Juntos, transforman su pueblo y aprenden la importancia de entenderse sin palabras. Una historia inspiradora sobre la magia de la comunicación y el entendimiento emocional.

Marcos, el niño que aprendió a controlar su ira
Marcos, un niño inteligente pero irascible, aprende a controlar su ira con la ayuda de su maestra y amigos. Descubre que respirar hondo, pensar racionalmente y hablar de sus sentimientos le ayudan a calmarse y resolver problemas de manera efectiva.

El Jardín Mágico de las Hermanas
En el Jardín Mágico de las Hermanas, Lucía y Sofía descubren la magia emocional que puede hacer florecer sus sentimientos. Cuando una bruja malvada amenaza con robar la magia, las hermanas deben usar sus nuevas habilidades para salvar el jardín y sus propias emociones.

El Secreto Mágico de la Sonrisa de Samuel
Samuel, un niño un poco triste, encuentra una moneda mágica y un hada llamada Alegría que le enseñan el poder de la sonrisa. Al principio, le cuesta sonreír, pero al esforzarse y observar las cosas bonitas a su alrededor, descubre que la sonrisa es contagiosa y puede traer alegría a su vida y a la de los demás. Samuel se convierte en un embajador de la sonrisa, iluminando el mundo con su alegría.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



