Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHana estaba furiosa. ¡FURiosa! Su tazón de ramen instantáneo, perfectamente preparado con un huevo medio cocido y una pizca de kimchi, ¡había sido cubierto por una paloma! Una paloma audaz, descarada y con muy mal gusto. Saltó de su banquito en el parque de Namsan, gritando en español, "¡FUERA, AVE DE MAL AGÜERO! ¡ESTO ES MÍO!"
Un chico alto, de cabello castaño y con una sonrisa tímida, se acercó. Llevaba un chaleco naranja de repartidor y sostenía una caja grande. "¿Está… todo bien?", preguntó en coreano, señalando la escena del crimen con la cabeza.
Hana, frustrada y hambrienta, solo pudo responder en su idioma natal. "¡Esa paloma! ¡Arruinó mi almuerzo! ¡Es una tragedia nacional!"
El chico, cuyo nombre era Minghao, frunció el ceño confundido. No entendía ni una palabra, pero la frustración en la cara de la chica era palpable. Intentó adivinar. "¿Paloma… mala? ¿Ramen… no bueno?"
Hana, sorprendida de que alguien intentara entenderla, asintió vigorosamente. "¡Exactamente! ¡Eres un genio!"
Minghao sonrió, aliviado. Sacó un pañuelo de su bolsillo y se lo ofreció a Hana. "Para… limpiar?", dijo en coreano, señalando el tazón.
Hana tomó el pañuelo, agradecida. "¡Gracias! Eres muy amable… eh… ¿cómo te llamas?"
"Minghao", respondió él. "Y tú?"
"Hana", dijo ella. "Soy de México y… bueno, no hablo coreano muy bien. ¡Todavía estoy aprendiendo!"
Minghao asintió. "Yo… hablo… un poco… español?", dijo, esforzándose. Lo poco que sabía lo había aprendido viendo telenovelas con su abuela. "Hola. ¿Cómo estás?"
Hana se echó a reír. "¡Hola! ¡Muy bien, gracias! ¡Y tú?"
"Bien", respondió Minghao, sonriendo. "Yo… trabajo… aquí. Reparto… comida."
Hana miró el chaleco naranja y la caja grande. "¡Ah, eres repartidor! ¡Qué bien! Yo trabajo en una cafetería cerca de aquí."
Durante las siguientes semanas, Hana y Minghao se encontraban a menudo en el parque. Él entregaba comida y ella almorzaba allí. Aunque la barrera del idioma era un desafío, se comunicaban con gestos, dibujos y las pocas palabras que sabían del idioma del otro. Minghao le enseñaba palabras básicas en coreano y Hana le enseñaba frases útiles en español.
Hana era una gran fan de un grupo de K-Pop llamado "Shining Stars". Sabía sus nombres, pero todavía no los distinguía muy bien. Su miembro favorito era The8, porque le gustaba su estilo de baile. No se imaginaba que el amable repartidor con el que hablaba era, de hecho, ¡The8 de Shining Stars!
Un día, Hana estaba particularmente emocionada. "¡Hoy es el lanzamiento del nuevo álbum de Shining Stars! ¡Estoy tan emocionada!", le dijo a Minghao, mostrándole la portada del álbum en su teléfono.
Minghao sonrió tímidamente. "¿Te gusta… Shining Stars?"
"¡Me encantan! ¡Son increíbles! Mi favorito es The8. ¡Es un bailarín fantástico!", exclamó Hana.
Minghao se sonrojó un poco. "Ah… The8… sí… es… bueno."
Unos días después, Hana estaba en la cafetería cuando entró un grupo de chicas gritando. "¡Shining Stars está aquí! ¡Están filmando un anuncio!"
Hana corrió hacia la ventana y vio a los miembros de Shining Stars caminando hacia el parque. ¡Allí estaba The8! De repente, se dio cuenta. ¡Ese chico alto, tímido y con una sonrisa dulce… era Minghao! ¡Minghao era The8!
Salió corriendo de la cafetería y lo llamó. "¡Minghao! ¡The8! ¡Eres tú!"
Minghao, sorprendido, se giró y sonrió. "Hola, Hana", dijo en coreano. Luego, cambió al español, aunque con dificultad. "Hola. ¿Sorpresa?"
Hana se echó a reír. "¡Sí! ¡Una gran sorpresa! ¡Pero ahora todo tiene sentido! ¡Eres increíble! ¡Y me encanta tu baile!"
Minghao se sintió aliviado de que Hana no estuviera enojada. Le preocupaba que se sintiera engañada. "Gracias, Hana. Me gusta hablar contigo. No importa si soy The8 o un repartidor. Me gusta… tú."
Hana sonrió. "A mí también me gustas, Minghao… o The8. ¡Pero para mí, siempre serás el chico que intentó salvar mi ramen de la paloma!"
Desde ese día, su amistad floreció. Hana aprendió a diferenciar a todos los miembros de Shining Stars, y Minghao aprendió muchas más frases en español. Y aunque Minghao era un ídolo famoso, para Hana, siempre sería el amable repartidor que le ofreció un pañuelo en el parque de Namsan.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



