Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEste es Diego y su mamá. A Diego le gustaba tanto, tanto jugar que nunca veía el momento de irse a la cama a dormir. ¿A ti te pasa igual? A él su mamá tenía todas las noches que acompañarle a la habitación, se tumbaba con él a la espera que se durmiera, pero Diego se ponía a hablar, a contar historias, jugaba con sus dedos, inventando historias con sombras en la pared… ¡Nunca se cansaba! Pero de pronto, ¡Toc, toc!, Diego escuchó un golpecito en la puerta. Qué extraño, ¿quién sería? Diego se acurrucó corriendo junto a su mamá, se estuvo quieto y los dos se quedaron en silencio, ninguno decía nada… y antes de lo previsto, Diego se había quedado dormido.
Al día siguiente, tras un día de cole, de jugar con los amigos en el parque, una ducha con juguetes y cenar, tocaba irse a dormir, pero cómo siempre, "¡Pero mamá, quiero seguir jugando!", protestó. Convenció a su mamá para jugar un poco más. Jugaron a los coches y pasado un pequeño rato, tocaba irse a dormir. Otra vez Diego no paraba de hablar, le contaba a su mamá qué había hecho en el cole, empezaba a saltar en la cama, hasta que de repente, de nuevo otra vez se escuchó el golpecito en la puerta “toc toc”. Otra vez Diego se acurrucó corriendo y se quedó dormido enseguida. Al día siguiente, cuando volvió a escuchar que llamaban de nuevo le pregunto a su mamá: "¿Mamá quién es quién toca todos los días?". Y su mamá le dijo, "Es el Sueño, está tocando a la puerta porque quiere entrar para que podamos soñar. Él es el que nos trae las aventuras y las fantasías, pero para que pueda adentrarse en nosotros primero debemos pensar qué nos gustaría hacer mientras dormimos y para eso debemos estar quietos, en silencio y con los ojos cerrados".
"¡¡Vale mamá!!" Diego enseguida cerró los ojos, se acurrucó quietecito junto a su madre y le dijo: "Mamá, yo quiero soñar que me voy a montar en una moto y me voy a ir a la playa, voy a hacer castillos de arena, voy a buscar cangrejos en las rocas, voy a bucear para ver peces de colores..." Y Diego se quedó ya en silencio y se durmió para soñar lo que a él más le gustara.
Al día siguiente, cuando llegó la hora de dormir, Diego le dijo a su mamá: "¡Mamá me voy yo solito a la cama!! ¡¡Ya tengo pensado mi sueño de hoy va a ser muy divertido!!" Su mamá ya no le tuvo que acompañar a su habitación. Ahora a Diego le encantaba irse a dormir. ¡Era la hora de cerrar los ojos para ver su nueva aventura! ¿Con qué soñará hoy?
Una noche, Diego soñó que era un valiente caballero montado en un dragón. Juntos volaban por encima de las montañas, rescatando princesas y luchando contra monstruos de caramelo. Al despertar, Diego estaba emocionado y corrió a contarle su aventura a su mamá.
Otra noche, soñó que era un astronauta explorando un nuevo planeta lleno de plantas brillantes y animales extraños. Jugó con los animales, recolectó plantas y hasta construyó un robot amigo. Al día siguiente, dibujó todo lo que había visto en su sueño.
Con el tiempo, Diego aprendió a controlar sus sueños. Antes de dormir, pensaba en las cosas que quería experimentar y, al cerrar los ojos, se sumergía en mundos increíbles. Un día, decidió soñar con un viaje al espacio exterior. Se imaginó flotando entre las estrellas, visitando planetas lejanos y hablando con extraterrestres amigables.
Pero una noche, Diego tuvo un sueño diferente. Soñó que estaba solo en una habitación oscura, sin juguetes ni amigos. Se sintió triste y asustado. Al despertar, corrió a los brazos de su mamá y le contó su pesadilla.
Su mamá lo abrazó y le dijo: "Los sueños a veces pueden ser un poco raros, Diego. Pero incluso los sueños tristes pueden enseñarnos algo. Tal vez ese sueño te estaba diciendo que es importante apreciar a tus amigos y a tu familia".
Diego pensó en lo que su mamá le había dicho y se dio cuenta de que tenía razón. A partir de ese día, no solo soñaba con aventuras emocionantes, sino también con momentos especiales con sus seres queridos.
Una noche, Diego decidió invitar al Señor Sueño a cenar. Preparó una mesa con sus juguetes favoritos y esperó pacientemente. De repente, escuchó un suave "toc, toc" en la puerta. Abrió y allí estaba el Señor Sueño, con una sonrisa amable y una bolsa llena de estrellas brillantes.
Diego y el Señor Sueño pasaron una noche maravillosa jugando, contando historias y compartiendo sueños. Diego aprendió que el Señor Sueño no solo traía aventuras, sino también la oportunidad de aprender y crecer. Desde esa noche, Diego y el Señor Sueño se hicieron grandes amigos. Y tú, ¿Cuál será tu sueño de esta noche?
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

El rescate del Titanic Robot
En un país lejano, el sargento Martín y sus valientes soldados son ayudados por Titanic Robot para salvar vidas y proteger su nación.

El cardenal valiente en La Arboleda
En el bosque de La Arboleda, Copete Rojo, un cardenal valiente, recibe ayuda del sabio búho para escapar de peligro.

El hogar sagrado de Tenoshtitlan
En "El sueño sagrado de Tenosh", un valiente sacerdote azteca tiene un sueño que cambiará el destino de su pueblo. Guiado por los dioses, Tenosh lidera la construcción de una ciudad sagrada en medio del lago Texcoco. Pero cuando descubren una serpiente gigante en las aguas cercanas, los aztecas comprenden que es un recordatorio divino de su origen. Con respeto y devoción, los aztecas prosperan en la ciudad de Tenoshtitlan, demostrando el poder de seguir los mensajes divinos y encontrar el hogar sagrado. Una historia inspiradora sobre la conexión entre el hombre y lo divino.

El perrito perdido de Sofía
Sofía, una niña curiosa, encuentra a un perrito perdido en el parque y lo cuida hasta encontrarle un hogar amoroso.

El avión de chocolate de Dieguito
Dieguito, un niño con gran imaginación y amor por el chocolate, ayuda a un hombre necesitado vendiendo chocolates caseros y luego construye su propio avión de chocolate para cumplir su sueño de cabalgar las nubes.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



