Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozFausto era un niño pequeño, con ojos brillantes como canicas y una sonrisa que podía iluminar toda la escuela. Cada mañana, caminaba feliz por el sendero que atravesaba el bosque, rumbo a la clase de la Señorita Margarita. Le encantaba aprender sobre los animales, las plantas y las estrellas.
Un día, mientras saltaba entre las raíces de los árboles, Fausto vio algo inusual. Una casita pequeña, hecha de galletas de jengibre y tejas de caramelo, se escondía detrás de un enorme roble. Nunca la había visto antes. La curiosidad, como un pequeño ratoncito inquieto, lo impulsó a acercarse.
Al acercarse a la puerta, que parecía hecha de chocolate blanco, escuchó un gruñido. "¿Quién anda ahí?" preguntó una voz áspera. Fausto, aunque un poco asustado, respondió con valentía: "Soy Fausto, voy a la escuela. Nunca había visto su casita antes".
La puerta se abrió con un crujido y una anciana salió. Tenía el pelo blanco y enredado, una nariz larga y torcida, y unos ojos que brillaban como brasas. Llevaba un vestido negro y arrugado, y en su mano sostenía un bastón nudoso. "Soy la Abuela Gruñona," dijo con voz ronca. "Y no me gusta que los niños curiosos se acerquen a mi casa".
Fausto, a pesar de su nombre, no era nada gruñón. Siempre intentaba ser amable y educado. "Lo siento si la he molestado, Abuela Gruñona," dijo. "Solo sentí curiosidad".
La Abuela Gruñona lo miró con desconfianza. "¿Curiosidad? La curiosidad mató al gato," gruñó.
Fausto, recordando una lección de la Señorita Margarita, dijo: "Pero la curiosidad también nos ayuda a aprender y a descubrir cosas nuevas".
La Abuela Gruñona pareció sorprendida. Nadie le había hablado así en mucho tiempo. "¿Aprender? ¿Descubrir? Ya no me interesa nada de eso," dijo, pero su voz sonaba un poco menos dura.
Fausto, sintiendo un poco de esperanza, se atrevió a preguntar: "¿Por qué vive sola en esta casita? ¿Por qué es tan gruñona?".
La Abuela Gruñona suspiró. "Hace mucho tiempo, yo era una bruja muy poderosa," dijo. "Pero usé mi magia para hacer travesuras y molestar a la gente. Al final, perdí mis poderes y me quedé sola, viviendo en esta casita de galletas".
Fausto sintió pena por la Abuela Gruñona. "Tal vez," dijo, "si usted hiciera algo bueno, podría recuperar su magia".
La Abuela Gruñona se echó a reír. "¿Yo? ¿Hacer algo bueno? ¡Imposible!".
Fausto no se rindió. "Podría empezar por sonreír," dijo. "Una sonrisa puede hacer que el día de alguien sea mucho mejor".
La Abuela Gruñona intentó sonreír, pero lo único que logró fue una mueca extraña. Fausto se rió, y la Abuela Gruñona, sorprendida, también soltó una pequeña risita.
"Tal vez," dijo Fausto, "podría ayudarme a recoger flores para la Señorita Margarita. Hoy es su cumpleaños".
La Abuela Gruñona dudó, pero al final asintió. "Está bien," dijo. "Pero solo un poco".
Juntos, Fausto y la Abuela Gruñona caminaron por el bosque, buscando las flores más bonitas. Fausto le enseñó a la Abuela Gruñona los nombres de las flores y le contó historias sobre los animales del bosque. La Abuela Gruñona, a su vez, le contó historias sobre las estrellas y las constelaciones.
Mientras recogían las flores, Fausto notó algo extraño. La Abuela Gruñona parecía más joven y su pelo brillaba un poco más. Su voz ya no era tan ronca y su sonrisa era más sincera.
Cuando llegaron a la escuela, la Señorita Margarita se emocionó al ver el ramo de flores. "¡Qué hermosas!" exclamó. "Muchas gracias, Fausto, y… ¡Abuela Gruñona! Qué sorpresa verla por aquí".
La Abuela Gruñona sonrió tímidamente. "Solo vine a ayudar," dijo.
Esa noche, cuando Fausto regresó a casa, pasó por la casita de galletas. La Abuela Gruñona estaba esperándolo en la puerta. "Gracias, Fausto," dijo. "Por ayudarme a recordar lo importante que es hacer el bien".
De repente, una luz brillante envolvió a la Abuela Gruñona. Cuando la luz se desvaneció, la Abuela Gruñona ya no era una anciana arrugada. Era una joven hermosa, con el pelo brillante y una sonrisa radiante. Sus poderes mágicos habían regresado.
"¡Gracias, Fausto!" exclamó. "Tu bondad me ha salvado".
Desde ese día, la Abuela Gruñona, que ahora se llamaba la Abuela Bondadosa, usó sus poderes para ayudar a los demás. Y Fausto, el niño curioso y amable, siempre recordaría la lección que había aprendido: que incluso la persona más gruñona puede cambiar con un poco de bondad y amistad.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Lucas y el secreto del bosque encantado
Lucas, el valiente unicornio que teme bañarse, aprende una técnica especial de su madre para superar su miedo y disfrutar de las maravillas del bosque encantado.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



