Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez, en el corazón de una ciudad llena de calles empedradas y farolas de hierro forjado llamada Villaesperanza, una niña de siete años llamada Lara. Lara no era una niña común; tenía una curiosidad que no le cabía en los bolsillos y unos ojos siempre dispuestos a encontrar magia en los rincones más inesperados. Sin embargo, ni siquiera ella estaba preparada para lo que encontró aquella mañana de primavera en la panadería de Don Manuel.
Al entrar por la puerta, el olor a pan recién hecho fue reemplazado por un estornudo gigante de harina. En medio del mostrador, un pequeño ser de no más de veinte centímetros, vestido con un chaleco tejido de musgo y un gorro rojo que terminaba en un cascabel silencioso, estaba cambiando los carteles de los pasteles. El cartel de 'Donas de Chocolate' ahora estaba frente a las 'Empanadas de Atún'.
—¡Eso no está bien! —exclamó Lara, señalando al pequeño intruso.
El duende dio un salto, soltando una risita que sonaba como cristales chocando entre sí.
—¡Me llamo Poluco! —gritó el duende con voz chillona—. ¡Y me encanta que la gente se lleve sorpresas picantes en sus meriendas!
Sin decir una palabra más, Poluco saltó por la ventana abierta y echó a correr hacia la plaza central. Lara, decidida a evitar que el desayuno de todo el pueblo fuera un desastre, salió tras él. Sus zapatillas blancas golpeaban el pavimento mientras veía el destello rojo del gorro de Poluco doblando la esquina del Parque de los Sauces.
Cuando Lara llegó al parque, se encontró con una escena caótica. Poluco estaba subido al borde de la gran fuente de piedra, agitando sus manos diminutas. De repente, el agua dejó de fluir normalmente y comenzó a salir en forma de burbujas gigantes de colores que olían a fresa y regaliz. Los perros que paseaban por allí intentaban morder las burbujas, y un grupo de ancianos que jugaba al ajedrez se vio envuelto en una neblina rosada.
—¡Poluco, detente! —pidió Lara, recuperando el aliento—. ¡Vas a mojar a todo el mundo y los perros se van a marear!
—¡Es solo un poco de jabón mágico, Lara! ¡La vida es más divertida con burbujas! —respondió él, antes de deslizarse por el lomo de un perro labrador y correr hacia la avenida principal.
La persecución continuó por la calle de las tiendas. Poluco era rápido, pero Lara conocía los atajos de su ciudad. Intentó cortarle el paso en la zapatería, donde el duende estaba atando los cordones de diferentes pares entre sí. Lara logró desatar algunos antes de que los clientes tropezaran, pero Poluco ya se dirigía a su siguiente objetivo: la Gran Biblioteca Municipal.
Lara entró en la biblioteca jadeando. El silencio habitual del lugar había sido roto por un susurro frenético. Poluco estaba en lo alto de una estantería de madera tallada, moviendo su mano como si dirigiera una orquesta. Ante el asombro de Lara, los libros comenzaron a abrirse y a batir sus páginas como si fueran alas. Decenas de cuentos de hadas, manuales de historia y libros de cocina volaban por el techo, formando un remolino de papel.
—¡Esto es demasiado! —susurró Lara para no despertar la ira del bibliotecario, aunque el caos ya era evidente—. Los libros son para leer, Poluco, no para volar. Si se estropean, nadie podrá disfrutar de sus historias.
Poluco se detuvo un momento, mirando un libro de poemas que revoloteaba cerca de su nariz. Por primera vez, su expresión traviesa se suavizó un poco.
—Solo quería que las historias fueran libres —murmuró el duende, bajando la cabeza.
—Pueden ser libres en nuestra imaginación, pero necesitan estar en su sitio para que otros las encuentren —explicó Lara con dulzura, extendiendo su mano hacia él.
Poluco suspiró y, con un chasquido de sus dedos, los libros regresaron ordenadamente a sus estantes. Pero antes de que Lara pudiera atraparlo, el duende saltó hacia la ventana más alta y se dirigió hacia la Torre del Reloj, el punto más alto de Villaesperanza.
Lara subió las escaleras de caracol de la torre, peldaño tras peldaño, hasta que llegó a la maquinaria del reloj. Allí estaba Poluco, a punto de meter un palo de caramelo entre los engranajes de bronce.
—Si detienes el reloj, el tiempo se detendrá y nadie sabrá cuándo volver a casa para cenar —dijo Lara suavemente, acercándose con cuidado.
Poluco se sentó sobre una rueda dentada y miró a la niña. Parecía cansado de tanto correr.
—Es que... en el bosque de los duendes nadie me hace caso. Allí todos son muy serios y solo recolectan bayas. Pensé que aquí, con tantas cosas brillantes y gente moviéndose, mis travesuras harían reír a alguien.
Lara se sentó a su lado, ignorando el ruido rítmico del tictac. —Tus trucos son asombrosos, Poluco. La fuente de burbujas fue hermosa, de verdad. Pero las travesuras no son divertidas si alguien sale perjudicado o se asusta. ¿Por qué no usas esa magia para ayudar?
Poluco se rascó la barbilla. —¿Ayudar? ¿Como hacer que las flores crezcan más rápido o que los charcos de lluvia no mojen los pies?
—¡Exacto! —sonrió Lara—. Podríamos ser un equipo.
Desde aquel día, Villaesperanza cambió. Ya no había carteles cambiados en la panadería, pero a veces, cuando alguien compraba un bollo, encontraba una pizca de azúcar mágica que le hacía tener los sueños más dulces. Las burbujas de la fuente solo aparecían los domingos por la tarde para deleite de los niños, y los libros de la biblioteca a veces susurraban sus mejores frases cuando alguien pasaba cerca.
Lara y Poluco se convirtieron en los mejores amigos. Ella le enseñó que la verdadera magia no está en causar el caos, sino en crear momentos de alegría compartida. Y aunque Poluco no pudo evitar esconderle un calcetín a Lara de vez en cuando, siempre se lo devolvía con una flor de jazmín en su interior.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



