Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEra una tarde soleada y brillante. El sol brillaba con fuerza, calentando la arena y haciendo que los árboles del parque proyectaran largas sombras danzantes. Thiago, un niño pequeño con el pelo castaño rizado y ojos grandes y curiosos, estaba en el parque con su mamá. Llevaba su camiseta favorita, una azul con un dibujo de un oso amigable. Estaba jugando feliz en el tobogán, subía los escalones pequeños, uno por uno, con determinación. Al llegar arriba, se sentaba, se agarraba fuerte y se deslizaba hacia abajo, gritando de alegría con cada bajada. ¡Le encantaba la sensación de volar, aunque fuera solo por un instante! Subía y bajaba riendo, disfrutando de cada segundo de la tarde. Su risa era contagiosa, haciendo sonreír a algunos de los otros niños que jugaban cerca.
De pronto, mientras esperaba su turno en la fila del tobogán, un niño llamado Leo lo empujó para pasar primero. Leo era un poco más grande que Thiago, con el pelo corto y una mirada impaciente. Parecía tener mucha prisa por llegar al tobogán. No se detuvo a pensar en las consecuencias de sus actos, solo quería llegar a la cima lo más rápido posible.
Thiago se cayó sentado en la arena. La arena, aunque suave, no amortiguó el golpe por completo. ¡Se sintió muy enojado! Un calor repentino le subió por el cuello y se extendió por toda su cara. Su cara se puso roja como un tomate maduro, frunció el ceño, formando una arruga profunda entre sus cejas, y apretó los puños con fuerza, tan fuerte que sus nudillos se pusieron blancos. Quería gritarle a Leo: “¡Eso no se hace! ¡Es mi turno!” Quería decirle que era injusto y que no debía empujar a la gente.
Pero entonces, recordó algo importante que le había enseñado su mamá. Su mamá siempre le decía que era importante controlar sus emociones y reaccionar de manera tranquila y respetuosa, incluso cuando se sentía frustrado o enojado.
“Cuando estés enojado, Thiago,” le había dicho su mamá, “respira hondo como un oso dormido. Los osos, aunque son grandes y fuertes, también saben cómo estar tranquilos y relajados.”
Thiago cerró los ojos con fuerza. Intentó visualizar un oso grande y peludo durmiendo plácidamente en una cueva cálida y oscura. Respiró hondo, llenando sus pulmones de aire fresco y limpio del parque:
“Inhala... como si oliera una flor. Imagina el aroma dulce y delicado de una rosa o una margarita.”
Exhaló lentamente, dejando escapar el aire poco a poco:
“Exhala... como si soplara una vela. Imagina la llama temblorosa de una vela y cómo se apaga suavemente con tu aliento.”
Lo hizo tres veces. Inhaló profundamente, sintiendo el aire fresco llenar sus pulmones. Exhaló lentamente, sintiendo cómo la tensión se escapaba de su cuerpo. Inhaló de nuevo, imaginando el aroma de las flores. Exhaló, visualizando la llama de la vela apagándose suavemente.
Su enojo empezó a bajar, como si fuera una nube oscura que se alejaba con el viento, dejando un cielo azul y despejado en su lugar. Sintió cómo su cara dejaba de estar roja y sus puños se relajaban. La arruga entre sus cejas desapareció y su respiración volvió a la normalidad.
Leo, al ver que Thiago se había caído, se acercó tímidamente. Parecía arrepentido por lo que había hecho. Se acercó y dijo, con la voz baja y llena de remordimiento:
—Perdón, no quería empujarte. Solo quería jugar rápido. Estaba muy emocionado por subir al tobogán.
Thiago pensó un momento. Podría haberle gritado o haberle empujado de vuelta, pero recordó las palabras de su mamá y la respiración del oso dormido. Decidió que lo mejor era hablar con calma y expresar sus sentimientos de manera respetuosa.
—Está bien —respondió Thiago con voz tranquila. —Pero la próxima vez, espera tu turno. Todos queremos jugar, y no es justo empujar a la gente.
Leo asintió con la cabeza, entendiendo lo que Thiago le decía. Se sentía avergonzado por su comportamiento y agradecido de que Thiago no se hubiera enfadado demasiado.
Los dos niños se dieron la mano en señal de paz y jugaron juntos el resto de la tarde. Compartieron el tobogán, se turnaron para subir y bajar, y se rieron juntos. Thiago se sintió orgulloso de sí mismo: había calmado su enojo, había hablado con respeto y había hecho un nuevo amigo. Había aprendido que respirar como un oso dormido podía ayudarle a controlar sus emociones y a resolver los problemas de manera pacífica. Se dio cuenta de que era mucho más divertido jugar con otros niños cuando todos se trataban con amabilidad y respeto. Esa tarde, Thiago aprendió una valiosa lección sobre la importancia de la paciencia, la empatía y el autocontrol. Y todo gracias a un pequeño empujón en el parque y a la sabiduría de su mamá.
Desde ese día, Thiago siempre recordaba respirar como un oso dormido cuando se sentía enojado o frustrado. Y siempre intentaba tratar a los demás con amabilidad y respeto, sabiendo que un poco de paciencia y comprensión pueden hacer del mundo un lugar mejor para todos.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



